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Publicado el 18 Agosto, 2018 por Redaccion Cultura e Historia en Historia
 
 

CUBA 1958: Rebeldes hacia occidente

Una vez derrotada la ofensiva batistiana de verano, Fidel proyecto la ofensiva rebelde que diera al traste de una vez por todas con la tiranía batistiana. (Foto: AUTOR NO IDENTIFICADO)

Por PILAR QUESADA GONZÁLEZ*

En agosto de 1958 finalizó en la Sierra Maestra la tan cacareada Ofensiva de Verano, a la cual la tiranía había dado el nombre en clave de Plan FF (Fase Final o Fin de Fidel), aunque en realidad, ni una cosa ni la otra consiguió el ejército preparado, entrenado y pertrechado por Estados Unidos, contra unos 300 combatientes del Ejército Rebelde, que sin tanta preparación ni apoyo logístico, logró desarticular aquel plan en poco más de setenta días.

Ese mismo mes el Comandante en Jefe comenzó una serie de movimientos encaminados a preparar las condiciones tácticas y estratégicas para dar inicio a una ofensiva del Ejército Rebelde que diera al traste de una vez por todas con la tiranía batistiana.

Numerosas tropas partieron del bastión invencible de la Sierra Maestra: a reforzar el ya fundado Tercer Frente Mario Muñoz, marcharon las columnas 9 y 10; a crear el Cuarto Frente Simón Bolívar, para poner un cierre al movimiento de tropas enemigas en la entrada de la provincia oriental, se encaminaron las columnas 12, 14 y 32; y a crear un frente de guerra en la provincia de Camagüey partieron las columnas 11 y 13.

Con igual propósito los días18 y 21 de ese mes Fidel emitió dos importantes órdenes militares que llevarían la guerra revolucionaria hacia el centro y el occidente del país. La primera ordenaba al comandante Camilo Cienfuegos Gorriarán “conducir una Columna Rebelde desde la Sierra Maestra hasta la Provincia de Pinar del Río, en cumplimiento del plan estratégico del Ejército Rebelde”. La segunda asignaba al comandante Ernesto Guevara de la Serna llevar “desde la Sierra Maestra hasta la Provincia de Las Villas una Columna Rebelde y operar en dicho territorio de acuerdo con el Plan Estratégico del Ejército Rebelde”.

Rumbo a occidente

Camilo recibió la orden de conducir una columna a Pinar del Río, mientras que al Che se le encomendaba llevar su tropa a Las Villas y operar allí de acuerdo con el Plan Estratégico rebelde. . (Foto: AUTOR NO IDENTIFICADO)

Camilo recibió la orden de conducir una columna a Pinar del Río, mientras que al Che se le encomendaba llevar su tropa a Las Villas y operar allí de acuerdo con el Plan Estratégico rebelde. . (Foto: AUTOR NO IDENTIFICADO)

La Columna Invasora No. 2 Antonio Maceo, con 92 combatientes, partió de El Salto, el 21 de agosto, rumbo a la provincia de Pinar del Río, adonde había sido enviado el comandante Dermidio Escalona para que fuera organizando los grupos armados localizados en la cordillera de la Sierra de los Órganos. Con la llegada de la Columna 2 quedaría establecido el frente guerrillero.

La Columna Invasora No. 8 Ciro Redondo, integrada por 144 hombres, partió de El Jíbaro, el 31 de agosto, hacia la provincia de Las Villas donde su jefe asumiría el mando de las acciones y unificaría en un frente bajo su mando a los grupos del MR-26-7, el Partido Socialista Popular (PSP) y el Directorio Revolucionario 13 de Marzo (DR), que actuaban por separado.

Las nuevas columnas debían aislar el este de Cuba del resto del país, cerrar las vías terrestres e interrumpir hasta su total paralización el envío de refuerzos enemigos desde el occidente del país hacia la provincia de Oriente. Además, atacarían y rendirían las pequeñas guarniciones para ir liberando territorios, a la par que se intensificaban los sabotajes contra los objetivos económicos que sustentaban el régimen y se impedían las maniobras politiqueras de este.

Ambas agrupaciones se vieron sometidas a las inclemencias de un ciclón que azotó la provincia oriental y el sur de Camagüey entre el 1 y el 3 de septiembre; demoraron alrededor de mes y medio en cubrir un trayecto de poco más de 700 kilómetros y, aunque trataron de evadir al enemigo para no entorpecer el objetivo principal, ambas columnas tuvieron que enfrentarlo en diferentes puntos y en ellos sufrieron sensibles bajas.

