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Publicado el 26 Octubre, 2019 por Redaccion Cultura e Historia en Historia
 
 

Camilo: fidelidad y entrega

Valor, capacidad combativa, espíritu de sacrificio, profundo humanismo e incondicionalidad a la causa revolucionaria y a su genuino jefe fueron las características que conformaron su personalidad
Camilo Cienguegos, el comandante del sombrero alón y la sonrisa ancha. (Autor no identificado)

El comandante del sombrero alón y la sonrisa ancha. (Autor no identificado)

Por MAYRA ALADRO CARDOSO *

Uno de los últimos hombres incorporado a la fuerza expedicionaria del Granma, sin conocimientos militares ni recomendaciones, Camilo Cienfuegos Gorriarán fue el primer jefe rebelde al que se le encomendó la tarea de bajar a los llanos y combatir allí la tiranía, el primer capitán de la Sierra al que se le concedieron atribuciones para la organización del movimiento clandestino en las ciudades, y el primero en demostrar que fuera del escenario natural de las montañas, el Ejército Rebelde podía también derrocar a la maquinaria de la dictadura.

Desde el primer combate, el asalto al cuartel de La Plata, demostró su gran audacia y valor, pero sobre todo su entrega y fidelidad sin límites. El 31 de marzo de 1958, entonces capitán, el comandante Ernesto Guevara, cumpliendo instrucciones del Comandante en Jefe Fidel Castro, le ordenó bajar a los llanos del Cauto, al mando de una parte de su pelotón, para poner completamente en pie de guerra a la provincia oriental. Su misión consistía en: respaldar la huelga general revolucionaria que se gestaba para los primeros días del mes de abril bajo la dirección del Movimiento 26 de Julio y organizar a las distintas guerrillas que operaban en el territorio asignado bajo un mando único.

Camilo con Fidel y Raúl en la Sierra Maestra. (Autor no identificado)

Con Fidel y Raúl en la Sierra Maestra. (Autor no identificado)

Ya Camilo había dado muestras de sus excepcionales cualidades como dirigente político y jefe guerrillero, que lo convertían en el hombre idóneo para acometer tan importante encomienda, de gran significación para el Ejército Rebelde, porque al cumplirla exitosamente, demostró que no solo existían condiciones para la lucha guerrillera en la Sierra Maestra, sino que también se podía desarrollar en el llano, mantenerse en él y derrotar a las fuerzas de la tiranía.

Por esas razones, el 16 de abril de 1958, en la Sierra Maestra, el jefe máximo del Ejército Rebelde redactó la orden militar donde nombraba a Camilo Cienfuegos Gorriarán, jefe del triángulo Bayamo-Manzanillo-Victoria de las Tunas y lo ascendía al grado de comandante. El Señor de la Vanguardia recibió la noticia el 21 de abril.

Su respuesta ante esta designación es la imagen más ejemplar de la fidelidad e identificación de un subordinado hacia su jefe.

 

Comandante en Jefe Fidel Castro:

Abril 23,58.

En mi poder el ascenso a comandante del Ejército Revolucionario 26 de Julio; al recibir tan alto honor y responsabilidad he jurado cumplir a cabalidad dicho cargo, y trabajar hasta el límite de mis fuerzas por acelerar el triunfo de la Revolución.

Gracias por darme la oportunidad de servir más a esta dignísima causa por la cual siempre estaría dispuesto a dar la vida. Gracias por darme la oportunidad de ser más útil a nuestra sufrida Patria.

Más fácil me será dejar de respirar que dejar de ser fiel a su confianza.

