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Publicado el 16 Mayo, 2020 por Pedro Antonio García en Historia
 
 

17 de mayo de 1960

Convocatoria para las BJTR

Con las BJTR comienza una bella tradición: ser un “cinco picos” devino sinónimo de prestigio y, a la vez, un importante reto para la juventud cubana de aquellos años.

BJTR Brigadas JuvenilesLa creación de las Brigadas Juveniles de Trabajo Revolucionario (BJTR) es la primera gran tarea que Fidel y la Revolución asignan a la Asociación de Jóvenes Rebeldes (AJR) que desde su primer acto público, el 28 de enero de 1960, se mantiene sumamente activa y con grandes captaciones en toda la nación. El Comandante en Jefe lanza la convocatoria por primera vez en un programa televisivo, el 17 de mayo siguiente: “Todos esos muchachos de familias humildes que por la edad ya no tuvieron oportunidad de ir a un centro de segunda enseñanza, que no tienen trabajo […] que deseen superarse y deseen prestarle un servicio al país, [vamos a] organizarlos en Brigadas Juveniles de Trabajo revolucionario”. El líder de la revolución aclara que a las BJTR “no puede pertenecer todo el que quiera, sino el que tenga condiciones, porque será una organización que se ganará la estimación de todo el pueblo”. Fidel vuelve a reiterar la convocatoria el 27 de mayo en una comparecencia ante el Canal 2 de la TV nacional, durante la cual informa que ya los primeros jóvenes se hallan en un campamento nacional ubicado en la Sierra Maestra, donde en condiciones de campaña van a recibir un curso de tres meses que incluye instrucción cultural, ejercicios físicos, preparación política y militar y adiestramiento para realizar tareas agrícolas, entre ellas la reforestación, y en el ramo de la construcción. La prueba de fuego es subir cinco veces el Pico Turquino. Los mejores expedientes obtienen becas para las escuelas tecnológicas y al resto se le dan ofertas de empleo de acuerdo a la capacitación adquirida. Se gradúan en este primer curso, en octubre de 1960, unos 2 300 educandos y para el segundo, iniciado ese mismo mes, se cuenta con una cifra muy superior, como refleja la prensa de la época. Con las BJTR comienza una bella tradición: ser un “cinco picos” devino sinónimo de prestigio y, a la vez, un importante reto para la juventud cubana de aquellos años.(PAG)


Pedro Antonio García

 
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