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Publicado el 26 Febrero, 2018 por Pedro Antonio García en Historia
 
 

CUBA 1958

Extender el territorio rebelde

El Segundo y Tercer frentes guerrilleros constituyeron indiscutibles puntales de la victoria definitiva del pueblo cubano

 

Fidel le había explicado a Raúl en diciembre de1957 su estrategia de multiplicar los frentes guerrilleros. (Foto: Autor no identificado)

Fidel le había explicado a Raúl en diciembre de1957 su estrategia de multiplicar los frentes guerrilleros. (Foto: Autor no identificado)

Por PEDRO ANTONIO GARCÍA

Fidel siempre tuvo presente la necesidad de ampliar la zona de operaciones con la creación de nuevos focos guerrilleros en distintas regiones del país. Según testimonio del hoy general de ejército Raúl Castro Ruz, en los últimos días de 1957, en un lugar conocido como Balcón de la Habanita, mientras la columna Uno se encontraba desarrollando acciones combativas entre Pilón y Manzanillo, “el Comandante en Jefe me explicó que, una vez consolidado el frente de la Sierra Maestra, habría que crear nuevas columnas y entre otras, enviar una a la zona de la Sierra Cristal, otra el este de la Sierra Maestra, en las proximidades de Santiago de Cuba, una a la región central del país y otra hasta Pinar del Río”.

Los éxitos en diferentes combates como el de Pino del Agua II, la preparación militar y política alcanzada por los jefes y oficiales del Ejército Rebelde y la existencia de condiciones favorables en otros territorios, donde el campesinado colaboraba con el Movimiento 26 de Julio, hicieron posible que se continuara extendiendo la guerra fuera del territorio de la Sierra Maestra.

El 27 de febrero de 1958, se crearon dos nuevas columnas: la número 6 Frank País, al mando del entonces comandante Raúl Castro Ruz, con la misión de operar en el territorio montañoso del noreste de la provincia de Oriente, y la 3 Santiago de Cuba, cuya jefatura recayó en el comandante Juan Almeida Bosque, y que tenía la encomienda de operar en el territorio de la Sierra Maestra ubicada al este del poblado María Tomasa, extendiendo su zona de operaciones lo más lejos posible, con el objetivo de presionar sobre la ciudad de Santiago de Cuba..

Fundación

Raúl recibió la misión de fundar el Segundo Frente; Almeida, la encomienda de crear el tercero. (Foto: Autor no identificado)

Raúl recibió la misión de fundar el Segundo Frente; Almeida, la encomienda de crear el tercero. (Foto: Autor no identificado)

Ambas unidades guerrilleras partieron de la Sierra Maestra el primero de marzo de 1958. La Columna No. 3 encabezó la marcha. Contaba con tres pelotones: el de la vanguardia, capitaneado por Calixto García Martínez; el de la comandancia, donde marchaba el jefe de la Columna con su estado mayor; y el de retaguardia, capitaneado por Guillermo García Frías, a su vez segundo jefe de la Columna. El 6 de marzo arribaron a Puerto Arturo, donde quedó constituido el Tercer Frente Mario Muñoz, con 57 combatientes, ya que cinco se habían incorporado en el trayecto.

Por su parte, Raúl había escogido a 67 hombres organizados en cuatro pelotones, a los que se sumarían otros 11 en el trayecto; como segundo jefe fue nombrado el capitán Efigenio Ameijeiras Delgado. El 11 de marzo de 1958 esta tropa llegó a Piloto del Medio, término municipal de San Luis, donde quedó fundado el Segundo Frente Oriental Frank País.

Desde su llegada a ese territorio, Raúl inició el estudio del terreno, depuró a los grupos de alzados sin vínculos con organizaciones revolucionarias y contactó a los destacamentos guerrilleros del Movimiento 26 de julio fusionándolos a sus pelotones para dar vida a cinco compañías, que luego devendrían futuras columnas. También creó Comités de Campesinos Revolucionarios que brindaron una importante ayuda en las tareas de abastecimientos, inteligencia y mensajería. La primera comandancia radicó en El Aguacate, término municipal de Guantánamo. Asimismo, se crearon talleres, puestos médicos y otras dependencias.

