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Publicado el 15 Noviembre, 2021 por María de las Nieves Galá León en La bohemia
 
 

Compararnos con nuestros sueños

A propósito del aniversario 60 de la Revista MUJERES, compartimos declaraciones de quien fuera directora de la Editorial de la Mujer, la inolvidable periodista e investigadora Isabel Moya
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Doctora en Ciencias de la Comunicación Isabel Moya. (foto: AGUTÍN BORREGO)

Por MARÍA DE LAS NIEVES GALÁ y ALINA M. LOTTI

Noviembre tenía para la inolvidable Isabel Moya Richard un matiz diferente. Según nos confesó en una entrevista, ese mes resultó de importantes sucesos en su vida. “A lo mejor una persona de las religiones afrodescendientes diría que es mi aché, no sé si es así, o el azar recurrente, como diría Lezama Lima”, expresó en esa oportunidad.

“Nací el 25 de noviembre de 1961, día de la lucha contra la violencia de las mujeres. La revista MUJERES surgió el 15 de noviembre de 1961 y empecé a trabajar en igual mes de 1984. ¡Fíjate cuán importante ha sido para mi vida…!”, esas fueron las primeras palabras de aquel intercambio que tuvo como tema central la celebración del IX Congreso de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC).

Claro, en ese encuentro aprovechamos para hablar sobre muchos otros asuntos que después, por cuestiones de espacio, no empleamos en el trabajo publicado en el periódico Trabajadores, en marzo de 2014. Entonces, expresamos que, en otro momento, publicaríamos aquellas declaraciones de Isabelita, en las que se resumía el gran amor que sentía por la Editorial de la Mujer, de la cual fue durante años su directora, hasta su fallecimiento, el 4 de marzo de 2018.

Precisamente, queremos aprovechar este 15 de noviembre, cuando se celebra el aniversario 60 de la Revista Mujeres, para revelar parte de la entrevista que quedó inédita, y así rendir tributo también a la destacada investigadora y profesora Isabel Moya, quien cumpliría 60 años el próximo día 25.

Pensó que sería por poco tiempo

La voz de Isabelita se dejó escuchar en múltiples escenarios. (foto: ACN)

Al concluir los estudios de Licenciatura en Periodismo, en 1984, Isabel fue ubicada en la revista MUJERES. “Me dije: cuando termine el servicio social, me voy… No veía que ese periodismo era lo que yo quería hacer. En realidad, me interesaba abordar los supuestos grandes temas, así que llegué, con esa intención”.

Sin embargo, cuando a lo largo de todo el país comenzó a entrevistar mujeres; a participar en los encuentros que la inolvidable presidenta de la FMC, Vilma Espín, realizaba con mujeres de diferentes sectores, se empezó a enamorar del tema.

“Y sin mucha conciencia todavía, me di cuenta de que era un espacio de la vida y la realidad cubana que, a veces, no se valoraba en toda su dimensión y que yo misma, incluso, no había visto lo trascendente que podía ser”, declaró.

Refirió que gracias a la FMC y a Carolina Aguilar, quien entonces dirigía la editorial, empezó a asistir a cursos, talleres y seminarios y se acercó al tema desde el marxismo y el pensamiento de Fidel Castro. “Conocí cómo, desde el punto de vista internacional, también existían preocupaciones sobre elementos que para las cubanas estaban ya naturalizados, como por ejemplo el tema de los derechos sexuales y reproductivos”, alegó.

En ese sentido, subrayó la importancia de la superación: “No se puede abordar cuestiones como la violencia, la natalidad, u otros relacionados con el género, si no se estudia y profundiza. Todas las personas tenemos un juicio de valor, una noción de qué es lo femenino y qué es lo masculino, y eso es un mediador a la hora de realizar un producto comunicativo. Por eso es muy importante sensibilizarse con el tema. No se trata de tener una acumulación de citas de clásicos, es que hay que ir a una introspección y pensar también, desde lo personal, cuánto debemos asumir en el cambio.

“Creo que los medios de comunicación hoy son un elemento socializador por excelencia, un espacio para legitimar los paradigmas y las normas, como un referente; pues entonces, pueden ser un ámbito para propiciar un cambio. Se tienen que articular, por supuesto, con las políticas públicas, con la sociedad”.

Y más adelante, apuntó: “Me he especializado por mi formación como periodista, pero, sobre todo, porque creo que, desde lo simbólico, desde lo ideológico, hay un reto muy grande para la sociedad cubana”.

