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Publicado el 14 Julio, 2017 por Pedro Antonio García en Historia
 
 

JOSÉ ANTONIO ECHEVERRÍA

El estudiante que rescató la FEU

Como presidente de la organización, cambió sus tradiciones patrióticas y logró que emergiera victoriosa con un espíritu insurreccionalista y unitario

Por PEDRO ANTONIO GARCÍA

Fotos: Archivo de BOHEMIA

El eterno presidente de la FEU. (Autor no identifica-do)

El eterno presidente de la FEU. (Autor no identificado)

Fundada por Julio Antonio Mella en 1922, la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) se había destacado en la lucha contra la injerencia extranjera y la tiranía machadista, pero en los años de reflujo revolucionario, con posterioridad al fracaso de la Huelga general de marzo de 1935, su dirección cayó en manos de pandilleros, que implantaron el terror en la colina y distanció al estudiantado de los ideales de sus fundadores.

Aunque hubo jóvenes como Alfredo Guevara y Fidel Castro que intentaron limpiar la dirección de la FEU de elementos gansteriles y oportunistas, cuando el 23 de septiembre de 1950 José Antonio Echeverría (Cárdenas, 16 de julio de 1932) ingresó en la Universidad de La Habana para cursar la carrera de Arquitectura, todavía los revolucionarios eran minoría en la organización.

El golpe de Estado perpetrado por Fulgencio Batista el 10 de marzo de 1952 polarizó la colina y muchos en la casa de altos estudios, no solo los revolucionarios sino los hasta entonces apolíticos e incluso algunos desviados hacia el pandillerismo, cobraron conciencia de la realidad nacional. Con ellos trabajaría José Antonio para rescatar la FEU.

Era el líder que el estudiantado andaba buscando, para limpiar la dirección de la FEU de elementos claudican-tes y promover la acción revolucionaria. (Autor no identificado)

Era el líder que el estudiantado andaba buscando, para limpiar la dirección de la FEU de elementos claudican-tes y promover la acción revolucionaria. (Autor no identificado)

El joven cardenense comenzó a destacarse en la oposición a la tiranía batistiana. Su primera acción, afirma Faure Chomón, amigo y compañero de lucha, “fue el cuestionamiento a un grupo de estudiantes que con mucha ligereza habían aceptado ir a un evento deportivo con pasajes pagados por la dictadura”.

A partir de la manifestación del 15 de enero de 1953, organizada en protesta por el ultraje al busto de Mella, erigido en Mazón y Neptuno, empezaron los contactos de José Antonio con otros partidarios de la insurrección, entre ellos el propio Faure. Este recuerda: “A medida de que pasan los días, nos percatamos de que él era el líder que andábamos buscando. Nuestro objetivo inmediato era limpiar la dirección de la FEU de elementos claudicantes, para promover la acción revolucionaria”.

A Echeverría lo eligieron presidente de la Facultad de Arquitectura y secretario de la FEU a nivel de Universidad. Al cesar en su mandato el entonces presidente de la organización en el verano de 1954, le correspondía ese cargo por sustitución reglamentaria, pero hubo un intento de elegir a un individuo susceptible de ser manipulable por los oportunistas. Testimonia Chomón: “Entonces Fructuoso Rodríguez lo proclama presidente en un acto estudiantil el 30 de septiembre de 1954, para salirles al paso a los bonchistas. Con él se acaban las tramitaciones, ahora hay que poner a la FEU en combate, tomar las banderas del Moncada y alzarlas, en momentos en que Fidel y sus compañeros aún guardan prisión. Y ya José Antonio tenía pensado preparar a la FEU para la etapa de la lucha armada, porque no es un organismo preparado para la clandestinidad”.

Con Fidel y el dirigente estudiantil René Anillo, tras suscribir la Carta de México. (Autor no identificado)

Con Fidel y el dirigente estudiantil René Anillo, tras suscribir la Carta de México. (Autor no identificado)

Su idea era crear el brazo armado de la FEU: el Directorio Revolucionario (DR), que como señala Faure, “es un nombre muy vinculado a las luchas estudiantiles desde la dirección de la FEU de Mella y los Directorios de 1927 y 1930. Y decidimos que no llevara la palabra estudiantil sino Revolucionario, porque incluye también los obreros y todos los sectores populares. Dejamos constituida lo que llamamos entre nosotros ‘célula central’. José Antonio era el secretario general, Fructuoso como vice. Nos dimos a la tarea de constituir los distintos frentes”.

A finales de 1955, ante la actitud de la tiranía de no respetar las conquistas obreras, el movimiento sindical revolucionario había convocado a un paro general en la industria azucarera y le pidió a Echeverría el apoyo del estudiantado por medio del dirigente avileño del sector, Isidoro Salas. Subraya Faure Chomón: “Elaboramos un plan con estos compañeros para que la huelga saliera de los centrales y se enfocara hacia las ciudades cercanas, para con la táctica estudiantil de lucha de calle convertirla en una huelga política.

“José Antonio orientó a los compañeros a ir para distintos lugares del país. Él partió a un recorrido por toda la Isla que culminó en Santiago, en donde se entrevistó con Frank País. Fructuoso marchó a la zona azucarera de Santo Domingo (Villa Clara), en donde era muy querido. A mí me correspondió Placetas; Carbó, Zulueta; el Moro Assef, Ciego de Ávila; Machadito, Manzanillo; Osmel Francis, Guantánamo. En esta huelga también participaron el Movimiento 26 de Julio, el Partido Socialista Popular, la sección obrera de la Ortodoxia, todo un acontecimiento de unidad en aquellos tiempos”.

Junto al busto de Mella, siempre en primera línea. (Autor no identificado)

Junto al busto de Mella, siempre en primera línea. (Autor no identificado)

De cómo se agigantaba el prestigio de José Antonio se evidenció en la última elección realizada por la FEU durante la etapa insurreccional. Nueve escuelas (facultades), de las 13 existentes en la casa de altos estudios habanera, lo eligieron como presidente a nivel de universidad. Ante una propuesta del entonces rector Clemente Inclán, otras tres escuelas que habían votado por otro compañero, se sumaron a la mayoría.

El presidente electo de la FEU comprendió que el próximo paso era ir hacia Fidel para concretar la unidad revolucionaria. El 29 de agosto de 1956, ambos líderes suscribían la Carta de México donde se reiteraba que la FEU y el Movimiento 26 de Julio “han decidido unir sólidamente su esfuerzo en el propósito de derrocar a la tiranía y llevar a cabo la Revolución Cubana”.

En cumplimiento de lo acordado con Fidel, el estudiante de Arquitectura organizó el levantamiento del 13 de marzo de 1957, que incluía el asalto al Palacio Presidencial y la toma de Radio Reloj. Antes de partir para el combate, había escrito en su Testamento Político: “Si caemos, que nuestra sangre señale el camino de la libertad. Porque, tenga o no nuestra acción el éxito que esperamos, la conmoción que originará nos hará adelantar en la senda del triunfo”.

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Fuentes consultadas

El libro Subiendo como un sol la escalinata, de Ernesto Álvarez Blanco. Los textos periodísticos “Unir a todas la fuerzas revolucionarias en la lucha contra la tiranía” (Granma, 1º de septiembre de 2001) y “Directorio Revolucionario, el brazo armado de la FEU” (BOHEMIA, 17 de febrero de 2006).


Pedro Antonio García

 
Pedro Antonio García