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Publicado el 22 Febrero, 2017 por Pedro Antonio García en Historia
 
 

Francisco Vicente Aguilera

Perdida la fortuna, destituido como vicepresidente y sin poder retornar a la Patria al frente de efectivos, como él quería, fallece en Nueva York el 22 de febrero de 1877

Es el jefe máximo del movimiento revolucionario entre los conspiradores orientales reunidos en la finca San Miguel de Rompe el 4 de agosto de 1868.

Pero su criterio de postergar el alzamiento le hace perder ese liderazgo, asumido por Carlos Manuel de Céspedes debido a su radicalidad.

No obstante, Francisco Vicente Aguilera (Bayamo, 23 de junio de 1821) secunda el Grito del Ingenio Demajagua y con 150 hombres, empleados y esclavos suyos a quienes da la libertad, se alza en su hacienda Santa Ana del Cayojo y marcha hacia Bayamo a unirse a Carlos Manuel. Aguilera nombra a un militar dominicano, Modesto Díaz, jefe de su tropa, e intercede entre Céspedes y Donato Mármol cuando ocurre la insubordinación de este último.

La Asamblea de Guáimaro lo elige Secretario de la Guerra y en 1870 asume la vicepresidencia de la República en Armas. Ese mismo año lo ascienden a mayor general y libra los combates de Río Bajo y Santa Ana de Lleó.

Parte para el extranjero con la misión de unificar a la dividida emigración y reanimar la ayuda de esta al ejército mambí.

Emprende la organización de varias expediciones pero la fatalidad le persigue y ninguna de ellas puede llegar a Cuba.

Perdida la fortuna, destituido como vicepresidente y sin poder retornar a la Patria al frente de efectivos, como él quería, fallece en Nueva York el 22 de febrero de 1877.


Pedro Antonio García

 
Pedro Antonio García