Primeras misiones

Almeida y otros combatientes rebeldes en la comandancia del Tercer Frente. (Foto: Autor no identificado)

El comandante Almeida y Calixto García con un grupo de combatientes en La Anita.

El 7 de marzo siguiente, después de una reunión entre Raúl y Almeida, donde ambos jefes concretaron planes combativos, la Columna 3 emprendió la marcha hacia las cercanías de Santiago de Cuba, donde realizaría una acción contra la refinería Texaco. Siete noches después, tras una extenuante marcha, llegaron al lugar. Detectados por el enemigo, perdido el factor sorpresa, hallándose en una posición desventajosa y a punto de amanecer, se ordenó la retirada. Sin embargo, lo más relevante fue que el enemigo se vio asediado a las puertas de Santiago de Cuba, motivo de júbilo para sus habitantes al conocer la cercanía del Ejército Rebelde.

Entretanto, el Segundo Frente Frank País, en apoyo a la Huelga General Revolucionaria del 9 de abril, atacó a varios cuarteles enemigos y tomó el aeropuerto de Moa, con la finalidad de apoyar el arribo por vía aérea de armas adquiridas por el Movimiento 26 de Julio en Costa Rica. A partir de esta operación, caló la idea de poseer medios aéreos propios para futuras tareas y el 12 de abril de 1958 se creó por decreto del comandante Raúl Castro la Fuerza Aérea Rebelde, que llegó a tener 16 aviones, pistas y talleres, entre otros aseguramientos, y cumplió más de 70 misiones.

En el Tercer Frente también se realizaron acciones en apoyo a la huelga, como la de El Cobre, donde se destacó la ocupación de dinamita y el sabotaje al polvorín de la mina Dinabel. Luego de esta operación exitosa, Almeida reorganizó el Frente reubicando fuerzas, aceptó nuevas incorporaciones y mantuvo el hostigamiento al enemigo. Además le prestó especial atención a las tareas de la educación y la disciplina militar de la tropa.

Plan FF

Ante el fracaso de la Huelga del 9 de abril, organizada por el Movimiento 26 de Julio, la tiranía batistiana hizo una festinada valoración del momento y pensó que el revés había socavado la moral combativa del Ejército Rebelde, por lo que planificó un ataque aniquilador, al que denominó FF (Fase Final-o Fin-de Fidel), para lo que destinó unos 10 000 efectivos con apoyo de la aviación, artillería, tanques y el resto de las armas. Pero el Comandante en Jefe rebelde había previsto esa intención del enemigo y tomó medidas pertinentes.

En el Segundo Frente, Raúl junto con el comandante Belarmino Castilla y los entonces capitanes Manuel Piñeiro y Samuel Rodiles. (Foto: Autor no identificado)

En el Segundo Frente, Raúl junto con el comandante Belarmino Castilla y los entonces capitanes Manuel Piñeiro y Samuel Rodiles. (Foto: Autor no identificado)

El 16 de mayo siguiente Fidel envió un mensaje al comandante Almeida, donde le alertaba sobre la inminente ofensiva del Ejército de la tiranía contra el Primer Frente José Martí, por lo que le ordenaba presentarse ante él con fuerzas bajo su mando.

El jefe del Tercer Frente Mario Muñoz dejó en el territorio un grupo de oficiales y combatientes que debían hacerse sentir. El día 23 arribó la Columna No.3 al campamento de La Mesa para asumir con otras fuerzas rebeldes la defensa de la zona.

El 25 de mayo comenzó el ataque batistiano contra el Primer Frente José Martí. Tres días más tarde, se inició una feroz ofensiva contra el Segundo Frente Frank País, desde Guantánamo y Mayarí, con la dirección principal del golpe hacia El Aguacate, asiento de la comandancia.

