1
Publicado el 7 Abril, 2017 por Pedro Antonio García en Historia
 
 

BOLIVIA 1967

La primera pérdida fue cubana

La caída en combate de Jesús Suárez Gayol, baja sensible para la guerrilla del Che en suelo boliviano
Con la Revolución en el poder Suárez Gayol asumió importantes responsabilidades (Foto: AUTOR NO IDENTIFICADO)

Con la Revolución en el poder Suárez Gayol asumió importantes responsabilidades (Foto: AUTOR NO IDENTIFICADO)

Por PEDRO ANTONIO GARCÍA

Según consignara Che en su Diario, en la mañana del 10 de abril de 1967, cuando se preparaba la guerrilla a dejar un arroyo y cruzar por la quebrada, llegó muy agitado el Negro (Freddy Maimura, peruano) a avisar que venían 15 soldados río abajo. Inti corrió a anunciárselo a Rolando (Eliseo Reyes, San Luis, cubano) al sitio donde habían tendido una emboscada, compuesta por ocho hombres de la retaguardia con un refuerzo de tres de la vanguardia, distribuidos a ambos lados del río.

Al informar de la llegada de los 15 soldados, Inti (Guido Peredo, boliviano) pasó y observó que El Rubio (Jesús Suárez Gayol, cubano) se encontraba en muy mala posición, claramente visible desde el río. Los soldados avanzaban sin mayores precauciones, pero explorando las márgenes en busca de sendas y por una de estas se internaron y chocaron con dos guerrilleros antes de penetrar en la emboscada. El fuego duró unos segundos y los revolucionarios le causaron al enemigo un muerto y tres heridos, más seis prisioneros; al rato cayó también un suboficial.

Junto a un herido encontraron al Rubio ya agonizante; su garand estaba trabado y una granada, con la espoleta suelta sin estallar, se hallaba a su lado. Por su estado de gravedad, no se pudo interrogar sobre lo que había sucedido al prisionero, quien murió enseguida. Según testimonio de Rolando (San Luis), cuando llegó hasta el Rubio, comprobó lo grave de la herida, el disparo había tocado una porción del cráneo arriba de la oreja derecha. Llamó de inmediato a los médicos para que lo atendieran y lo trasladaron al campamento. El Che anotaría en su Diario: “Pronto llegaron las primeras noticias, con un saldo desagradable: El Rubio, Jesús Suárez Gayol, estaba herido de muerte. Y muerto llegó a nuestro campamento”.

El capitán rebelde

El joven estudiante, herido en una manifestación contra la tiranía. (Foto: AUTOR NO IDENTIFICADO)

El joven estudiante, herido en una manifestación contra la tiranía. (Foto: AUTOR NO IDENTIFICADO)

Jesús Suárez Gayol había nacido en Manatí, Las Tunas, el 24 de mayo de 1936. Sus padres, españoles, lo enviaron a estudiar a Camagüey. En el Instituto de Segunda Enseñanza se destacó por su oposición a la tiranía batistiana desde el mismo 10 de marzo de 1952. Organizó la Federación de Estudiantes Secundarios de esa ciudad y formó parte de la Dirección provincial del M-26-7.

Sus compañeros de bachillerato recuerdan cómo el 27 de noviembre de 1955 organizó el develamiento de una foto del moncadista Abel Santamaría en un área del recinto del Instituto, acto inédito en un plantel cubano, en medio de la cruel represión que implantara la dictadura. Ese acto, al cual se invitó al dirigente del M-26-7 Armando Hart, fue al decir de sus condiscípulos la chispa que prendió nuevas acciones revolucionarias del estudiantado y la juventud camagüeyanos, liderados por el futuro combatiente El Rubio de la guerrilla del Che.

Suárez Gayol matriculó luego Arquitectura en la Universidad de La Habana y compartió riesgos y manifestaciones con su amigo José Antonio Echeverría. Asumió junto a Gerardo Abréu (Fontán) la dirección de las Brigadas Juveniles del M-26-7 en toda la nación. Conoció las mazmorras de las estaciones policiacas batistianas, las torturas y golpizas.

Al ser liberado, se trasladó a México por órdenes del Movimiento para sumarse a una expedición que se preparaba allí. Desembarcó más tarde en Pinar del Río donde cumplió misiones en la Sierra y el llano. Para sus compañeros en la guerrilla vueltabajera “siempre estuvo en la primera línea de la lucha, en el lugar difícil, fue audaz, decidido, un joven de su tiempo, alegre y con el privilegio de ganarse a los que conocía”.

En Las Villas se incorporó a la columna 8, comandada por el Che. Por sus méritos en combate, recibió los grados de capitán. Ya con la Revolución en el poder, entre otras tareas se desempeñó como viceministro del Azúcar. Asumía esa responsabilidad cuando recibió el llamado del Che para acompañarlo a la gesta de Bolivia. Así, dejó de llamarse Jesús Suárez Gayol, el Capitán, para convertirse en El Rubio. Se incorporó al Ejército de Liberación Nacional de Bolivia el 19 de diciembre de 1966.

La primera sangre derramada

El combatiente internacionalista El Rubio. (Foto: AUTOR NO IDENTIFICADO)

El combatiente internacionalista El Rubio. (Foto: AUTOR NO IDENTIFICADO)

La caída en combate de Jesús Suárez Gayol conmovió profundamente a todos sus compañeros de la guerrilla. “La noche anterior (a su enterramiento) estuvimos todo el tiempo junto a él, dejando un hermano en suelo boliviano”, confesaría ante una periodista Urbano (Leonardo Tamayo, cubano) años después. Por su parte Pombo (Harry Villegas, cubano) rememora que entonces el Che “hizo un análisis de la personalidad del Rubio, mencionó su espíritu de sacrificio, los cargos que había abandonado por venir a Bolivia a luchar […], lo había seleccionado junto a Rolando como segundo jefe de un frente que pensaba abrir en Chapare”.

En su última evaluación sobre El Rubio, a raíz de su muerte, Che valoró: “Se mostraba como el magnífico cuadro que fue en Cuba. Una pérdida grande”. Entretanto en su Diario, acotaría el 11 de abril: “Por la mañana iniciamos el traslado de todos los enseres y enterramos al Rubio en una pequeña fosa a flor de tierra, dada la falta de materiales”. Y al día siguiente escribiría: “A las 6.30 reuní a todos los combatientes menos los 4 de la resaca para hacer una pequeña recordación del Rubio y significar que la primera sangre derramada fue cubana”.

‑_____________

Fuentes consultadas

El Diario del Che en Bolivia. Los libros Seguidores de un sueño, de Elsa Blaquier, y Pombo, un hombre de la guerrilla del Che, de Harry Villegas. Testimonios recogidos por el periodista Enrique Atiénzar  a compañeros de lucha de Suárez Gayol. Textos publicados por el autor de este trabajo en Granma, BOHEMIA y el portal Cubahora.


Pedro Antonio García

 
Pedro Antonio García