                                              Siempre a sus órdenes

                                                     Camilo Cienfuegos

 

Durante la ofensiva batistiana

Camilo durante la Campaña de Las Villas con combatientes de su columna. (PERFECTO ROMERO)

Durante la Campaña de Las Villas con combatientes de su columna. (PERFECTO ROMERO)

El 2 de mayo llegó nuevamente al campamento una carta de Fidel fechada el 26 de abril que contenía, entre otros aspectos, las siguientes indicaciones: Estamos preparándonos para resistir la ofensiva que van a lanzar contra nosotros las próximas semanas. Tú debes estar atento. Tu principal función consistirá en hostigar al enemigo por la retaguardia cuando inicien el ataque contra nosotros. Parece que van a concentrar una gran cantidad de efectivos. Pero van a tener un problema contigo a la espalda. Tan pronto los rechacemos vamos a lanzarnos a la ofensiva.

[…] No te preocupes por no satisfacer por ahora tus deseos de visitar Camagüey; queda mucho terreno todavía por delante y nosotros vamos hacia La Habana. ¿Te gustaría ser el primero en llegar a P(inar) del Río?

Fidel de una manera muy sencilla reconocía su confianza en la capacidad combativa de Camilo y sus hombres, quienes garantizarían la retaguardia, así como le anunciaba su próximo gran proyecto: reeditar la invasión y su papel protagónico en ella.

En la concepción estratégica desarrollada por el Comandante en Jefe para rechazar la ofensiva enemiga, Camilo y su tropa fueron incluidas para integrar un frente decisivo compacto de unos 30 kilómetros de extensión cuyo centro principal lo constituyó la cordillera de La Maestra. El 18 de junio Camilo emprendió su regreso al macizo montañoso. Misión cumplida el día 27.

El 28, Camilo y sus hombres realizaron su primera acción combativa de rechazo a la ofensiva enemiga al emboscar a una unidad del Ejército que bajaba de Santo Domingo y cortarles la retirada. Durante su desarrollo se puso de manifiesto una sobredosis de heroísmo pues fue realizada en condiciones físicas muy difíciles ya que los hombres estaban totalmente extenuados por las largas jornadas de marcha desde los llanos orientales.

Entre el 30 de junio y 4 de julio Camilo permaneció en el lugar conocido como Tiendecita de la Maestra, en espera de nuevas instrucciones y despachando una amplia correspondencia. Además se consagró a abastecer otras zonas donde se combatía directamente contra las fuerzas enemigas. Tal es el caso del envío a Fidel el día 14 de 20 pares de zapatos, la clave de la microonda y gasolina. Igualmente se expidieron al Che balas y un ejemplar del periódico El Cubano Libre, así como seis hombres de refuerzo.

Para mediados del mes de julio pasó a dirigir y combatir en la zona de Las Vegas, donde rechazó valientemente al enemigo que pretendió penetrar en el territorio y organizó un grupo de hombres para reforzar las tropas que combatirían en Las Mercedes. El rigor de la guerra y la pérdida en combate de valiosos jefes guerrilleros hacía que otros ocuparan la línea de combate. Es este el caso de Camilo que en el accionar de la guerra fue demostrando sus dotes de organizador y jefe militar lo que lo emplazó entre los hombres de confianza del jefe del Ejército Rebelde.

Camilo junto a Che

Junto al Che, su maestro guerrillero y gran amigo. (Autor no identificado)

El 25 de julio recibió una nota del Che donde el segundo le anunció un próximo encuentro entre ambos para coordinar acciones. Cuatro días más tarde, ubicado en la Loma del Desayuno, con una fuerza relativamente pequeña, derrotó contundentemente a la 92 compañía del 19 Batallón enemigo, que intentaba escapar de Las Vegas de Jibacoa, ocasionándole 13 bajas y haciéndole 93 prisioneros.

A inicios de agosto, el Comandante del sombrero alón, ocupó la responsabilidad de la defensa de la zona de El Jobal y se dedicó fundamentalmente a situar grupos que vigilaban los movimientos de los soldados, colocaban emboscadas en los caminos y se mantuvo en constante comunicación con el Comandante en Jefe y con el Comandante argentino.