La columna 8 sostuvo dos combates. El primero, sorpresivo para ambas partes, ocurrió en la finca La Federal, en la provincia agramontina, el 9 de septiembre. En la acción perdieron la vida los combatientes Marcos Borrero Fonseca y Darcio Gutiérrez Acosta; resultaron heridos Herman Mark y Enrique Acevedo González, y lesionado, Ángel Frías Roblejo. Este encuentro provocó que el enemigo tuviera conocimiento del avance de una fuerza guerrillera a la cual, a partir de entonces no le dio tregua.

El segundo combate tuvo lugar en la zona de Cuatro Compañeros, el día 14, cuando, al carecer de guía, cayeron en una emboscada enemiga que le ocasionó la muerte al compañero Juan B. Hernández Suárez, y resultaron heridos José Ramón Silva Berroa, Emilio Oliva Hernández y René Rodríguez Acosta, además fueron bombardeados durante casi una hora por dos B-26, dos C-47 y dos avionetas, El saldo del enemigo en ambos combates fue de cinco muertos, dos heridos y tres prisioneros.

Por su parte la Columna Antonio Maceo tuvo tres encuentros con el enemigo, pero en ellos no tuvieron que lamentar ninguna baja, sin embargo, en cumplimiento de distintas misiones encomendadas por Camilo, fueron sorprendidos y asesinados, en diferentes escenarios, el primer teniente Zenén Mariño Vargas, y el teniente Delfín Moreno Vázquez.

Pisando suelo villareño

El comandante Cienfuegos organizó el Frente Norte de Las Villas, incluyendo la administración civil existente en todo el Ejército Rebelde. . (Foto: AUTOR NO IDENTIFICADO)

El comandante Cienfuegos organizó el Frente Norte de Las Villas, incluyendo la administración civil existente en todo el Ejército Rebelde. . (Foto: AUTOR NO IDENTIFICADO)

En la primera quincena de octubre llegaron ambas columnas a la provincia de Las Villas. La número 2 lo hizo el día 7 de octubre y fue recibida por una tropa del PSP que operaba en la zona de Jobo Rosado y que, al tener conocimiento de que se aproximaba una agrupación procedente de la Sierra Maestra, puso todos sus esfuerzos en función de ésta y les brindaron la hospitalidad más solidaria, e incluso su jefe, el comandante Félix Torres González, se puso incondicionalmente bajo las órdenes de Camilo.

La columna 8 llegó al Escambray el 15 de octubre, donde encontró que había un gran número de grupos operando sin la más mínima coordinación, además del llamado Segundo Frente Nacional del Escambray, –escisión de las tropas acantonadas en el territorio por el Directorio Revolucionario 13 de Marzo–, el cual solo se dedicaba a arrasar con los alimentos de los campesinos por lo que recibieron el mote de “los come vacas del Escambray”.

“No prosigas el avance hasta nueva orden. Espera al Che en Las Villas y reúnete con él. La situación político-revolucionaria allí está complicada y se hace indispensable tu permanencia durante el tiempo necesario en la provincia para ayudarlo a establecerse sólidamente”, fue la orden impartida a Camilo por el jefe de la Revolución, al conocer la situación existente en el territorio.

El comandante Cienfuegos organizó el Frente Norte de Las Villas, incluyendo la administración civil existente en todo el Ejército Rebelde y estableció su campamento en Juan Francisco; proyectó la Operación Caja de Tabaco, la cual llevaría ocultos, en un camión, a una parte de la columna hasta la provincia de Pinar del Río cuando llegara el momento oportuno y mientras permaneció en aquel territorio, combatió al enemigo con su tropa a la que sumó las que ya operaban allí, fundamentalmente del PSP.

Por su parte, el comandante Guevara organizó la zona centro- sur de la provincia y tuvo buen cuidado en unificar los esfuerzos de los distintos grupos que operaban en el territorio, agrupando bajo sus órdenes al Movimiento Revolucionario 26 de Julio, el Directorio Revolucionario 13 de Marzo, el Partido Socialista Popular y el Ejército Rebelde, representado este último por la columna 8.

La Campaña de Las Villas, concebida y dirigida por el comandante Ernesto Guevara culminó con la victoria de la batalla de Santa Clara el 1º de enero. (Foto: AUTOR NO IDENTIFICADO)

La Campaña de Las Villas, concebida y dirigida por el comandante Ernesto Guevara culminó con la victoria de la batalla de Santa Clara el 1º de enero. (Foto: AUTOR NO IDENTIFICADO)

En Las Villas, la columna Ciro Redondo tomó Güinía de Miranda, el 26 de octubre, y la columna 2 Antonio Maceo atacó y tomó el cuartel de Venegas, el día 31 de ese propio mes.