La idea del enemigo consistía en debilitar y desalojar a las fuerzas rebeldes de los territorios donde se habían asentado, obligarlas a concentrarse y aniquilarlas. Alternando emboscadas escalonadas con la guerra de posiciones, Fidel y sus compañeros resistieron los ataques de las fuerzas batistianas y las diezmaron.

Mientras tanto los combatientes del Segundo Frente, bajo la consigna de ¡No pasarán! defendieron con firmeza las posiciones y hostigaron constantemente al enemigo. Así vencieron a una fuerza de unos 2 000 efectivos con todo tipo de apoyo, que emprendió la retirada general a partir del 30 de junio.

Ya en agosto era visible el total descalabro del Ejército de la tiranía en la serranía oriental. Había quedado con la espina dorsal quebrada, al decir del Che, pero aún los rebeldes no habían ganado la guerra. En vista de ello, Fidel ordenó a Almeida regresar a las cercanías de Santiago de Cuba para someter a esta urbe a un cerco elástico con un tercer frente reforzado, al Che, que marchara con una columna invasora hacia Las Villas, para cortar las comunicaciones entre los extremos de la Isla y a la vez, concretar la unidad de las fuerzas revolucionarias en la región central del país. Camilo, por su parte, con otra unidad guerrillera, debía continuar hasta Pinar del Río.

Final de la tiranía

“Es pauta moral, arraigo a la historia, prolongación de los principios ancestrales de nuestra soberanía e inde-pendencia. Es previsión para salvaguardar el provenir de la Patria y deja una huella indeleble dentro de la Revolución Cubana y para el mundo. La grandeza de su obra le reserva su permanencia en la historia (Juan Almeida, tomado de Cubadebate)

Ante la inminente ofensiva del Ejército de la tiranía, Fidel le ordenó a Almeida marchar al Primer Frente con fuerzas bajo su mando (Foto: Autor no identificado),

Derrotada la ofensiva enemiga, el Segundo Frente comenzó una etapa de reorganización total con la creación de nuevas columnas, sin detener por ello las operaciones militares. De esta manera el Segundo Frente Oriental Frank País llegó a controlar unos 12 000 kilómetros cuadrados correspondientes a los municipios de Alto Songo, Mayarí, Sagua de Tánamo, Baracoa, Yateras, Guantánamo, San Luis, Banes y Antillas.

No fue menos el Tercer Frente que de agosto a noviembre protagonizó 76 acciones combativas que causaron sensibles bajas al enemigo. Del 20 al 30 de noviembre de 1958, bajo el mando directo del Comandante en Jefe, unió fuerzas con unidades del Primer Frente en la batalla de Guisa, un eslabón esencial en la ofensiva general del Ejército Rebelde en los últimos meses de 1958, que demostró la incapacidad de la tiranía en el plano militar, prefiguró su derrumbe y el triunfo revolucionario de enero.

A partir de noviembre y hasta fines de diciembre, tras recibir órdenes y orientaciones de Fidel para el comienzo de la batalla final por Oriente, el Segundo Frente elaboró un plan denominado Operación Flor Crombet, para la toma de los cuarteles del triángulo San Luis-Mayarí-Guantánamo, los cuales comenzaron a caer uno a uno. Fuerzas combinadas del Primer, Segundo y Tercer frentes iniciaron el 23 de diciembre el asedio a los bastiones enemigos en Palma Soriano, combate que concluyó el 27 con la rendición incondicional de los sitiados.

En la madrugada del primero de enero de 1959 huyó el sátrapa. Es innegable la extraordinaria contribución que hicieron a la derrota de la tiranía ambos frentes guerrilleros, los cuales cumplieron cabalmente las misiones que le asignara Fidel.

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Fuentes consultadas.

Los libros Epopeya de libertad y Santiago destino, de la Casa Editorial Verde Olivo. Textos periodísticos publicados en BOHEMIA por Belarmino Castilla, José Manuel Pérez Ravelo, Roberto Pérez Rivero y el autor de este trabajo.


Pedro Antonio García

 
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