Después de casi tres meses de ofensiva, las tropas de la tiranía que mandaba Sánchez Mosquera, rechazadas en todas partes y con grandes pérdidas, intentan la retirada. Fidel emitió la siguiente orden:

 

Sierra Maestra

Agosto, 6.58. 8.45 AM

Camilo:

En estos momentos que recibo tu mensaje, los guardias de Las Mercedes, están evidenciando su propósito de marcharse dándole candela a todas sus trincheras.

De ocurrir esto, se iniciará desde aquí una tenaz lucha de persecución que no debe tener tregua alguna.

Misión de tus fuerzas: mantener vigilancia sobre el punto señalado para la emboscada a fin de ocuparlo si en cualquier momento del día el enemigo lo abandona y dar allí la primera batida fuerte contra los guardias en retirada…

                                                                        Fidel

 

La participación y el éxito en el rechazo a la ofensiva enemiga, unida a la experiencia adquirida durante la campaña en los llanos orientales, contribuyó de manera decisiva en la elección de Camilo y sus hombres para acometer la nueva misión. Para ello resultó imprescindible el paso por las provincias oriental y camagüeyana donde el Señor de la Vanguardia dejó su impronta de organizador y puso en jaque a las fuerzas enemigas.

Su llegada a Las Villas le propició el contacto con numerosos y complejos problemas políticos que logró sortear contribuyendo a la unidad y consolidación de lo que dio en llamarse Frente Norte de Las Villas, así como aseguró la retaguardia para que el Che y su columna cumplieran tareas estratégicas en la citada provincia.

Igualmente se vinculó al movimiento obrero y campesino; apoyó la iniciativa para la celebración del Congreso Azucarero y prestó toda su ayuda a la solución de los problemas que creaba su convocatoria; aplicó las leyes revolucionarias en el territorio liberado y se preocupó extraordinariamente por la solución de los problemas sociales, especialmente los relacionados con la educación y la alfabetización.

Toda esta actividad fue desplegada sin descuidar las acciones combativas. Los más viejos pobladores de Meneses, Camajuaní, Iguará, Remedios, Mayajigua, Zulueta o Yaguajay aún tienen frescos en sus oídos el repiqueteo de los disparos, la explosión de las bombas y la imagen del legendario comandante dirigiendo los combates y presente en los lugares de mayor riesgo. Para Camilo no había dudas de que el éxito de su misión estaba en el golpeteo constante al enemigo.

En un partido de béisbol, donde le sirvió de receptor a Fidel. (Autor no identificado)

En un partido de béisbol, donde le sirvió de receptor a Fidel. (Autor no identificado)

Durante su estancia en Las Villas, a pesar de sus responsabilidades y ocupaciones, el Jefe de la Columna Invasora No.2 nunca dejó de preocuparse por la suerte corrida por sus compañeros de la Columna Invasora No. 8 comandada por el Che. Sabía que esta era más numerosa y que la mayoría de sus integrantes eran menos experimentados, por lo que su marcha se hacía más lenta.

En el campamento del Partido Socialista Popular (PSP) en Las Villas estudió la forma de darle ayuda y su decisión fue tan correcta que, cuando recibió instrucciones de Fidel, estas se ajustaban perfectamente a la determinación tomada por él: permanecer en Las Villas hasta nueva orden.

Esta actitud posibilitó que ambas columnas tuvieran perfecta comunicación y colaboración en pos del cumplimiento del plan estratégico. Numerosos son los mensajes intercambiados por ambos jefes durante la campaña y las acciones combativas realizadas de conjunto. Esta actitud posibilitó que en menos de tres meses la provincia pasara a manos rebeldes.

La Revolución en el poder

El cumplimiento exitoso de la invasión allanó el camino al triunfo revolucionario del 1˚ de enero de 1959. Al comandante Camilo Cienfuegos, con su gloriosa columna No 2, se le ordenó avanzar sobre la ciudad de La Habana, para rendir y tomar el mando del campamento militar de Columbia, primera fortaleza militar de la recién derrocada dictadura. Con su llegada a la instalación militar frustró las posiciones oportunistas de algunos oficiales del viejo régimen, instituyó el orden y la disciplina, desautorizó nombramientos impropios y neutralizó aspiraciones arribistas.