Sabotear la farsa electoral

Por medio de Radio Rebelde, Fidel denunció el carácter fraudulento del proceso electoral, y señaló la actitud que la ciudadanía debía asumir en tan críticos momentos para desmoralizar políticamente al régimen, imposibilitado de restablecer su moral combativa, debido a las anonadantes derrotas sufridas en el plano militar. El 30 de ese mes dictó una orden contentiva de acciones concretas, por parte de todas las fuerzas rebeldes, contra la farsa.

En ella precisaba: “En el día de hoy el alto mando rebelde de la Sierra Maestra da la orden a todos los comandantes rebeldes, de todos los frentes, de suspender totalmente el tráfico por carretera y otras vías de comunicaciones entre los días 30 de octubre al 6 de noviembre con motivos de boicotear la farsa electoral convocada por el régimen […].”

En Las Villas, las columnas 2 y 8 también dieron cumplimiento a las indicaciones del Comandante en Jefe. Combatientes de la primera de ellas atacaron el cuartel del central Nela; así como los vehículos que transitaban por la carretera de Yaguajay a Mayajigua; paralizaron el tránsito en la carretera de Caibarién a Yaguajay, y penetraron en el poblado de Buenavista, donde quemaron el abandonado cuartel de la guardia rural, en tanto los de la No. 8 atacaron el cuartel de Cabaiguán y distintas posiciones enemigas en la carretera de Sancti Spíritus a Trinidad.

El 13 de noviembre, a través de Radio Rebelde, Fidel emitió instrucciones muy detalladas sobre el próximo desencadenamiento de la gran ofensiva final del Ejército Rebelde, para la cual indicó paralizar el tráfico y cerrar las vías de entrada y salida del enemigo a todos los pueblos y ciudades de Oriente.

En Las Villas, tropas del Frente Norte atacaron por primera vez el cuartel de Zulueta, el 23 de noviembre, en tanto los del Frente Centro-Sur lo hicieron contra Cabaiguán y el cuartel de Banao, los días 26 y 28, respectivamente. Entre el 29 de noviembre y el 4 de diciembre, contra este último Frente el enemigo desató la Ofensiva de El Pedrero, en la cual sufrió una vergonzosa derrota.

El final de la tiranía

Luego de conseguir la unidad de las fuerzas que en suelo villareño operaban a la llegada de las columnas invasoras, estas desataron una arrolladora campaña que tuvo su punto culminante en la batalla de Santa Clara. En el Frente Norte fueron liberados consecutivamente Iguará, el 15 de diciembre; Meneses, el 18; Mayajigua, el 19, y Zulueta, el 21. Luego de diez días de férreo cerco, Yaguajay se rindió el 31 a las tropas comandadas por Camilo.

Con el derrumbe del puente de Falcón, el 15 de diciembre, y el ataque a Fomento, el 16, comenzó la Campaña de Las Villas, concebida y dirigida por el comandante Ernesto Guevara. Liberado ese poblado el 18, los combatientes del Frente Centro-Sur prosiguieron una arrolladora ofensiva mediante la cual, para el día 20, eran territorio libre las zonas comprendidas entre los centrales Natividad, Amazonas, Santa Isabel y Agabama.

El 21 quedaron liberados Guayos y Cabaiguán; el 23, Placetas y Sancti Spíritus; el 26, Remedios y Caibarién, y el 29, Santo Domingo y Trinidad.

Esas victorias posibilitaron que el 28, bajo el mando del Che, comenzara la batalla de Santa Clara. Entre las acciones acometidas por los rebeldes dentro de la ciudad, figuró el descarrilamiento del tren blindado que, dotado con los medios ingenieros y técnicos fundamentales, fue enviado por el alto mando del ejército hacia Oriente; sus ocupantes, treinta y seis oficiales y cuatrocientos cincuenta soldados, se entregaron en las primeras horas de la noche del 29.

La batalla culminó el 1 de enero de 1959 con la rendición del Regimiento No. 3 Leoncio Vidal, de esa ciudad. A partir de aquí los comandantes Camilo Cienfuegos y Ernesto Guevara recibieron la orden del Comandante en Jefe, de avanzar hacia las fortalezas de Columbia y La Cabaña respectivamente donde consolidaron la victoria definitiva del Ejército Rebelde.Pilar Quesada González, Historia

*PILAR QUESADA GONZÁLEZ

Especialista en temas sobre la guerra de liberación


Redaccion Cultura e Historia