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Publicado el 5 Abril, 2021 por Igor Guilarte Fong en Historia
 
 

El cardenense en su paraíso

Por IGOR GUILARTE FONG

Ernesto Álvarez, Cárdenas, historiador, en su casa con sus libros

(Foto: MAYDELIS ÁLVAREZ)

El paraíso es concebido como un jardín bíblico, un lugar ameno donde se goza la felicidad plena. Pero cada quien tiene uno, dibujado a su manera. En su cuarto-estudio de su casa de Cárdenas, donde habita en estantería la historia, tiene el suyo Ernesto Aramís Álvarez Blanco. Dice –como decía su primo Juan Padrón, sí, el de Elpidio Valdés- que la historia es su paraíso.

Nacido el 11 de enero de 1968, él mismo es un hombre con historia: tiene una obra vasta, títulos, premios, reconocimientos nacionales y foráneos; aunque los lleva con humildad portentosa. En su genio y sus manos, cualquier nombre interesante de antaño o fragmento de papel raro y valioso puede convertirse en libro. No podría ser diferente, porque Ernesto tiene linaje de detective del pasado; de creador que posee la vocación de enriquecer su entorno desde lo estético y lo utilitario.

-¿A juzgar por lo que refleja su obra, es Cárdenas como una “patria chica” para usted?

Ernesto junto a Fidel en el Museo a la Batalla de Ideas, del cual fue fundador y director. (Foto: Cortesía del entrevistado)

-Soy nacido y criado aquí. Salvo unos años que viví en Cataluña, España, he permanecido en este terruño. Nunca he podido escribir ninguno de mis libros fuera de Cárdenas. Fungí como Historiador de la Ciudad desde 2002 a 2011, y la asamblea municipal me otorgó en 2013 el título de Hijo Ilustre. Me siento atado por lazos indisolubles, Cárdenas es parte intrínseca de mi vida como yo de ella.

-¿Cuán beneficioso o complejo puede ser realizar una obra intelectual trascendente desde una pequeña localidad?

-Creo en la obra que uno sea capaz de hacer y en sus frutos; en el esfuerzo, en la dedicación, en la capacidad de convertir el talento en algo provechoso para los demás… He podido desarrollar mi labor, proyectándola primero hacia la localidad y la provincia, y luego hacia el resto de Cuba y el mundo. Es cierto que ayuda estar cerca de las fuentes importantes de información y de las editoriales. Pero si la obra carece de valor, ya sea en el pueblo más pequeño o en la urbe más cosmopolita, de nada servirá. Nunca he sentido sobre mí el peso del llamado fatalismo geográfico.

-¿Se considera un hombre multifacético?

ErnestoÁlvarez. Algunas obras de su capacidad creativa. (Foto: Cortesía del entrevistado)

Algunas obras de su capacidad creativa. (Foto: Cortesía del entrevistado)

-Soy museólogo, investigador, escritor, poeta, coleccionista, un apasionado de la numismática y también un enamorado de la radio (hago una sección sobre historia local, cada martes, en Radio Ciudad Bandera); además de mantener mi blog El Cardenense… Pero aquí mayormente se me conoce como El Historiador, a pesar de no desempeñar oficialmente esa función desde hace 10 años.

“Cada día alguien se acerca o llama por teléfono para preguntarme una duda, darme una opinión, pedirme orientación para buscar datos sobre algún tema o realizar alguna tesis; incluso, en los casos más extremos, para dirimir un debate entre personas sobre los más disimiles temas de la historia local o nacional.

-¿Cuáles hechos y figuras cardenenses pueden tener valor en la historia de Cuba y sin embargo no se les sublima adecuadamente?

-Hay muchos acontecimientos y personalidades locales que en su época trascendieron al plano nacional e internacional, y sin embargo han sido poco estudiadas o divulgadas. Cualquiera merecería un libro. Tengo la suerte, como muchos cardenenses, de haber nacido y de vivir en una ciudad privilegiada por la historia.

