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Publicado el 30 Julio, 2017 por Redacción Digital en Historia
 
 

FIDEL Y FRANK

Comunión de intereses, confianza y admiración

Una aproximación a la relación entre el líder de la Revolución y el combatiente santiaguero

Por ODALYS MARQUÉS y YANINA GONZÁLEZ *

Para Frank, mientras existieran Fidel y los rebeldes en la Sierra, “habrá esperanzas de revolución, si ese grupo desaparece no sabemos cuándo la habrá”.

Para Frank, mientras existieran Fidel y los rebeldes en la Sierra, “habrá esperanzas de revolución, si ese grupo desaparece no sabemos cuándo la habrá”.

Mucho han especulado fuera de Cuba, aquellos que no cejan en el empeño de contraponer a Fidel y Frank País, acerca de las relaciones entre a estos líderes. Se pretende obviar así el respeto y reconocimiento que Fidel y Frank se profesaban, visto principalmente a partir de la comunicación establecida entre ambos, expresada en sus cartas, la comunicación constante de Frank a Fidel de todos los planes reconociéndolo como el “máximo líder”, su preocupación por el sostenimiento de los combatientes del Ejército Rebelde y la consulta de los asuntos importantes.

Por otro lado el reconocimiento por Fidel del liderazgo de Frank, al delegar en él la toma de decisiones, de quien expresa su admiración por el heroísmo desplegado en la clandestinidad y al que cataloga como el más valioso, el más útil, el más extraordinario de los combatientes.

Si bien no ha sido posible aún consultar toda la documentación, apenas diez cartas de Frank a Fidel y dos dirigidas por este al primero, es evidente que la correspondencia entre ambos, así como la documentación originada en el momento histórico en que transcurre el vínculo entre estos, son la mejor prueba de la comunión de intereses, confianza y admiración que existió entre ellos y desmienten por sí solas, cualquier hipótesis de antagonismo entre estos grandes hombres.

No conocemos a ciencia cierta la cantidad de correspondencia cursada, aunque evidentemente fue mucho mayor de Frank hacia Fidel que en sentido inverso, pues solo en la carta que le hace Fidel el 21 de julio le responde, según sus propias palabras, a todas sus comunicaciones recibidas en las últimas dos o tres semanas.

En todas las cartas se observa el trato afable entre ellos, dado en la forma de saludarse o despedirse que va desde “Alex”, “Estimado Alejandro”, “Querido Alejandro” hasta “Mi querido Alejandro” o “Te quiere David”. Y Fidel desde “Compañero David”, “Querido David” hasta “Recibe un fuerte abrazo”.

“Mientras exista el grupo de Fidel…”

En la Sierra, febrero de 1957. De izquierda a derecha, Frank, Faustino Pérez, Raúl, Fidel y Hart.

En la Sierra, febrero de 1957. De izquierda a derecha, Frank, Faustino Pérez, Raúl, Fidel y Hart.

En 1955, cuando se produce el acercamiento a Frank, por orientación de Fidel, para su incorporación al Movimiento 26 de Julio que recién surgía, el joven santiaguero ya contaba con una organización de carácter nacional (Acción Nacional Revolucionaria). Dando muestras de una gran madurez política, fue capaz no solo de subordinarse como individuo al liderazgo de Fidel, sino de convencer y sumar a los miembros de ANR al Movimiento 26 de Julio, reconociendo a Fidel como “nuestro máximo líder”.

En agosto de 1956 Frank viaja a México y este primer encuentro dejó en Fidel una impresión muy favorable, que plasma en carta a María Antonia Figueroa, financiera del Movimiento en Oriente: “He podido comprobar todo cuanto me habías dicho sobre las magníficas cualidades de organizador, el valor y la capacidad de F. Nos hemos entendido muy bien. Su viaje resultó muy beneficioso”.

En octubre Frank vuelve a México y expone a Fidel sus puntos de vista en relación con las condiciones que tenía la provincia para apoyar el desembarco, por lo que consideraba que la expedición debía posponerse. Le ofreció su criterio además en cuanto a la falta de preparación general del Movimiento, su forma de organización, el trabajo con los obreros y la eficacia de los cuadros de acción. Fidel comprendió sus planteamientos, pero no podía posponer la fecha, pues ya había realizado un compromiso público con el pueblo cubano y corría además el riesgo de perder todo el armamento y caer prisioneros nuevamente en manos de la Policía Federal. El máximo dirigente del Movimiento 26 de Julio, demostrando su confianza en la capacidad organizativa de Frank, lo designó Jefe Nacional de Acción.

