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Publicado el 25 Septiembre, 2017 por Redacción Digital en Historia
 
 

REPORTAJE A UN BILLETE

Mi nombre de guerra

Mi nombre deguerra.

Facsímil de la publicación.

CUANDO en 1960 aparecieron, los billetes cubanos suscritos por el Che –así con este su solo nombre de guerra— la contrarrevolución comenzó a presentar este hecho como una supuesta “falta de respeto”. El Comandante Ernesto Che Guevara, entonces Presidente del Banco Nacional, nunca hizo caso a estas ridículas maniobras. Pero, un hombre del pueblo le escribió una carta para “informarle lo que está pasando”. La carta, enviada por Lorenzo Mujas Pifieiro, de Avenida 62 No. 3,914, en Cienfuegos, se conserva en el Banco Nacional. Uno de los párrafos señala: “… Usted es muy censurado por no haber rubricado como corresponde a un Presidente, de una corporación, con su nombre y apellido, impartiéndole con esto consistencia y respeto al documento en cuestión…”

Che contestó a este ciudadano, a este hombre sencillo, que se presentaba como un defensor incondicional de la Revolución y que “es por ello que creo cumplir con mi deber informándole de esto” —añadía.

Esta respuesta es, por más de una razón, un documento histórico. Entre otras, porque constituye la primera explicación de las razones que prevalecieron para admitir como bueno el uso de un nombre de guerra para garantizar el valor de la moneda cubana.

LA RESPUESTA

Mi nombre de guerra.

Copia de un billete de un peso, con la firma del Che.

“He recibido su carta —respondió el Coman-dante Ernesto Che Guevara— del 24 del pasado mes informándome sobre las críticas a que ha dado lugar el hecho que yo haya firmado los billetes de banco con mi nombre de guerra, de lo que ya tenla conocimiento_

“Aunque de manera alguna me preocupa el uso que esté haciendo la contrarrevolución de este hecho, al comprender el ánimo que lo ha llevado a usted a escribirme, tengo el gusto de explicarle que si bien mi manera de firmar no es la acostumbrada por los presidentes de banco, usualmente hombres de ideologías muy diferentes a las mías y que han llegado a esos cargos por procesos también muy disímiles al que me trajo a mí a este Banco Nacional, esto no significa en modo alguno que yo le ‘esté restando importancia al documento sino que el proceso revolucionario aún no ha terminado y que, además, se deben cambiar las escalas de valores. — De Ud. Atentamente, Cmdte. Ernesto Che Guevara”.

(Copia de este documento se encuentra en los archivos del Museo Numismático, Banco Nacional de Cuba).

Mi nombre de guerra. Los billetes cubanos de la emisión de 1960 son, pues, de un indiscutible valor histórico. Actualmente, a diez años de aquel momento son incontables los que se interesan, desde todas partes del mundo, por los billetes cubanos suscritos con el inolvidable “nombre de guerra”: Che. En el Banco Nacional —unas veces directamente, otras a través de Radio Habana Cuba— se recibe numerosa correspondencia en la que se destaca por parte de los remitentes el deseo de guardar —como una cosa muy apreciada— estos billetes. Así lo informó a BOHEMIA Delfín E. Mercadé, Responsable del Museo Numismático del Banco Nacional de Cuba y presidente del Comité Ejecutivo de la Federación de Numismáticos de Cuba.

LEMAS REVOLUCIONARIOS EN BILLETES CUBANOS

En el curso de una breve charla con Mercadé en el Banco, tuvimos ocasión de revisar otros documentos muy interesantes en relación con viejos billetes, con inscripciones “delictuosas”. Se trata, en realidad, de lemas revolucionarios que el pueblo estampó en los billetes para expresar su repulsa a la tiranía batistiana. El Banco guarda en sus archivos parte de la correspondencia de funcionarios de la dictadura (Joaquín Martínez Sáenz y Marino López Blanco, por ejemplo) interesados en hallar “sanción” a esos hechos.

El 26 de junio de 1953 el Ministro de Hacienda de la dictadura, López Blanco, remitía al entonces Presidente del Banco, Joaquín Martínez Sáenz, una carta en que se refería a “otro billete de a peso con una inscripción a pluma en la parte inferior de su reverso que juzgó delictuosa” (sic). Claro, como que tenía escrito el billete: ¡ABAJO LA DICTADURA RATISTIANA! El billete en cuestión lo había enviado el jefe del Ejército de Batista “a los efectos legales oportunos”.

Otros billetes con la rúbrica del Che

CORRE CORRE DE TURIFERARIOS

Este fenómeno comenzó a preocupar a los turiferarios del régimen. Es muy curiosa la correspondencia sostenida a estos efectos por Martínez Sáenz y López Blanco. En su respuesta, el ex líder abecedario explicaba: “Me temo que el efecto de esta campaña sea la de provocar la quiebra del Ministro a quien le hacen perder estos billetes” (sic). Inquieto por la intensificación de la práctica de escribir lemas contra la dictadura en los billetes, López Blanco volvía a escribir a Martínez Sáenz “Te envío un nuevo billete de a peso en el cual, como observarás, se encuentra una inscripción superpuesta mecanografiada”. Hemos visto este billete. El lema escrito por un hombre del pueblo, a máquina, dice: “10 DE MARZO LUTO PARA CUBA. BATISTA ASESINO” (sic).

Otro billete, que se puede ver en el Museo Numismático del Banco tiene escrito a tinta, en el margen: “NECESITO DIEZ MILLONES COMO ESTE PARA DERROCAR A BATISTA”.

Otra carta que revela la inquietud y preocupación de los hombres del régimen batistiano en este sentido (22 de junio de 1953) dice: “El señor presidente (Batista) me encarga que de acuerdo contigo estudie si es posible remediar de algún modo que se generalice esa práctica”. Era otra parrafada de López B. a Martínez Sáenz.

Todo fue inútil. El pueblo continuó manifestando su repudio a la dictadura de mil maneras. Y una de las más singulares fue escribiendo lemas revolucionarios en los billetes. Estos billetes forman parte de nuestra historia.

Recordaremos un dato curioso. Uno de los clasificadores de los archivos del Banco Nacional —que finalmente abandonó el país— incluyó erróneamente en la carpeta donde se guardan estos billetes con lemas revolucionarios, la carta del Comandante Che Guevara donde explica la razón por la cual firmó con su nombre de guerra el papel moneda emitido por la Revolución en.1960… Como reza en un informe sobre esos papeles, para una mentalidad contrarrevolucionaria esa firma constituía… ¡una inscripción “delictuosa”…!

(Fotos: FONSECA Y ARCHIVO)

Billetes de cincuenta y 100 pesos


Redacción Digital

 
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