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Publicado el 1 Junio, 2021 por Pedro Antonio García en Historia
 
 

30 DE MAYO DE 1956

Apoyo yanqui a Batista

El 30 de mayo de 1956 el general Francisco Pancho Tabernilla, jefe del Estado Mayor del Ejército batistiano y hombre de confianza del tirano en el ámbito castrense, se reúne con representantes de los más importantes medios cubanos de comunicación

General Francisco Pancho Tabernilla, jefe del Estado Mayor del Ejército batistiano y hombre de confianza del tirano en el ámbito castrenseNunca antes, ni después, una conferencia de prensa es preparada con tanto esmero y divulgación.

El 30 de mayo de 1956 el general Francisco Pancho Tabernilla (en la foto), jefe del Estado Mayor del Ejército batistiano y hombre de confianza del tirano en el ámbito castrense, se reúne con representantes de los más importantes medios cubanos de comunicación.

El objetivo es informarles sobre el arribo inminente de un cargamento de material bélico, según lo estipulado en el convenio de arrendamiento-préstamo entre Estados Unidos y el régimen golpista, consistente en tanques M-4 Sherman, carros blindados de combate, camiones y armamento diverso.

“Esto posibilitará equipar batallones especiales de unos 800 hombres”, afirma con fruición un vocero del Gobierno.

De acuerdo con varios historiadores militares, Washington envió a la tiranía batistiana, desde 1952 hasta mediados de 1958, millones y millones de dólares en equipamiento militar.

En marzo de ese último año el Departamento de Estado decreta un embargo de armas contra el gobierno de Fulgencio Batista, presionado por la opinión pública estadounidense ante las reiteradas violaciones de los derechos humanos.

Pero el que hizo la ley, hizo la trampa.

El Pentágono se las agencia para abastecer de pertrechos a la dictadura a través de la Base Naval de Guantánamo y cuando en julio de 1958 esto queda en evidencia, apela a sus mejores aliados en el Caribe: el sátrapa dominicano Rafael Leónidas Trujillo y la tiranía del clan Somoza en Nicaragua, para reenviar a través de ellos el material de guerra yanqui hacia la Isla.

En noviembre de 1958, mediante los Somoza, se remiten 30 tanques T-17, 90 ametralladoras con un millón de proyectiles calibre 30, 16 000 balas para cañones de 37 mm y bombas de fragmentación para aviones, que son usados a finales de ese mes contra los rebeldes en la batalla de Guisa.

De poco sirvió a la tiranía esa provisión de armamento, y todo el que dispuso contra el pueblo rebelado, el cual fue finalmente a parar a manos del victorioso Ejército Rebelde (PAG)


Pedro Antonio García

 
Pedro Antonio García