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Publicado el 20 Septiembre, 2018 por Redacción Digital en Historia
 
 

CONGRESO CAMPESINO EN ARMAS

1958: Desafío a los peligros de la guerra

Cientos de campesinos respondieron a la convocatoria para debatir sobre sus problemas económico-sociales y cómo ayudar al Ejército Rebelde a liberar la patria

Por PILAR QUESADA GONZÁLEZ*

El entonces comandante Raúl Castro Ruz presidió el Congreso. (Crédito: Autor no identificado)

El Segundo Frente Frank País, fundado el 11 de marzo de 1958 en la Sierra Cristal, además de las acciones propiamente de guerra, atendió un grupo de asuntos relacionados con la vida de los pobladores de los territorios ocupados por los rebeldes y, con mayor organización y efectividad, los de aquellos que se iban liberando.

Estas actividades, agrupadas en la Administración Civil de los Territorios Liberados, abarcaron la atención de la salud, la educación, los asuntos jurídicos y otros aspectos que norman la vida de cualquier conglomerado humano.

Entre estas tareas se encontraba la atención al campesinado, no solo en cuanto a la educación y la salud, sino también en lo relacionado a sus derechos sobre la tierra que trabajaban y el producto de esta.

Desde su llegada al territorio asignado, el comandante Raúl Castro Ruz, dando muestras de una extraordinaria visión política, creó los Comités de Campesinos Revolucionarios cuyas misiones serían, en primera instancia, hacer acopio de víveres que se irían almacenando en lugares seguros y organizar un elemental servicio de información y enlace para lo cual orientó que se formaran patrullas integradas por no menos de 10 hombres, los cuales portarían las armas conseguidas por ellos mismos entre la población de la zona.

Sobre esta decisión comunicó al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en el informe rendido el 20 de abril de ese mismo año: “puse en práctica la idea de los Comités de Campesinos Revolucionarios del M-26-7 con un secretario que funge como jefe, un delegado civil y otro militar, dándoles todas las instrucciones necesarias con vistas al futuro y basadas en nuestra experiencia de la Sierra Maestra”.

De estos Comités de Campesinos Revolucionarios surgió el Servicio de Inteligencia Rebelde, la Policía Rebelde, el Comité Regional Campesino y finalmente el Buró Agrario, cada uno de los cuales cumplió importantes misiones en el Segundo Frente durante el desarrollo de la lucha armada en aquel territorio.

El Comité Regional Campesino, constituido el 10 de julio, quedó integrado por José Ramírez Cruz, Teodoro Pereira la Rosa, Miguel Ángel Betancourt Rodríguez, Antidio González, Juan Francisco Domínguez Torres, Juan Frómeta Torres, Pedro Despaigne Morell y Románico Cordero Garcés.

En reunión efectuada el 30 de agosto por el Comité Regional Campesino, se acordó efectuar un congreso  para el cual cada asociación o comité campesino adscrito al Burró Agrario tendría derecho a enviar hasta tres delegados electos entre su membresía. La fecha fijada para la celebración del evento fue el 21 de septiembre.

Fidel y los campesinos de la Sierra Maestra. Su reunión con los caficultores de la zona en Las Vegas de Jibacoa el 25 de mayo de 1958 constituye el antecedente directo del cónclave de Mayarí Arriba. (Crédito: Autor no identificado )

El Buró Agrario, constituido oficialmente en el Segundo Frente Oriental Frank País, mediante la Orden Militar Nº 40 del 3 de agosto de 1958, puede ser considerado el antecedente inmediato de la actual Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, ANAP.

El Buró agrupó a los campesinos de los territorios ocupados por las tropas del Segundo Frente y los apoyó, haciendo cumplir a los terratenientes todos los justos reclamos de aquellos que dejaban en el surco su sudor y energía.

La obligatoriedad del pago del salario mínimo establecido, el pago diferenciado de la lata de café para secado y para el despulpe, el traslado gratuito del café recolectado hasta los secaderos, la carencia de trabajo para los obreros agrícolas, pretendiendo culpar al Ejército Rebelde de la suspensión de las labores, fueron algunos de los problemas enfrentados y resueltos por el Buró Agrario.

Esta organización, bajo la dirección del capitán Jorge Serguera Riverí, designó delegados en las diferentes zonas que actuaban estrechamente vinculados a los mandos de las distintas columnas y eran los representantes de esa organización para los asuntos relacionados con la producción agrícola, el pago de las cosechas, el cumplimiento de las normas establecidas, en fin, todo lo que afectaba directamente a la población rural.

