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Publicado el 27 Marzo, 2019 por Pedro Antonio García en Historia
 
 

25 de marzo de 1889

Vindicación de Cuba

Al afirmar que ser culto es el único modo de ser libre, Martí sintetizó como nadie la esencia del proceso de conformación de la identidad cultural y nacional y los objetivos para alcanzar la justicia social. (Crédito: HERMAN NORMAN)

Al afirmar que ser culto es el único modo de ser libre, Martí sintetizó como nadie la esencia del proceso de conformación de la identidad cultural y nacional y los objetivos para alcanzar la justicia social. (Crédito: HERMAN NORMAN)

The Manufacturer, un diario de Filadelfia, titula un editorial ¿Queremos a Cuba?, en el que afirma que la incorporación de la Isla a Estados Unidos, deseable desde una óptica económica, es objetable dado el alto costo de asumir a una población racial y sociológicamente no preparada para asumir la ciudadanía estadounidense.

José Martí no puede dejar pasar tal ofensa al pueblo cubano y el 25 de marzo de 1889, en The Evening Telegraph, de Nueva York, publica una refutación bajo el título de A Vindication of Cuba.

Señala el Apóstol que peleadores como gigantes han sido los cubanos al levantar una ciudad próspera en Cayo Hueso, en el propio territorio estadounidense.

Subraya el pensamiento apasionado y moderado a la vez de sus coterráneos, quienes no pecan de intolerancia religiosa y sí amor a la propiedad adquirida con el trabajo de sus manos.

Les recuerda que los cubanos sostuvieron 10 años de guerra sin ayuda extranjera, como sí la tuvieron las Trece Colonias de Norteamérica durante la suya, y más bien frente al desdén de Estados Unidos, que “extendió los límites de su poder y obró contra la voluntad de nuestro pueblo… en deferencia de España”.

Martí reitera que sus compatriotas “no desean la anexión de Cuba a los Estados Unidos. No la necesitan. Admiran esta nación, la más grande de cuantas erigió jamás la libertad pero desconfían de los elementos funestos que, como gusanos en la sangre, han comenzado en esta república portentosa su obra de destrucción…

Amamos la patria de Lincoln, tanto como tememos a la de Cutting”.

Y asegura que la lucha del pueblo cubano “no ha cesado. Los desterrados no quieren volver. La nueva generación es digna de sus padres. Centenares de hombres han muerto después de la guerra en el misterio de las prisiones. Solo con la vida cesará entre nosotros la batalla por la libertad”. (PAG)


Pedro Antonio García

 
Pedro Antonio García