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Publicado el 24 Mayo, 2017 por Redacción Digital en Historia
 
 

INSTITUTO DE HISTORIA DE CUBA

Historiar es juzgar

Entrega y dedicación en sus 30 años de existencia

Por RENÉ GONZÁLEZ BARRIOS*

El Palacio Aldama, una de las joyas arquitectónicas más lujosas de La Habana, sede del Instituto de Historia de Cuba. (foto CORTESÍA IHC)

El Palacio Aldama, una de las joyas arquitectónicas más lujosas de La Habana, sede del Instituto de Historia de Cuba. (foto CORTESÍA IHC)

El 28 de mayo de 1987 quedaba fundado, por resolución del Buró Político del Partido Comunista de Cuba, el Instituto de Historia de Cuba (IHC). Se fundían en él tres instituciones que, hasta entonces, desde perspectivas y objetivos diferentes trabajaban la investigación de la ciencia histórica y la preservación de importantes fondos del patrimonio documental de la nación: el Instituto de Historia del Movimiento Comunista y de la Revolución Socialista de Cuba, perteneciente al Comité Central del Partido Comunista de Cuba; el Instituto de Historia de la Academia de Ciencias de Cuba; y el Centro de Estudios de Historia Militar de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

El Palacio Aldama, una de las joyas arquitectónicas más lujosas de la ciudad de La Habana, sede hasta entonces del Instituto de Historia del Movimiento Comunista y de la Revolución Socialista, dio cobijo a la nueva institución.

Su primer presidente, Jorge Enrique Mendoza, continuó el importante legado y dinámica de trabajo que en su momento imprimiera el destacado combatiente comunista polaco Fabio Grobart, al antiguo Instituto de Historia del Movimiento Comunista y de la Revolución Socialista. Destacados investigadores de las tres instituciones se integraron a los proyectos aprobados por el nuevo consejo científico. El Instituto se convertía en la casa de todos los historiadores e investigadores cubanos.

De ese modo asumió, entre sus primeros planes, la elaboración de cinco tomos de Historia de Cuba, que recogieran, en un análisis integral, todos los períodos de la vida de la nación, incluida la etapa actual de revolución en el poder. Los tres primeros tomos ya vieron la luz. Actualmente se trabaja en el cuarto, en dos partes, que recogería la etapa de los gobiernos auténticos y la dictadura de Fulgencio Batista, y el quinto, la Revolución triunfante.

La nueva institución asumió además como una de las principales líneas de trabajo el desarrollo de la historia local, a nivel de municipios y provincias, proyecto que viene dando sus frutos con la publicación por su Editora Historia, de las síntesis históricas provinciales y municipales. De las primeras se han publicado ya nueve, y más de una veintena de las segundas.

Las páginas del diario republicano La Lucha transitan por un proceso de lavado químico, reparación y laminado, para su digitalización. (foto CLAUDIA RODRÍGUEZ HERRERA)

Las páginas del diario republicano La Lucha transitan por un proceso de lavado químico, reparación y laminado, para su digitalización. (foto CLAUDIA RODRÍGUEZ HERRERA)

Como institución de ciencia, su trabajo se enfoca en dar respuesta a las principales problemáticas sociales, económicas, políticas, culturales y militares, de nuestra historia. Actualmente el Instituto posee seis equipos de investigación con una plantilla de 45 investigadores, la mayoría de ellos doctores y másteres con diferentes categorías de investigador, divididos en seis equipos de trabajo: colonia, república neocolonial, revolución, historia de la educación, historia de la cultura, y pensamiento del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

Asume, además, importantes proyectos de trabajo dirigidos desde la presidencia, como las Obras Completas de Máximo Gómez y Antonio Maceo, en edición crítica.

La colaboración con instituciones análogas del país es estrecha y fluida. También la internacional, dirigida en dos direcciones, la investigativa y la patrimonial. En la primera, se trabaja estrechamente con la Universidad Autónoma Chapingo de México, en el desarrollo teórico y práctico de la historia regional y local. En la segunda, en República Dominicana con el Archivo General de la Nación, la Fundación Máximo Gómez y el Instituto de Estudios Antillanistas general Gregorio Luperón; en España, con el Instituto de Historia y Cultura Militar, con el cual mantenemos un fluido intercambio de información de interés común, la Universidad del País Vasco, y las organizaciones Barcelona Solidaria y Amigos del Castillo de Monjuit; con algunas bibliotecas de Estados Unidos, hemos emprendido importantes proyectos de recuperación de la memoria histórica.

Para socializar nuestros resultados investigativos, el Instituto alterna cada año, en el mes de abril, los eventos internacionales de Historia Regional y Local y Primero de Mayo. En años impares, en el mes de octubre, realiza en el Palacio de Convenciones el Simposio Internacional Revolución Cubana. Génesis y desarrollo histórico. Todos los segundos jueves de cada mes, en la propia sede, se realiza a puertas abiertas la Cátedra Emilio Roig de Leusehring, para debatir importantes temas históricos. Ese mismo día, en la tarde, en el Centro Cultural Dulce María Loynaz, realizamos el espacio Memorias de la Guerra, que conduce nuestro vicepresidente el doctor en Ciencias Yoel Cordoví Núñez, dedicado a la divulgación de la vida y obra de personalidades y hechos de nuestra historia.

En la sala de lectura, investigadores del instituto y de otras instituciones hurgan en la historia cubana. (foto CLAUDIA RODRÍGUEZ HERRERA)

En la sala de lectura, investigadores del instituto y de otras instituciones hurgan en la historia cubana. (foto CLAUDIA RODRÍGUEZ HERRERA)

El Instituto avala a investigadores extranjeros que realizan estudios sobre Cuba. Además, organiza la Maestría en Historia Regional y Local.

La Editora Historia, del Instituto, publica los resultados de nuestros investigadores, los Cuadernos Cubanos de Historia y la Revista El Historiador, de la Unhic. En los últimos años ha incorporado dos nuevas líneas de publicaciones con memorias poco conocidas de combatientes del Ejército Libertador, y clásicos del antimperialismo cubano.

El Institutito trabaja intensamente en el enriquecimiento de sus fondos documentales, al que se han incorporado importantes donaciones como el Archivo Camilo Cienfuegos, gracias al desprendimiento del compañero Osmany Cienfuegos; el archivo de los cinco héroes, del historiador Francisco Pividal Padrón, de la profesora Guillermina Ares, del Comandante Augusto Martínez Sánchez, de los historiadores Addys Cupull y Froilán González y el archivo del Partido Ortodoxo, entre otros.

Actualmente trabajamos en la digitalización de la revista BOHEMIA, que concluirá este año, del periódico La Lucha y otras importantes publicaciones. Nuestra Biblioteca digital se enriquece día a día a través de la colaboración y las donaciones individuales de investigadores cubanos y extranjeros. La ponemos gratuitamente, a disposición de los interesados, en las ferias del libro de La Habana.

Conjugando teoría y práctica el Instituto desarrolla un proyecto sociocultural en la localidad de Cacarajícara, municipio Bahía Honda, en la Sierra del Rosario. En este importante proyecto nos acompaña el Centro Nacional de Producción de Animales de Laboratorio (Cenpalab).

Para el IHC, la máxima martiana de “Historiar es Juzgar”, es punto de partida. La historia juzgará nuestra entrega y dedicación en estos 30 años de existencia.René González Barrios, presidente IHC

*El autor es el Presidente

del Instituto de Historia de Cuba


Redacción Digital

 
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