El Congreso

Como antecedente inmediato del Congreso Campesino en Armas podemos señalar la asamblea de cosecheros de café que se celebró en Las Vegas de Jibacoa el 25 de mayo de 1958, la cual fue convocada por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y, aunque posteriormente se celebró una plenaria azucarera en General Carrillo, con la participación del comandante Camilo Cienfuegos Gorriarán, en diciembre de ese año, podemos asegurar que el Congreso Campesino en Armas es el único que se ha realizado en Cuba bajo esas circunstancias.

Pepe Ramírez Cruz, como presidente del Comité Regional Campesino, leyó el informe central. (Crédito: Autor no identificado)

En asambleas democráticas efectuadas en las zonas liberadas, e incluso en algunas que aún no lo eran, fueron elegidos los delegados que representaban a más de 12 000 campesinos, agrupados en ochenta y cuatro comités agrarios que se encontraban organizados en los siete municipios que abarcaba en esa fecha el territorio del Segundo Frente.

En la etapa preparatoria del Congreso se celebraron seis grandes concentraciones, se desarrolló una intensa labor organizativa por parte del Comité Regional Campesino, se efectuó la selección de los delegados y se discutieron en asambleas masivas aspectos inherentes al apoyo incondicional del campesinado al Ejército Rebelde.

Con la participación de 203 delegados, entre los que se contaban cinco mujeres, se desarrolló el Congreso Campesinos en Armas, en Soledad de Mayarí Arriba, el 21 de septiembre de 1958, presidido por el jefe del Segundo Frente, comandante Raúl Castro Ruz.

El informe central, leído por el presidente del Comité Regional Campesino José Ramírez Cruz, Pepe, recogía un análisis de la situación económica, política y social tanto del país en general como del campesinado en particular, la dependencia económica de Cuba con respecto a Estados Unidos, así como la monopolización de sus principales riquezas y se rindió un informe de la labor realizada por el Comité Regional Campesino desde sus orígenes hasta el momento de la realización del evento.

El documento exhortaba a una mayor alianza entre obreros y campesinos, a la implantación de la reforma agraria y abogaba por la victoria de las armas rebeldes, trataba además los acuciantes problemas de precaristas y colonos así como la importancia de la unidad y del apoyo de la población rural al Ejército Rebelde.

En el primer párrafo del informe, Ramírez Cruz señalaba: Este Congreso Campesino ha sido convocado con el propósito de aunar los esfuerzos del campesinado, para junto al glorioso Ejército Rebelde liberar a nuestra patria de la tiranía batistiana que hace ratos padece nuestro pueblo”.

Los delegados expusieron sus inquietudes tanto en lo referido a los problemas económicos como a los sociales ya que se sentían libres de denunciar abiertamente a los culpables de todos sus males, la inexistencia de puestos de salud o de primeros auxilios, así como la falta de escuelas y maestros para la educación, aunque fuera elemental, de los niños. Denunciaron también la inexistencia de caminos que propiciaran el traslado de los productos obtenidos de la tierra y la carencia de créditos para enfrentar las cosechas.

Todos estos aspectos fueron analizados y discutidos en comisiones creadas al efecto en temas tales como la de caficultores, la de frutos menores, caminos vecinales, salud pública y educación, las cuales elaboraron sus informes y conclusiones que fueron presentadas al Congreso, llevadas a votación y luego de ser aprobadas, se convirtieron en acuerdos.

Una de las sesiones del evento que contó con la participación de 203 delegados, entre los que se contaban cinco mujeres. (Crédito: Autor no identificado)

En el Congreso también se aprobó el reglamento del Comité Regional Campesino y una declaración de principios que reafirmaba la posición de los campesinos en su lucha por la reivindicación de sus demandas y su apoyo irrestricto al Ejército Rebelde. También se incluyó en el reglamento un acápite relacionado con la creación de comisiones juveniles y de mujeres, ya que en estos frentes ya el Comité Regional Campesino venía realizando un importante trabajo con excelentes resultados.

Entre los logros más importantes del Congreso Campesino en Armas podemos destacar, entre otros, el triunfo de la unidad y el fortalecimiento de la alianza obrero-campesina, la estrecha vinculación del Ejército Rebelde con el campesinado, el desarrollo del movimiento juvenil y el femenino, y sentar las bases para la aplicación de una genuina reforma agraria.

En el discurso clausura del evento, el comandante Raúl Castro señaló: “Por fin los campesinos se unieron y se asociaron en organizaciones de combate, por fin los campesinos revolucionarios de este Segundo Frente Oriental Frank País […] han llevado a cabo, desafiando los peligros de la guerra, el primer Congreso de Campesinos Revolucionarios”.

*Especialista en temas sobre la guerra de liberación

 


Redacción Digital

 
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