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Publicado el 30 Julio, 2021 por Pedro Antonio García en Historia
 
 

JUAN BRUNO ZAYAS: Mambí de bisturí y machete

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Por PEDRO ANTONIO GARCÍA 

En el momento de recibir su ascenso, Juan Bruno fue el general más joven del ejército Libertador. (Foto AUTOR NO IDENTIFICADO)

En el momento de recibir su ascenso, Juan Bruno fue el general más joven del ejército Libertador. (Foto AUTOR NO IDENTIFICADO)

Cuentan que gran parte de la madrugada de aquel 30 de julio de 1896 una intensa lluvia anegó la finca La Jaima, cercana a Quivicán, donde acampaba la tropa del general de brigada Juan Bruno Zayas. Confiados en sus postas, los mambises durmieron despreocupadamente, sin apercibirse que el práctico que los guiaba, quien recomendó pernoctar en el lugar, se había ausentado unas cuatro horas.

Según consignó en su diario el insurrecto Máximo Du Bouchet, al clarear el día, el sargento Alcolea alertó a Zayas que una fuerza de caballería se aproximaba. “Es Juan Delgado, que viene a auxiliarme”, dijo el brigadier. “¡Que es el enemigo, General!”, replicó el sargento. Una andanada de plomo confirma las sospechas de Alcolea. “Vámonos”, dijo Juan Bruno, machete desenvainado en mano y melena al aire, pues no llevaba sombrero. Al ver que el enemigo diezmaba la retaguardia, agrupó a un puñado de sus subalternos y fue al encuentro de los españoles.

Zayas y el práctico saltaron una cerca de piedras cuando unos 20 españoles, agazapados entre los matorrales, les salieron al paso. El cabo colonialista conminó a sus hombres: “¡Matadle!”. El práctico echó a correr y se refugió en la maleza, donde fue detectado minutos después por la soldadesca. Sin embargo, le perdonaron la vida. Este hecho, sumado a la historia posterior del sujeto, quien en 1898 desertó hacia el autonomismo, ha infundido serias sospechas a varios investigadores que no descartan su condición de traidor.

Años después, en su columna del Diario de la Marina (20 de enero de 1952) el historiador y médico mambí Benigno Souza reproduciría el testimonio de varios soldados españoles recogidos por un diario de la península: “Zayas a pie, en el instante del cuerpo a cuerpo, le hizo frente machete en mano al cabo Tiburcio Marcos, quien desde el caballo pudo herirlo de una estocada debajo de la axila derecha, rematándolo de un tiro de máuser otro soldado español al ver que el General caído aún se mantenía vivo”. Tenía al morir 29 años.

Había nacido en La Habana el 8 de junio de 1867. Según uno de sus biógrafos, siguiendo los pasos del tío Francisco, matriculó la carrera de medicina en la Universidad de La Habana en 1885 y se graduó seis años después. Tras ejercer solo unos pocos meses en La Habana marchó a Cifuentes, en la hoy provincia de Villa Clara. Pronto su fama se extendió por toda la región. Nunca negó sus atenciones a los ricos comerciantes y a los opulentos españoles, a quienes les cobraba. Sin embargo, atendía a familias de campesinos y asalariados sin percibir remuneración. Para el biógrafo Abelardo Padrón, Juan Bruno es el primer médico cubano que ejerció la medicina rural.

Gracias a este historiador tenemos el testimonio de una de sus pacientes, Brígida Rodríguez: “Era un santo. Amable, cariñoso; gozaba haciendo el bien. Más adicto a los pobres que a los encumbrados. Todo el mundo lo recibía como padre; entraba a ver a los enfermos y con sus propias manos ponía al fuego el agua de las vasijas. Hablaba a todos como si fueran sus familiares, el vocabulario era llano. A casi nadie cobraba sus consultas. Se sentaba y charlaba largas horas tomando solamente café. Lo recordamos con el cariño de un ser muy amado; no se nos aparta su fisonomía dulce y satisfecha. Nadie guarda de él un mal gesto”.

Finalizó la Invasión a Occidente al lado de Maceo y fue uno de los firmantes del acta suscrita en Mantua, (Foto AUTOR NO IDENTIFICADO)

Finalizó la Invasión a Occidente al lado de Maceo y fue uno de los firmantes del acta suscrita en Mantua, (Foto AUTOR NO IDENTIFICADO)

El 25 de abril de 1895 se alzó con un grupo de ex pacientes en Vega Alta, poblado perteneciente a Cifuentes. Un mes después se integró junto con sus subordinados a la tropa de Joaquín Castillo. Organizó los regimientos Narciso y Villa Clara ya con el grado de teniente coronel. Luego, como coronel, atacó el fuerte La Agronómica y cargó al machete en Arroyo Blanco. Se incorporó al Ejército Invasor y batió el cobre con Gómez y Maceo en 17 combates. El Titán lo propuso para brigadier con la anuencia del Generalísimo, quien había expresado que Zayas encarnaba al Agramonte del 95; el Consejo de Gobierno aprobó el ascenso en abril de 1896. Deviene así, en el momento de recibir el grado, el general más joven del Ejército Libertador.

A través de toda la Invasión a Occidente -incluso antes y durante la contienda-, Juan Bruno no olvidó su capacidad para brindar asistencia médica. Cuentan que, al finalizar los combates, atendía a los heridos y practicaba cirugías.

De regreso a La Habana con la columna invasora, el general Antonio le ordenó marchar a la región central y organizar una brigada volante con el fin de operar al oeste de La Habana (en territorio de la hoy provincia de Artemisa). Con 200 hombres partió de Sagua La Grande el 8 de junio de 1896 para cumplir la encomienda. Pisó suelo habanero a finales del mes y libró varias acciones, entre ellas la de Borroto, en las Lomas de Casigua, Jaruco, donde le mataron el caballo.

En carta a Máximo Gómez, fechada el 14 de agosto de 1896, el Titán confesaba su pesar por la pérdida de Juan Bruno Zayas: “Ha muerto como bueno, esforzándose en el cumplimiento de su deber, como lo hubiese hecho el veterano más distinguido de nuestra epopeya anterior, muerte que lamento por sus condiciones extraordinarias de valor y celo, por el orden y disciplina unido a un amor infinito a la causa que defendemos”.

Fuentes utilizadas

Los libros Juan Bruno Zayas. El general más joven, de Abelardo Padrón, y Juan Bruno Zayas: médico y soldado, de Gerardo Castellanos. El artículo Juan Bruno Zayas Alfonso: médico y general de brigada en la guerra necesaria, de Ricardo Hodelín y Damaris Fuentes. La compilación Antonio Maceo. Ideología política. El Diccionario Enciclopédico de Historia Militar de Cuba

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