2
Publicado el 9 Agosto, 2021 por Irene Izquierdo en Historia
 
 

“… Si ustedes triunfan habrá milicias en Cuba”

La muerte del siempre miliciano Juan Quintín Paz Camacho nos lleva a recordar que 62 agostos atrás Los Malagones comenzaron a entrar en la historia combativa de Cuba, para formar una parte importante de ella. Fueron 12 los primeros milicianos del país. Y son 12 los que ya descansan en el Memorial erigido a su memoria, que les abrió un espacio en la eternidad
Compartir
“… Si ustedes triunfan habrá milicias en Cuba”

Muy cerca del lugar donde surgieron Los Malagones, en la Gran Caverna de Santo Tomás, se erige el Memorial. (Foto: guerrillero.cu).

Por IRENE IZQUIERDO

En la Comunidad El Moncada, alrededor de la gran caverna de Santo Tomás, relativamente cerca del Valle de Viñales, hay un monumento o santuario de la historia, donde  Leandro Rodríguez Malagón acaba de recibir a Paz Camacho –como le decían-, para seguir guiando a los milicianos con los que tantas misiones cumplió. Su figura se agiganta, como realzando el significado de los acontecimientos en los cuales participó en momentos cuando la joven Revolución cubana precisaba enfrentar a la contrarrevolución interna.

Es en el mismo lugar donde se crearon, bajo las órdenes del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, las Milicias Nacionales Revolucionarias.

El equipo de profesionales que diseñó y ejecutó el Memorial tuvo en cuenta varios significados: la unidad  inquebrantable de aquellos 12 hombres, la pureza de sus sentimientos en defensa de la Revolución y el desarrollo que han tenido desde las Milicias Campesinas hasta las de Tropas Territoriales (MTT). Allí están los nichos donde ya descansan los restos de todos ellos.

¿POR QUÉ MALAGONES?

Conservo el testimonio ofrecido por el teniente coronel Manuel Borjas Borjas, quien con el grado de capitán alcanzado en el Ejército Rebelde, fue nombrado jefe de Operaciones en Pinar del Río. Me contó que en una de las oportunidades en que Fidel visitó en su campamento a Antonio Núñez Jiménez -destacado científico y espeleólogo cubano-, se interesó por las misiones que estaban cumpliendo para acabar con los contrarrevolucionarios.

“Acompañando a Fidel bajamos hasta la cueva de Santo Tomás, dijo Borjas. Con Núñez Jiménez estaba Leandro Rodríguez Malagón, uno de los campesinos que le servía de guía en aquella zona. Al regresar del recorrido el Comandante en Jefe se recostó un rato. Me puse a conversar en voz baja con Celia Sánchez Manduley, Heroína de la Sierra Mestra. Luego, cuando creí que estaba dormido, dijo repentinamente: ‘Oye, Borjas, estaba pensando… ¿por qué no hacemos una patrullita con estos campesinos, para que te ayuden a capturar al cabo Lara?’. Realmente, me sorprendió, porque había tanto silencio…”.

— ¿Quién era el cabo Lara?

—Era uno de los bandidos principales que operaba por el occidente del país después del triunfo de la Revolución. Perteneció al ejército de la tiranía de Fulgencio Batista, y en 1958 enfrentó a las fuerzas del Ejército Rebelde en la Sierra Maestra, pero desertó. De todas formas, acá, en San Cristóbal comenzó a trabajar en el cuartel de la localidad, al mando el sanguinario Jacinto García Menocal, con quien inicia una carrera de asesinatos que le granjearon el odio de la población.

“Huyó hacia la cordillera de los Órganos el Primero de Enero de 1959, desde donde actuaba como bandido; se adjudicó grados de comandante y creó una banda de contrarrevolucionarios, la misma que iba a enfrentaría la ’tropita’ de Malagón.”

— ¿Cómo la conformaron?

—Lo hizo el propio Fidel. Se sentó y comenzó a anotar en una libretica algunos nombres que yo recordaba en esos momentos. Núñez y Malagón completaron la relación de los 12 primeros. Además de Leandro, estaban Cruz Camacho Loaces, Antonio Gómez González (El Negro), Eduardo Serrano Martínez, Gerardo Rodríguez Malagón, Jesús Padilla González, Alberto Pérez, José María Lledia, Juan Paz, José Álvarez, Juventino Torres e Hilario Fernández.