En familia, como le gusta estar. (Foto: Cortesía del entrevistado)

En familia, como le gusta estar. (Foto: Cortesía del entrevistado)

“Varios episodios ocurrieron en este pedazo de suelo como primicias en Cuba, por ejemplo: la primera estatua pública dedicada a Colón en hispanoamérica, el conocido izamiento de nuestra actual enseña nacional; la primera ciudad que disfrutó de servicio de alumbrado público; la primera semana de la cultura…

“Figuras hay muchas: los oradores Miguel Figueroa García y José Antonio Cortina, el escritor Emilio Bobadilla (Fray Candil), el actor Paulino Delgado, la compositora Gisela Hernández Gonzalo; los patriotas Fernando y Domingo Méndez Capote, Néstor Ponce de León y Emilia Casanova; el capitán de la vanguardia del yate Granma, José Smith Comas, Oscar María de Rojas y otros nacidos en la región histórica de Cárdenas, cuya labor merece que se les conozca y estudie”.

-¿Entre sus varios libros tiene algún preferido?

-Desde 1990 hasta la fecha, he tenido la fortuna de publicar 16 libros en editoras de Cuba, España, Estados Unidos y Argentina. De ellos mi “hijo” preferido es la biografía de Oscar María de Rojas, fundador y primer director del Museo y Biblioteca Pública de Cárdenas. Pero no me refiero a la publicada por Ediciones Matanzas, en 2001, que por razones editoriales fue reducida a un centenar de páginas; sino al texto original, que tiene más de 900 cuartillas y duerme en una gaveta de mi archivo.

-¿Cómo valora el trabajo en los museos? ¿Piensa que se aprovechan al máximo hoy cuando parece algo inconsistente el hábito o interés de visitarlos?

-Es un mundo interesante, complejo y apasionante a la vez. El museólogo debe ser como eran los grandes hombres del Renacimiento: conocer de todo un poco. También tener la actitud de seguir aprendiendo cada día, de investigar y saber comunicar a otros esos conocimientos. Si no se está convencido de esas cualidades es mejor dedicarse a otra profesión.

“Los museos deben estar sometidos a constante renovación y movimiento, de lo contrario se convierten en espacios fríos y vacíos o gabinetes de objetos más o menos curiosos. Los museos cubanos -y del mundo- tienen el reto de reinventarse a diario, de hacer cada vez más atractivas sus exposiciones y acercarlas al público mediante disímiles vías.

“Precisamente estos días de pandemia han demostrado que esas instituciones pueden trazar nuevas estrategias, sobre todo aprovechar las redes sociales y las innegables ventajas de Internet, a fin de divulgar el patrimonio que atesoran. Aunque no hay nada que sustituya el contacto visual directo con las piezas y colecciones”.

-¿Cómo valora el oficio de un historiador? ¿Y la enseñanza de la historia en Cuba?

"Entre mis mayores satisfacciones está haber contado con la amistad de Eusebio Leal", dice Ernesto. (Foto: MADELAYNE FERNÁNDEZ)

-“Entre mis mayores satisfacciones está haber contado con la amistad de Eusebio Leal”, dice Ernesto. (Foto: MADELAYNE FERNÁNDEZ)

-El oficio del historiador sigue siendo tan necesario como lo ha sido siempre. Tal como expresó el gran Ramiro Guerra: “la Historia nos ayudará a descubrir los caminos de hoy y de mañana, a marchar por ellos con paso firme y corazón sereno y a mantener en alto la esperanza”. Por experiencia puedo decir que a muchos jóvenes les interesa la historia, de hecho se me acercan con frecuencia, me llaman, me escriben por Facebook o mi blog para que les aclare algún dato, les recomiende bibliografía.