Desde los primeros momentos tras el desembarco, cuando aún no se tenían noticias de los expedicionarios, Frank tenía la certeza de que Fidel vivía, que eran falsas las noticias del aniquilamiento total del grupo. Posteriormente, ya en los primeros tiempos de consolidación de las fuerzas rebeldes le expresó a Julio Camacho Aguilera su preocupación por la suerte del líder guerrillero: “Mientras exista el grupo de Fidel habrá esperanzas de revolución, si ese grupo desaparece no sabemos cuándo la habrá”.

Apoyo logístico a la Sierra

Al conocer la muerte de Frank, Fidel expresó: Qué monstruos. No saben la inteligencia, el carácter, la integridad que han asesinado.

Al conocer la muerte de Frank, Fidel expresó: Qué monstruos. No saben la inteligencia, el carácter, la integridad que han asesinado.

Durante la reunión de la Dirección del Movimiento en la Sierra Maestra el 17 de febrero de 1957, Frank se compromete con el envío de un contingente de refuerzo en hombres armados. Tras ser detenido el 9 de marzo, desde la cárcel da instrucciones sobre diversos asuntos y una de las primeras cuestiones que le “interesa saber si ya la gente llegó donde Alex”. Era su compromiso con la Revolución y con la persona que había reconocido como su máxima figura. Se preocupa también por la calidad de los hombres que envían a la Sierra, por lo que en carta a Celia, comenta: “debemos de tratar de rodear a Alex y sus compañeros de la mejor gente”.

Una constante en la actividad del movimiento clandestino bajo la dirección de Frank, fue el apoyo logístico a la Sierra Maestra. Por eso, desde su salida de la cárcel, en la Circular del 17 de mayo de 1957: A los compañeros Responsables del Movimiento 26 de Julio, el dirigente clandestino cuestionaba: “¿Dejaremos al abandono a nuestros bravos combatientes que arriesgan diariamente la vida y sufren mil penalidades y sacrificios? Es muy fácil y cómodo comer diariamente y a su hora, tener un lecho y una casa, tener máquinas y ómnibus para trasladarnos de sitio y no pensar en el frío, la lluvia, el hambre, las largas caminatas, los sufrimientos de la intemperie y la amenaza constante del enemigo. ¿Sobre quién debe recaer la responsabilidad del mantenimiento del Dr. Fidel Castro y todos nuestros bravos compañeros?”.

Tras los nefastos sucesos del 30 de junio, en carta de Fidel a Celia le expresa varias ideas que dan fe de la admiración del líder guerrillero hacia el joven santiaguero: “Fue tremendo el efecto que nos causó la noticia de la muerte de Josué y demás compañeros. (…) ¡Cómo tiene que sentirse David con esto! (…) Yo sé que a él le sobra entereza para sobrellevar esas durísimas pruebas. Pero de todas formas hemos pensado mucho en él. No quiero escribirle precipitadamente, porque tengo muchas cosas que decirle”.

Fidel opina que le parecen correctas las respuestas de Frank ante las conversaciones que sostuvo en Santiago con militares opositores a Batista, delegando en él para que “con absoluta confianza y sin consultar” gestione todo lo referente a este tema, limitándose solo a informarle. Esta posición de Fidel nos demuestra la enorme confianza que tiene en Frank, en su capacidad y claridad para llevar adelante asuntos tan delicados como ese.

Más adelante Fidel le manifiesta: “Hemos admirado desde aquí el enorme impulso que adquiere el Movimiento en el resto de la isla. Y admiramos también, sobre todo, el heroísmo desplegado por nuestros hombres en la clandestinidad. A veces siente uno la vergüenza de estar en la Sierra. Estar allí tiene mucho más mérito que estar aquí”.

Nuestros pilares básicos

Probablemente tomada por Frank País en la Sierra, esta es la primera foto en Cuba del Che, detrás de Fidel y junto a Universo Sánchez y Manuel Fajardo Sotomayor.

Probablemente tomada por Frank País en la Sierra, esta es la primera foto en Cuba del Che, detrás de Fidel y junto a Universo Sánchez y Manuel Fajardo Sotomayor.

La preocupación de Fidel por la vida de Frank y viceversa es otro elemento que caracteriza la relación entre estos hombres. El 15 de junio en carta a Celia, Fidel le escribe: “Tú y David son nuestros pilares básicos. Si tú y él están bien, todo va bien y nosotros estamos tranquilos”. Posteriormente en carta a Frank el 21 de julio le expresa: “Te confieso que me quedo en suspenso cuantas veces escucho por radio que apareció un joven asesinado en Santiago. Hoy mismo dan la noticia del hallazgo del cadáver de un hombre joven, como de 24 años, bigotes, etc., etc., aún sin identificar. Durante horas me acompañará todavía la inquietud hasta saber la identidad. No puede uno sustraerse a las preocupaciones, quizás absurdas, que lo asaltan. Verdaderamente que se viven horas duras.”