“… Si ustedes triunfan habrá milicias en Cuba”

Leandro Malagón, primero de izquierda a derecha, fue el responsable de guiar aquella “tropita”, que tuvo el histórico privilegio de fundar las Milicias Nacionales Revolucionarias. Junto a ellos, el entonces capitán del Ejército Rebelde, Manuel Borjas Borjas.

“Fidel solicitó que recibieran entrenamiento en la Escuela de Managua, dirigida entonces por el Comandante Guillermo García. Desde el primer momento salieron  como los Malagones, pues al frente de ellos estaba el propio Leandro Rodríguez Malagón. Tuvieron 30 días de preparación, durante los que Fidel, Camilo Cienfuegos y Raúl Castro se mantuvieron  al tanto de los resultados.

“Más tarde el Comandante en Jefe los visitó en el campamento de Managua. Luego de un amplio intercambio acerca de las experiencias que habían adquirido, le dijo a Malagón: ‘Ya están listos para cumplir la misión. Tienen tres meses para capturar a esa banda.’ Salieron rumbo a acá y se presentaron ante mí, prestos a entrar en acción.”

BREVE RELATO DE LAS OPERACIONES

Explicó Borjas  que los primeros milicianos de Cuba trabajaban por el día y en las noches preparaban emboscadas y vigilaban las casas de los contrarrevolucionarios, con el apoyo de los vecinos.

— ¿Cómo se produjo la captura de Lara?

—Un sábado andábamos de operaciones en Pan de Azúcar, por la zona de Luis Lazo.  El Comandante Antonio Sánchez Díaz (Pinares) tenía a su gente acampada en el llano; ambos decidimos darles pase a los muchachos para que fueran a ver sus familiares, porque hacía mucho tiempo que no salían del campamento. Entones de dije a Malagón que se quedara.

“Por la tarde llegó Antonio Gómez (el Negro), y le dijo a Malagón que iba con cinco compañeros a comprar una galletas a la bodeguita cercana. En el trayecto salió de su casa una niña que al ver a uno de nuestros compañeros limpiando una bala con el pañuelo, le dijo: ‘Si quienes ver muchas bolitas como esa que tienes ahí, vamos a mi  casa pa’que veas cuántas tiene Lara, y no deja salir a mi papá, ni a mis hermanos’.

“Al escuchar esto, el Negro se dio cuenta de que el bandido estaba escondido allí. Actuó rápidamente, porque se puso a pensar que si nos avisaba a Malagón  a mí, podía darse cuenta y abandonar el área. Cercó la casa con sus compañeros –dos por el frente, dos por detrás y el otro por la izquierda-; enseguida los conminó a rendirse, pero los bandidos abrieron fuego, e hirieron a uno de los milicianos…

“El impacto fue fuerte, y para que pensara que estaba toda la tropa, otro de los Malagones gritó: ‘¡Capitán, pegue la ametralladora 30 a la casa!’. Al escuchar la supuesta orden, comenzaron a salir uno a uno. El combate duró media hora. Lara, en un acto de extrema cobardía cargó a la niña para evitar que lo ajusticiaran; sabía que en aquellas condiciones no íbamos a hacer.

“Así fue la captura de Lara”.

— ¿Quién se lo informó a Fidel?

—El Comandante Dermidio Escalona. Fidel los citó inmediatamente. A su llegada a La Habana recibieron una gran ovación. El entonces Comandante Raúl Castro les dijo que ellos eran el puntal más fuerte de la Revolución; Fidel les expresó que se habían ganado el derecho a portar un M-1, mientras que el Comandante Camilo Cienfuegos les regaló un revólver calibre 45.

“… Si ustedes triunfan habrá milicias en Cuba”

Las Milicias de Tropas Territoriales han multiplicado a aquella pequeña tropa. (Foto: juventudrebelde.cu).

Triunfaron  aquellos humildes campesinos. Por eso hubo, desde octubre de 1959, Milicias Nacionales Revolucionarias, antecesoras de las actuales Milicias de Tropas Territoriales.

Y juntos, vuelven a estar aquellos 12 campesinos que son historia.

Compartir

Irene Izquierdo

 
Irene Izquierdo