0
Publicado el 20 Octubre, 2021 por Redaccion Cultura e Historia en La bohemia
 
 

Símbolo extraordinario de cubanía

En Bayamo vuelve a rememorarse la entrada de los mambises a la ciudad en 1868 y la primera vez que allí se entonaron las notas del Himno Nacional de Cuba. Del 17 al 20 de octubre un amplio programa cultural y científico ha tenido lugar en instituciones de la urbe y en el espacio digital
Compartir
Símbolo extraordinario de cubanía.

Una vez más los bayameses conmemoraron la entrada de los mambises a la ciudad en 1868. (Foto: LUIS CARLOS PALACIOS).

Por ROBERTO MESA MATOS

Desde que el pasado domingo la bandera cubana y la que Céspedes enarboló en la manigua redentora ondearon en el centro de la primera plaza de la Revolución del país, el instante refrendó que la Fiesta de la Cubanía está viva, firme en las raíces de gloria y orgullo que se respira en esta ciudad, única de la Isla con la distinción de ser Monumento Nacional.

Cada una de las actividades incluidas en el programa artístico y científico de la 27ª edición del jubileo sellaron la certeza y la actualidad suprema de las palabras del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz: lo primero que debemos salvar es la cultura; esa expresión oxigena en octubre el alma colectiva de los bayameses.

La hora actual impuso trasladar los escenarios de presentaciones, los debates y conciertos a las plataformas digitales, un reto que evidenció los quilates de la consagración, la creatividad y el talento de un equipo al que muy pocas cosas escaparon durante el convite.

El libro Francisco Vicente Aguilera, mi pluma en la emigración, compilación del historiador Ludín Fonseca García e Isolda Martínez Carbonell, tuvo su lanzamiento oficial por estos días. Con este texto se concluye la publicación del diario del patricio, a quien se homenajeó igualmente con la cancelación de un sello postal para rememorar el bicentenario de su nacimiento.

Símbolo extraordinario de cubanía.

Presentación del libro Francisco Vicente Aguilera, mi pluma en la emigración. (Foto: ARMANDO ERNESTO CONTRERAS TAMAYO) .

Horas estremecedoras en esta provincia, porque su pueblo e intelectualidad abrazaron la maravilla que significa el legado que resguarda la Casa de la Nacionalidad Cubana –su colectivo festejó los 30 años de la institución–, abrigo de profundos análisis historiográficos.

La Casa fue sede, hasta hoy, del evento teórico Crisol de la Nacionalidad Cubana durante el cual se sucedieron conferencias y paneles sobre diversos temas: pensamiento y política cultural, historiografía colonial y republicana, expresiones artísticas y literarias en Cuba, el Caribe y Latinoamérica. El bicentenario de Aguilera fue motivo esencial de cada diálogo sostenido.

Los 35 años de la Asociación Hermanos Saíz constituyó otro motivo de referencia en esta semana cultural. A la vanguardia juvenil artística granmense, el primer secretario del Partido provincial, Federico Hernández Hernández le comentó que son días especiales para la Patria porque festejan los jóvenes artistas cubanos y lo hacen “desde la fortaleza de una obra sólida; desde el compromiso que significa defender la Revolución desde las diversas manifestaciones. Los felicitamos convencidos de que serán fieles a la continuidad de la cultura y la identidad arraigada en el pueblo granmense; comprometidos con Fidel, Raúl y Díaz-Canel”.

Cines y teatros brindaron presentaciones musicales y de las artes escénicas, que tuvieron en las actuaciones de Raúl Paz y el humorista Kike Quiñones puntos brillantes.

El primero refirió que “esta ciudad es un símbolo extraordinario para la nación y creo que recomenzar por Bayamo, después de un período tan complejo, es hermoso y confirma que la Cubanía hay que mantenerla y enarbolarla.

Por su parte, Quiñones expuso que para él “no hay mejor momento y escenario para festejar lo cubano, a partir de lo que significa la nación para nosotros, que celebrar la fiesta después de tanto confinamiento”. Y agradeció la oportunidad de compartir con intelectuales en el Crisol de la Nacionalidad.

Símbolo extraordinario de cubanía

Sin descuidar las medidas de protección ante la Covid-19, se realizaron varias actividades culturales. (Foto: LUIS CARLOS PALACIOS).

Otra vez, la Plaza del Himno, en Bayamo, confirmó que el canto patrio permanece como esencia del alma digna del pueblo de Cuba, cuando decenas de jóvenes intérpretes y actores enaltecieron, desde diversas manifestaciones artísticas, aquel momento de 1868 en que tuvo lugar la entonación primigenia de la marcha que siempre llama al combate.

Paráfrasis sobre el Himno Nacional, de Frank Fernández, abrió la velada Vive tus raíces, que se encumbró con la presencia del eminente pianista, Premio Nacional de Música, quien ejecutó Canción de amor, a Silvestre Cañizo, acompañado por el joven violinista Frank Sánchez Gutiérrez.

Fernández acarició las teclas del piano y esparció en el ambiente las remembranzas de Una rosa de Francia, en homenaje a Rosa Zayas, la madre de Adalberto Álvarez, el Caballero del Son, a quien se rindió honores, como al intelectual Cintio Vitier y los actores Enrique Molina y Manuel Porto.

Momentos emotivos desde la entrega artística también propiciaron el Coro de Bayamo, el pianista Omar Pupo, la cantante Magda Beatriz, jóvenes músicos y actores pertenecientes a la Asociación Hermanos  Saíz y bailarines de la compañía Grandanza.

Esta noche, los sentimientos patrios estremecerán el escenario del cine Céspedes, cuando Frank Fernández, la orquesta de Cámara San Salvador de Bayamo y Pachy Naranjo como invitado especial pongan cierre de oro a una fiesta que al llegar cada octubre confirma que la cubanía, los valores culturales, se cultivan y crecen en la pasión de lo genuinamente nuestro.

Compartir

Redaccion Cultura e Historia