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Publicado el 28 Mayo, 2021 por Roxana Rodríguez en La bohemia
 
 

Trazos de un renovador audaz

BOHEMIA se suma a las muestras de deferencia y respeto que se le se tributan al sobresaliente creador cubano Pepe Menéndez, tras ser agasajado con el Premio Nacional de Diseño 2021, máximo lauro conferido a los profesionales de esa disciplina
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Trazos de un renovador audaz.

“El diseño gráfico es una técnica que se puede entrenar y cuya máxima sería que aflore en toda su riqueza la creatividad”, declaró en entrevista reciente publicada en el sitio web de la Uneac. (Foto: granma.cu)

Por ROXANA RODRÍGUEZ TAMAYO

Si un nombre valioso tiene el diseño gráfico cubano en las dos últimas décadas, ese es el de José Alberto Menéndez Sigarroa, una de las figuras más notables del gremio ahora mismo; aunque para muchos exprese y conecte más simplemente el apelativo de Pepe Menéndez, el jefe de Diseño de la Casa de las Américas.

No obstante, su intensa brega profesional rebasa los predios de esa institución cultural regional, y se le advierte como acucioso profesor, conferencista, coordinador de proyectos, curador de exposiciones, estudioso y promotor de la cartelística cubana y su tradición; en letras mayúsculas es avezado y avisado diseñador en el más amplio sentido del término.

Aun cuando el arte y la técnica van de la mano en el diseño gráfico, Menéndez es un creador visual que tiene muy bien definidos dónde comienzan y terminan la creatividad y sus destrezas; el “saber hacer”, según afirma, parten del entrenamiento y la formación, en tanto definen el carácter genuino, la originalidad y la trascendencia en el tiempo de una obra determinada.

Esta profesión es “una herramienta responsable de la sociedad moderna para ordenar, optimizar y crear belleza útil”, reveló en entrevista concedida al periódico Juventud Rebelde, a propósito de que se le confiera el Premio Nacional de Diseño del Libro en 2017.

Egresado de la primera hornada del actual Instituto Superior de Diseño (ISDI) en 1989, este diseñador diligente, emprendedor y perspicaz ha dejado su impronta al concebir diversos carteles para promocionar películas y eventos de relevancia en el  ámbito cultural; su estética y estilo excepcionales yacen indelebles en diferentes publicaciones; catálogos y libros de arte sobre destacados artistas, ha brotado de su arsenal creativo y devienen referencia ineludible en el estudio, análisis y comprensión de la creación contemporánea en la mayor de las Antillas.

Trazos de un renovador audaz.

Acercamiento a la vida y obra de un gran pintor e ilustrador.

Tras graduarse en el ISDI ejerció allí la docencia por casi un lustro. Un tiempo después, junto a algunos coetáneos, fundó y coordinó el proyecto Next Generation, el cual intentaba ponderar y visibilizar sus respectivas obras, en medio de las difíciles condiciones del llamado período especial.

Aunque en el presente ya no forma parte del claustro de profesores de esa casa de altos estudios, continúa, en calidad de conferenciante, vinculado al centro, el mismo que desde siempre respeta y aprecia por la solidez, consistencia y profesionalidad de su modelo pedagógico.

“Cada vez más percibo que los graduados del ISDI se van pareciendo mucho a sus pares de cualquier país […] Hablo de aquellos que se forman en las buenas universidades, no la legión de gente por ahí que aprende Photoshop y AfterEffect en tres meses y ya da servicios de diseño”, reprobó en cierta ocasión quien desde 1999 lidera la oficina de Diseño de Casa de las Américas, donde ha perpetuado y enriquecido el legado en materia de perfiles editoriales del otrora director artístico de la institución, el pintor, grabador y diseñador gráfico Umberto Peña; desafío que hasta el presente le prodiga intensas satisfacciones a Menéndez.

Naciones de casi todos los continentes del orbe han exhibido obras suyas. El Kennedy Center, de Washington, en los Estados Unidos; los museos Franz Meyer, de México; del Cine, en Turín; MAK, de Viena; la Galería de la Konstfack, en Estocolmo y la academia londinense Saint Martin Scool of Art and Design son algunos de los espacios expositivos que conforman su currículo.

Asimismo, instituciones académicas y especializadas, cubanas y extranjeras, lo convidan a impartir talleres y conferencias sobre el diseño gráfico y el cartel cubano. Y sus criterios y apreciaciones profesionales como jurado son valorados en importantes certámenes de la especialidad en la arena nacional y foránea.

El ensayo “Apuntes para una cronología del diseño gráfico en Cuba”, uno de los acápites del volumen Historia del diseño gráfico en América Latina (Sao Paulo, 2008); y los libros Enrique García Cabrera (Madrid, 2016, en coautoría con Olimpia Sigarroa) y El cartel de la Revolución (Valencia, 2018, junto al coleccionista Damián Viñuela), son de su autoría.

La curaduría, también, la ha asumido con lucido magisterio en diversas muestras, algunos proyectos han sido laureados por la calidad conceptual. Su trabajo es recordado en las exposiciones Gritos en la pared. Hitos del cartel cubano 1959-2012, junto a Liana Ríos, exhibida en el Museo Nacional de Bellas Artes, en 2013. Durante las jornadas del 36º Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, en 2014, expertos y públicos constataron los valores de Historia de un Harakiri.

Trazos de un renovador audaz.

En sus obras se entrelazan la funcionalidad, la coherencia a la hora de abordar las temáticas y un matiz sugerente de expresión, pleno de lecturas y significados.

En dos oportunidades ha conquistado el Premio Nacional de Curaduría por los proyecto  Diseño de Fin de Siglo. Gráfica cubana 1990–2000, expuesta en 2001, en el Centro de Arte Contemporáneo Wifredo Lam; y en 2007, Cuba Gráfica. Una visión del diseño gráfico cubano, que se emplazó en la propia Casa de las Américas.

Acreedor de la Distinción por la Cultura Nacional hace casi cuatro lustros, Pepe Menéndez ha sido reconocido con los más importantes laureles otorgados a los profesionales del diseño en nuestro país por sus aportes sobresalientes y sostenidos a la disciplina. Entre los más relevantes se hallan: los premios Caja Alta, en 2013, y Nacional de Diseño Eduardo Muñoz Bachs, en 2019, ambos conferidos por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac); así como el Coral, en la categoría de Cartel, durante el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, en 2017.

Elogiado como uno de los diseñadores más influyentes del momento, José Alberto Menéndez Sigarroa tiene la especial capacidad de involucrarse en proyectos complejos, dejarse llevar y levantar vuelo con soluciones e ideas innovadoras, sugerentes, audaces, sin renunciar a la plasticidad visual que singulariza su obra y la osada intuición que lo define.

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Roxana Rodríguez

 
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