El 7 de julio de 1957 Frank le escribe una extensa carta a Fidel en la que analiza la situación del Movimiento después del 30 de noviembre. Le explica cómo después de ese momento se dio a la tarea de levantar la organización y las dificultades que existían por lo que junto a Hart, decidió replantear totalmente el Movimiento haciéndolo más activo y pujante.

Frank aborda los temas de la huelga general, el trabajo con el sector obrero y la Resistencia Cívica. También la necesidad de “tener milicias en todas partes, milicias activas, disciplinadas, agresivas y audaces” y de llevar adelante el Plan Nacional No. 2. Le expresa a Fidel que se trabaja también en la elaboración de un programa revolucionario y del proyecto económico de la organización, “…de todas maneras cuando esté el esbozo ya completo de lo que ha de ser el programa te lo enviaré para que lo supervises y des tu opinión”. Le habla por último de la idea de formación de un Gobierno Civil Revolucionario y termina pidiéndole a Fidel su opinión “sobre todo el trabajo realizado”. Escribe: “Hemos tratado de hacer lo mejor y estamos esforzándonos mucho por cumplir nuestro cometido. Cuba y la historia esperan y el 26 de Julio no puede defraudarlos ni escribir páginas que no sean brillantes, constructivas y patrióticas.”

Desde la Sierra Maestra el 21 de julio Fidel le escribe una extensísima carta a Frank dando respuesta a varias que este le había enviado y le había sido imposible contestar. Mientras, le encarga a Raúl que escriba un mensaje de solidaridad en nombre de todos los oficiales del Ejército Rebelde, el que Frank recibe y agradece en su última comunicación –al menos conocida– al jefe guerrillero.

Dándole su opinión sobre los planes de trabajo propuestos por Frank, Fidel le dice: “Considero sinceramente que han realizado un trabajo formidable en ese sentido”. Y más adelante le reafirma: “Me alegro mucho y te felicito de que hayas visto con claridad la necesidad de elaborar planes de trabajo nacionales y sistemáticos, sin importar para nada el tiempo que requieran”.

Otro de los temas consultados por Frank fue el interés de diplomáticos norteamericanos de visitar a Fidel en la Sierra Maestra. Ya había dicho Frank a María Antonia Figueroa: “Una cosa de esa envergadura tenemos que consultarla a Alex” y a Fidel le expone sus temores ante estas maniobras y el interés por acercarse a la máxima dirección del Movimiento: “Ya yo estoy arisco con tanto movimiento y conversaciones de la Embajada, creo que convendría cerrarnos un poquito más, nunca perder el enlace pero no darles la importancia que se les está dando pues veo que se están introduciendo y no veo con qué verdaderos fines. Tengo recelos de otra mediación”. Por su parte Fidel le explica: “No veo por qué hayamos de poner la menor objeción. Podemos recibir aquí cualquier diplomático americano (…) Eso es un reconocimiento de beligerancia y por lo tanto una victoria más contra la tiranía. No debemos temer esa visita si tenemos la seguridad de que en toda circunstancia sabremos mantener en alto el pendón de la dignidad y la soberanía nacional”.

El 30 de julio estando en el caserío de El Coco, en las márgenes del río Magdalena, el jefe rebelde conoce por la radio la noticia del asesinato de Frank País y Raúl Pujol. Al día siguiente tenía previsto continuar la marcha pero espera noticias del Che y de una patrulla que envió a una misión y no ha regresado. Escribe en carta a Celia Sánchez: “Cuesta trabajo creer la noticia. No puedo expresarte la amargura, la indignación, el dolor infinito que nos embarga (…) Qué monstruos. No saben la inteligencia, el carácter, la integridad que han asesinado. No sospecha siquiera el pueblo de Cuba quién era Frank País, lo que había en él de grande y prometedor”.

*Historiadoras y docentes santiagueras

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Fuentes consultadas

Los libros Diario de la Guerra, de Pedro Álvarez Tabío y Heberto Norman; Contra todo obstáculo, de Vilma Espín, Asela de los Santos y Marta V. Álvarez; Frank entre el sol y la montaña, de William Gálvez; Frank País, Leyenda sin mitos, de Renaldo Infante; Documentos de la insurrección. 1957, de Felipe Pérez Aguilera y Julio Cesar Rosabal; Historia de una gesta libertadora. 1952-1958, de Georgina García Leyva; Frank País: por la unidad en la insurrección (Boletín Revolución, OAHCE, No.44, Diciembre de 2014). Documentos de archivo localizados en la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado (OAHCE): Fondos Fidel Castro y Frank País.


Redacción Digital

 
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