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Publicado el 19 Abril, 2018 por Prensa Latina en Historia
 
 

Girón

Lección para un imperio

Los cubanos rememoraron hoy en Playa Girón el aniversario 57 de la victoria militar sobre una fuerza invasora mercenaria formada por mil 500 hombres, equipada, entrenada y financiada por el Gobierno de EEUU
Fidel en girón./ PL

(prensa-latina.cu(

Por Joel Michel Varona*

La invasión mercenaria a Playa Girón en 1961 pasó a la historia como la primera gran derrota del imperialismo estadounidense en América Latina, un hecho que selló el compromiso de los cubanos de construir un proceso social diferente en la isla caribeña.

El acto de odio y prepotencia fue organizado por Estados Unidos y su efecto solo duró apenas 68 horas por la resolución de un pueblo dispuesto a darle una lección de dignidad y respeto al país más poderoso de todos los tiempos.

Tras el triunfo de la Revolución en enero de 1959, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y otras entidades norteamericanas de seguridad priorizaron en sus agendas los planes y acciones desestabilizadores contra la mayor de las Antillas.

Washington empleó cuantiosos recursos en esos menesteres, en especial en la creación y el aseguramiento logístico de un foco de bandas contrarrevolucionarias en las montañas del centro de Cuba, muy cerca del lugar donde se produjo el desembarco.

Empero para el momento de la invasión ya esa fuerza había sido puesta fuera de combate por los batallones de milicianos obreros, campesinos y estudiantes.

Ante el crucial peligro, en octubre de 1960 el Comandante en Jefe Fidel Castro convocó a la juventud cubana a prepararse de manera voluntaria en un breve período de tiempo para defender el proceso de cambios iniciado en el país.

En aquel entonces se comenzó adquirir las primeras armas antiaéreas procedentes del extinto campo socialista.

Raúl Castro visitó en julio de 1960 Checoslovaquia y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y firmó varios acuerdos militares, y para noviembre de ese mismo año, presidió la entrega de armamentos a los batallones de milicianos.

Entre los ingenios obtenidos estaban fusiles, ametralladoras, medios antiaéreos, obuses, morteros y lanzacohetes, comprados con los fondos obtenidos de una campaña popular denominada Armas para defender la Revolución.

En las filas de lo que sería el futuro cuerpo de Artillería de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, ingresaron muchos jóvenes, algunos de ellos adolescentes de sólo15 años de edad.

Previo al ataque a Playa Girón, el 15 de abril de 1961, a las 06:00 (hora local), fueron atacados sorpresivamente tres aeropuertos cubanos: Ciudad Libertad, San Antonio de los Baños y Santiago de Cuba, por ocho aviones caza bombarderos B-26, rotulados con las insignias de la fuerza aérea nacional, que despegaron desde el aeródromo nicaragüense de Puerto Cabezas.

El objetivo de la misión era generar confusión mientras intentaban destruir en tierra la maltrecha aviación de combate, acción frustrada por la oportuna orden de Fidel Castro de desconcentrar la técnica.

Este hecho de sangre –que también se inscribe en la historia del terrorismo de Estado contra la mayor de las Antillas– dejó el lamentable saldo de siete muertos y más de 50 heridos.

Un día después, en el sepelio a los caídos en defensa de la nación; el Comandante en Jefe Fidel Castro habló a un pueblo congregado en la céntrica esquina de 23 y 12, en la capitalina barriada de El Vedado.

No fue un discurso, era un tributo y al mismo tiempo un compromiso de Fidel con las víctimas del cruel bombardeo por lo que proclamó ante el mundo el carácter socialista de la naciente Revolución cubana.

En esa ocasión el Comandante en Jefe expresó: ‘…y que hayamos hecho una revolución socialista en las propias narices de los Estados Unidos, y que esa revolución socialista la defendemos con esos fusiles, y que esa revolución socialista la defendemos con el valor con que ayer nuestros artilleros antiaéreos acribillaron a balazos a los aviones agresores’.

Soldados y milicianos con fusiles en alto junto a trabajadores y pueblo en general aprobaron las palabras del destacado líder, y ratificaron su disposición de defender el proceso social iniciado en 1959 hasta la última gota de sangre.

Fidel denunció la inminente invasión a la isla, organizada por el gobierno de Estados Unidos.

En ese sentido advirtió: ‘el ataque de ayer fue el preludio de la agresión de los mercenarios, el ataque de ayer, que costó siete vidas heroicas tuvo el propósito de destruir nuestros aviones en tierra, mas fracasaron, solo destruyeron tres aviones, y el grueso de los aviones enemigos fue averiado o abatido…’.

Tal como lo predijo, en la madrugada del 17 de abril de 1961 un grupo entrenado, pertrechado y financiado por la Casa Blanca desembarcó por Playa Girón y Playa Larga.

Ante la resistencia de los cubanos, en menos de 72 horas los mercenarios fueron aniquilados de manera aplastante, convirtiéndose la invasión a Playa Girón en la primera gran derrota del imperialismo en América Latina.