El joven impetuoso, el cubano jocoso, el indomable revolucionario, el inmenso patriota, el gran enamorado, se había convertido en un hombre políticamente maduro, capaz de acometer mayores empeños. Valor, capacidad combativa, espíritu de sacrificio, profundo humanismo, fidelidad e incondicionalidad a la causa revolucionaria y a su genuino jefe, fueron las características que conformaron la personalidad del comandante Camilo Cienfuegos.

Fidel emitió la Orden No. 1, por la que lo nombró jefe de todas las Fuerzas de Tierra, Mar y Aire de la provincia de La Habana y lo designó, además, Jefe del Estado Mayor del Ejército Rebelde. Desde este cargo trabajó arduamente en la elaboración de la Ley Orgánica del Ejército Rebelde que establecía en su Artículo No. 1 los objetivos primordiales y en su Artículo No. 2, su composición, así como dedicó especial atención a la instrucción y adiestramiento del personal, estableciendo, por la Orden General No. 1, las Academias Militares y Escuelas de Adiestramiento.

Mientras conduce a los detenidos de la asonada contrarrevolucionaria de octubre de 1959 en Camagüey, la cual él ayudó a neutralizar. (Autor no identificado)

En el mes de abril, mediante las Tablas de Organización de las Fuerzas Armadas, se crearon las Fuerzas Tácticas de Combate (FTC) en las tres regiones militares el país. Por no contarse, en esta primera etapa, con el armamento necesario y suficiente para las unidades que componían las FTC y hasta tanto no se recibiera la técnica específica, estas debían funcionar como unidades de infantería.

En la organización y adecuación de estas tropas, Camilo tuvo una participación muy directa, visitando continuamente sus ubicaciones permanentes para impartir, en el terreno, las órdenes necesarias que posibilitaran dar cumplimiento a la estructuración de esas nuevas unidades, aún sin contar con la técnica idónea. Con el decurso del tiempo, ellas serían el embrión de los actuales Ejército Oriental, Central y Occidental.

Desde septiembre de 1959, trabajó arduamente junto al Comandante en Jefe en la neutralización de una conjura contrarrevolucionaria que con apoyo del Gobierno trujillista venían desarrollando desde antes del triunfo revolucionario los comandantes William Morgan y Eloy Gutiérrez Menoyo, ambos del Segundo Frente Nacional del Escambray, quienes, al saberse descubiertos, para salvarse entregaron a sus compañeros de conspiración. En la captura de dos cabecillas del complot en el aeropuerto de Trinidad, el Señor de la Vanguardia estuvo al lado de Fidel, en la primera fila.

Cada 28 de octubre los cubanos acuden a litorales y ríos a ofrecerle una flor a Camilo. (guayacandecuba.cu)

Cada 28 de octubre los cubanos acuden a litorales y ríos a ofrecerle una flor a Camilo. (guayacandecuba.cu)

El 16 de octubre de 1959 se creó el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y se disolvió el antiguo Ministerio de Defensa Nacional. El entonces comandante Raúl Castro fue designado titular y a Camilo lo ratificaron como Jefe del Ejército, cargo desde el cual cumplió la última tarea que le asignó la alta dirección de la Revolución: destruir la maniobra contrarrevolucionaria en Camagüey.

A su regreso a la capital desaparece en un trágico accidente de aviación el 28 de octubre de 1959. Desde entonces, año tras año, los cubanos recordamos al inolvidable comandante de la sonrisa amplia en una peregrinación sin precedente, encabezada por la dirección revolucionaria y que reúne a varias generaciones de hijos de esta tierra, quienes masivamente acuden a litorales y ríos para arrojarle flores a ese símbolo de la cubanía que amó y se dejó amar por su pueblo.

*Investigadora del Instituto de Historia de Cuba.

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Fuentes consultadas

Documentos localizados en el Archivo del Instituto de Historia de Cuba y en la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado.

 


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