“Eso es síntoma de que les interesan esos temas. Aun así, creo que hay que buscar nuevas y efectivas maneras para lograr que la juventud participe más del estudio y la divulgación de la historia regional y nacional. Hay que mostrarles las figuras históricas tal como fueron: seres humanos, de carne y hueso.

-¿Qué prefiere en sus ratos de ocio? ¿Qué no le gusta?

-Soy muy casero, mi casa y mi estudio son mi mejor refugio. Pagaría con gusto, si pudiera, por tal de no salir a la calle, pero entiendo que como historiador y ser humano estoy obligado a tener vida social, aunque sea de vez en cuando.

Conferencista en Asturias, España. (Foto: Cortesía del entrevistado)

Conferencista en Asturias, España. (Foto: Cortesía del entrevistado)

“En mis ratos de ocio leo mucho, investigo, desordeno y reordeno mis papeles y colecciones. También cocino cada día, hago mandados, veo la telenovela de turno… Prefiero las canciones de Joan Manuel Serrat, el color rojo, las novelas históricas, el otoño y los meses más o menos invernales, antes de que rompa la primavera. No sigo deportes ni tengo vicios. Aunque si leer y coleccionar son vicio o deporte, entonces sí”.

-¿Entonces cómo logra conjugar tantos proyectos intelectuales con los quehaceres cotidianos?

-Manejo el tiempo con disciplina férrea, casi militar. Escribo de lunes a viernes un promedio de ocho horas diarias. Antes o después, me dedico a “sobrellevar” los quehaceres corrientes, de nuestro día a día.

-¿En qué trabaja actualmente?

-Escribo… Gracias al enamorado y comprometido mecenazgo de mi esposa Madelayne Fernández Vera, escribo un libro aplazado por más de 30 años. Es el tiempo que he dedicado a prepararme e investigar en archivos cubanos y extranjeros. Se trata de la historia de la región de Cárdenas desde las remotas eras geológicas hasta el regreso a casa, en el año 2000, del niño Elián González.

“No es una historia de la ciudad, ni siquiera del municipio actual, sino que contiene el devenir de la antigua jurisdicción que en los siglos XVI al XIX -y aún en el XX- abarcaba Cárdenas, Jovellanos, Martí, Máximo Gómez, Carlos Rojas, Varadero, Cantel, Camarioca, Guamutas, Guamacaro, Guásimas y otros sitios de la geografía matancera”.

-¿A qué lugar va normalmente y a cuál le gustaría ir, sea en Cuba o el mundo?

Ernesto. Su figura ha inspirado hasta caricaturas. (ORLANDO RAMOS)

Su figura ha inspirado hasta caricaturas. (ORLANDO RAMOS)

-“Me encantan, como se comprenderá, los archivos, bibliotecas, librerías, monumentos históricos y museos. También me enamora Barcelona, ciudad en la que he vivido periodos cortos y largos. Como no es malo soñar: me gustaría visitar Egipto con sus pirámides y el nuevo museo de El Cairo; y en París, el museo del Louvre y la tumba de Napoleón en la Cripta de los Inválidos. No es mucho pedir, ¿verdad?

-¿Qué significan la amistad y la familia?

-Soy en verdad afortunado de los muchos amigos que tengo en Cuba, Estados Unidos, España y otras partes del mundo. Amigos que siempre están y que acuden presurosos cuando los necesito. También soy recíproco. Algunos me acompañan desde el pasado y el recuerdo. No sabría qué hacer sin ellos, como tampoco sin mi familia. Familiares y amigos son aliento y sostén de mi modesta obra historiográfica y literaria.

-Se dice que conocer el pasado es vital para proyectar el futuro. ¿Usted que “bebe” normalmente nuestra historia, cómo ve el mañana de Cuba?

-Cuba es y seguirá siendo, estoy seguro, como lo demuestra su historia: un perenne nacimiento; una construcción, como lo soñó Martí, con todos y para el bien de todos.

 


Igor Guilarte Fong

 
Igor Guilarte Fong