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Publicado el 14 Enero, 2019 por Pedro Antonio García en Historia
 
 

14 de enero de 1934

Intervención de la compañía eléctrica

En el capitolio, a la luz de una vela, un abogado redacta el decreto de intervención provisional. Guiteras (en la foto, en el momento en que ejecuta la intervención) lo suscribe y se lo lleva al presidente Grau, quien también estampa su firma

Antonio Guiteras en la intervención de la Empresa eeléctrica yanqui, el 13 de enero de 1934.En diciembre de 1933, los trabajadores de la Compañía Cubana de Electricidad, de propiedad yanqui, le entregan a la administración un pliego de 41 demandas. Tras varios encuentros sucesivos, la patronal acepta 31 de esas reivindicaciones y se compromete a aplicarlas en menos de un mes. El 13 de enero de 1934, al ver que la compañía no parece dispuesta a cumplir sus promesas, los trabajadores van a la huelga. Antonio Guiteras, el entonces secretario de Gobernación del llamado Gobierno de los 100 días, trata de resolver la situación, pero el gerente general yanqui rehúsa encontrarse con el ministro cubano. Este ordena que conduzcan al huidizo administrador ante él. En plena madrugada el funcionario norteamericano es localizado. Acompañado por un abogado de la compañía foránea, se presenta ante Guiteras. A esa hora pretende volver a discutir las 31 demandas ya convenidas. Guiteras lo interrumpe: “Señor administrador, el Gobierno cubano no puede esperar más […], no le es posible afrontar tan grave situación, ni obligar a los obreros a trabajar si no se accede a sus justas demandas. En vista de ello el Gobierno cubano interviene provisionalmente la compañía mientras ustedes discuten”. En el capitolio, a la luz de una vela, un abogado redacta el decreto de intervención provisional. Guiteras (en la foto, en el momento en que ejecuta la intervención) lo suscribe y se lo lleva al presidente Grau, quien también estampa su firma. Una copia del decreto es enviado a las oficinas de la Gaceta de la República de Cuba para su publicación. El embajador yanqui, Jefferson Caffery, entra en pánico. Su compinche, Fulgencio Batista, acelera los preparativos para una nueva asonada. Grau renuncia a la presidencia (15 de enero). Carlos Hevia toma posesión al día siguiente, pero el sargento devenido coronel y el diplomático injerencista tienen otros planes. Se produce “el golpe suave” y Hevia dimite. Carlos Mendieta asume el 18 de enero. En Cuba había tiranía otra vez. (PAG)


Pedro Antonio García

 
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