Consideraba ella que, no obstante, los logros de la mujer cubana en todos los sectores, el desafío mayor estaba en la cultura, en la subjetividad, en las costumbres, en los juicios de valor. “Eso es más difícil de cambiar que lograr que se promulgue una ley, porque te estás enfrentando a 500 años de una cultura judeocristiana occidental, después mezclada con los afrodescendientes, con los chinos, con todos los que han formado la nacionalidad cubana que es, todavía, eminentemente machista y patriarcal.

“Nosotros hemos logrado, por ejemplo, el objetivo 3 de las Metas de desarrollo del milenio, que se refiere al tema género. Y si nos comparamos con América Latina tenemos muchos logros, pero ¿con qué tenemos que compararnos?: con nuestros sueños, que es una cultura de la igualdad, que es una cultura de la equidad, y por eso decía que el desafío es más complejo y difícil. Por tanto, los retos de hoy, tanto para la FMC como para la sociedad en su conjunto vienen dado en cómo trabajar este aspecto tan individual que es la subjetividad, ahí está el gran desafío”.

Siempre con MUJERES

Junto a su hija Gabi. (foto: ARCHIVO FAMILIAR)

Muy jovencita llegó Isabel a la revista. Nunca más se alejó de aquel recinto, al cual le dedicó sus energías y creatividad. MUJERES nació en 1961 porque Vilma siempre tuvo muy claro el papel de los medios de comunicación como un espacio para dialogar con las mujeres”, acotó y recordó que ahí se publicaron por primera vez trabajos sobre educación sexual, lo cual en su momento fue un escándalo. “Después en MUJERES se han divulgado artículos que han tenido que ver en cómo cambiar la paternidad tradicional hasta hoy con la teoría de género y la violencia contra las mujeres”.

Valoró a la editorial como una de las herramientas de la Federación de Mujeres Cubanas para enfrentar ese desafío del cual habló. “Porque tanto en las páginas de MUJERES, como de MUCHACHAS, como en la web se problematizan sobre esos asuntos.

“También estamos editando libros y artículos sobre los valores. Se habla de esto como algo abstracto, cuando en realidad se forman desde la familia e intervienen todas las otras organizaciones. Hemos publicado varios trabajos sobre sexualidad, libros para niños y niñas promoviendo una educación no sexista, textos para la familia. A veces me preguntan por qué imprimimos obras sobre cocina; alegan que si eso no es anclar a las mujeres hacia lo tradicional. Y expongo: lo hacemos para la familia, para los que dicen que no cocinan porque no saben hacerlo, para que aprendan.

“Debemos reivindicar ese saber que han tenido las mujeres durante años, algunos piensan que cuando se hace en el hogar no tiene importancia, pero cuando se realiza en un restaurante entonces es un chef y un artista. Por qué no también destacar ese saber de las mujeres a veces subvalorado y no dimensionado en su verdadera grandeza y contexto…”

La Doctora en Ciencias de la Comunicación, abordó además la importancia de apostar por las nuevas tecnologías. “Nosotras tenemos nuestro portal, y estamos ahora incursionando, discretamente, en la multimedia y en los libros digitales”. En ese momento, adelantó que trabajaban en una serie de fotonovelas donde se abordaban temas pensados para los adolescentes: historias de amor y a partir de ahí exponer cómo todavía en determinadas prácticas culturales se reproduce el machismo.

En la presentación de un libro, junto al historiador de La Habana, Eusebio Leal y la diputada Yolanda Ferrer. (foto: ARCHIVO FAMILIAR)

“También tratamos los celos como una forma de control que deviene en violencia, o la necesidad de compartir porque a veces, lamentablemente, en la familia pensamos: ‘mi hijo lo que tiene que hacer es estudiar’, sí tienen que estudiar, pero también deben compartir en ese hogar, donde viven y donde además conviven con personas de diferentes edades. Estamos trabajando para llegar a ese sector con sus lenguaje y gustos”.

Aquel día Isabelita habló sobre su colectivo, de su querida familia y de los sueños que asumió con la constancia que siempre la caracterizó. Desde la revista que nunca abandonó, escribió libros, fue profesora titular de la Facultad de Comunicación de La Habana y representó a las mujeres cubanas en múltiples eventos.

A MUJERES, dijo, lo caracteriza “ese deseo de crear para ayudar a perfeccionar la sociedad cubana, para poner, como dice Dulce María Loynaz: ‘en cada grano de arena hay un derrumbamiento de montaña’. Y nosotros queremos poner un granito de arena para contribuir a esa sociedad más justa, más inclusiva”.

 

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María de las Nieves Galá León

 
María de las Nieves Galá León