La invasión fue el bautizo de fuego de la naciente artillería cubana, la cual escribió su página de gloria en la historia patria con la sangre de jóvenes como Nelson Fernández, de 14 años de edad; Rolando Valdivia, de 15; Juan Domingo Cardona, de 17; y Hugo Rivero, de 20, mientras que otros 23 milicianos resultaron heridos

Junto a los artilleros estuvieron también los miembros del joven Batallón de la Policía Nacional Revolucionaria y los milicianos, y el pueblo en general, quienes propinaron así la primera gran derrota de Estados Unidos en América Latina.

* Corresponsal de la Redacción Nacional de Prensa Latina.

Cuba celebra victoria en Girón / PL

(prensa-latina.cu)

Playa Girón, Cuba, 19 abr (PL) Los cubanos rememoraron hoy aquí el aniversario 57 de la victoria militar sobre una fuerza invasora mercenaria formada por mil 500 hombres, equipada, entrenada y financiada por el Gobierno de Estados Unidos.

La ceremonia tuvo por sede esta costera localidad, ubicada al sur de la occidental provincia de Matanzas y a 220 kilómetros al sureste de la Habana, y que fuera el último reducto de los invasores (llamada brigada 2506), quienes fueron vencidos en menos de 72 horas.

Pobladores de la Ciénaga de Zapata, escenario de los combates en 1961, participaron en el acto al que asistieron dirigentes del Partido Comunista de Cuba (PCC) en Matanzas, altos cargos militares, autoridades de gobierno, y representantes de organizaciones políticas y de masas.

El discurso central estuvo a cargo del miembro del buró territorial del PCC Raúl Almeyda, quien destacó que el 19 de abril tiene especial significado, al demostrar que cuando se lucha por principios sólidos se derrota a cualquier adversario, por poderoso que sea.

Recordó que el líder histórico cubano, Fidel Castro, a quien se dedica esta conmemoración, mantuvo un vínculo permanente con esta porción de la tierra cubana.

‘En Girón se luchó por el Socialismo y al recordar esta fecha lo hacemos con la premisa de hurgar en la historia patria, sobre todo por cuanto podemos hacer en el futuro’, añadió.

Almeyda destacó que el proceso de elecciones generales, que concluye este jueves, demuestra al mundo la transparencia de la participación de las masas en la selección de sus dirigentes, ‘que solo es posible lograr en un sistema como el nuestro y al que debemos consolidar’.

Expresó que se elige un nuevo presidente, decisión que forma parte de que las nuevas generaciones tomen el mando mediante un proceso lógico de continuidad.

‘Las perspectivas de los cubanos en adelante, siempre con la Revolución y Socialismo. Con ellas se conquistó la libertad y la justicia y el pueblo estará siempre en estos empeños’, subrayó.

Alabó la digna actuación de la delegación de la isla en la recién finalizada Cumbre de las Américas, que tuvo por sede Perú.

Enfatizó que el momento es de mucha responsabilidad, ‘el país continúa con importantes transformaciones, derivadas del último congreso del PCC y lo anterior demanda consagración, lealtad y elevado espíritu de trabajo’.

‘Unido a este reto, los actuales desafíos que nos impone la administración de Estados Unidos. Los métodos pueden cambiar pero el propósito es el mismo. Nuestro pueblo, con su razón y heroísmo es invencible y al que hay que respetar’, significó

Almeyda precisó que el próximo 1 de mayo no estará al frente la dirección histórica de la Revolución, pero sí su espíritu, ‘y con inmensa alegría desfilaremos con el pensamiento que Fidel y Raúl estarán junto a su pueblo y serán guías permanentes’.

Reclamó el cese de la política de boqueo estadounidense contra la ínsula, y ratificó la solidaridad con los pueblos hermanos impactados por la derecha y en especial con Venezuela.

Condenó a los que pretenden entronizar el pesimismo de cara al futuro, ‘y reafirmamos desde Playa Girón que eso es imposible por la fe en la victoria, el legado de Fidel y la intransigencia de Antonio Maceo durante la Protesta de Baraguá’.

Un total de 57 nuevos miembros de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), e igual cantidad de efectivos del PCC recibieron sus carnés acreditativos y se entregó la medalla aniversario 60 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) a combatientes internacionalistas.

Momentos culturales evocaron a Fidel Castro, e hicieron un recorrido artístico a tono con la efemérides, con la actuación de declamadora, solistas, trovadores y repentistas.

La plataforma del acto estuvo engalanada con los tres colores del pabellón patrio (rojo, azul y blanco), y se situó aledaña al museo que atesora fotos, documentos y objetos vinculados con el fracasado desembarco.

A la entrada de esa institución fueron colocadas tres coronas de flores en honor a los mártires a nombre del presidente cubano, y de los Consejos de Estado, y el de Ministros.

El territorio cenaguero, asiento del mayor humedal del Caribe insular, fue el escenario de aquella batalla, que trascendió como la primera gran derrota militar de Estados Unidos en América y página significativa en la historia de Cuba y del continente.


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