La Feria está en el mismo centro

Los cienfuegueros no quieren perder esta oportunidad.
Los cienfuegueros no quieren perder esta oportunidad. / granma.cu

Esa pasión que millones de personas sienten por la lectura durante los 365 días del año, halla respaldo en papel y en soporte digital otra vez dentro de las provincias comprendidas desde Cienfuegos hasta Camagüey.

Continuidad del sensible saldo dejado por la 30ª Feria del Libro en el occidente cubano, el evento sigue siendo epicentro de una práctica empeñada en formar y en conformar tradición.

Pero si la mayor fiesta literaria del país está en el centro, no es solo por lo que a términos geográficos se refiere. Aperturas como la que organizaron los avileños reafirman el carácter amplio y abarcadoramente cultural de ese suceso.

Con vértice en el libro, la Feria huele, al propio tiempo, a música mexicana: país al que este año Cuba dedica las actividades. Por eso ahí están los cultores del género disertando (no exagero) con esos Cielito Lindo, Ay Jalisco no te rajes y México lindo y querido, que muchos de los presentes acompañan o tararean en una suerte de coro espontáneo salido de la profundidad humana individual.

Orgullo para Ciego de Ávila y toda Cuba, dedicale su Feria al hermano pueblo mexicano.
Orgullo para Ciego de Ávila y toda Cuba, dedicale su Feria al hermano pueblo mexicano. / Pastor Batista

Anda no menos suelto el teatro –con Sancho y Don Quijote–, paseándose entre niños y adultos, mientras la danza les sonsaca los pies a quienes deben permanecer formalmente en sus asientos, solo observando la “sabrosura” con que el cuerpo de baile, joven, muy joven, “escribe” a golpe de cadera, pies, hombros y brazos ese ritmo pilón que también lleva alojado el cubano en su médula musical.

Y no pueden faltar los repentistas reverenciando en cuerdas y décimas a José Martí: ese hombre a quien los desagradecidos dan por muerto desde hace 127 años, sin ver, ni querer ver, que sigue respirando en todas partes, muy especialmente dentro de cada niño.

Con razón lo enfatiza un joven jilguero en el céntrico parque avileño, al improvisar: La literatura aquí / pone una nube a llover / porque leer es crecer / como nos dijo Martí…

Más adelante: Martí se encuentra presente / dicen que un plomo español / lo puso, de cara al sol, / a vivir eternamente.

Nuevas tecnologías multiplican las opciones de la fiesta literaria.
Nuevas tecnologías multiplican las opciones de la fiesta literaria. / Pastor Batista

Dos años es mucho tiempo de abstinencia para un evento así, que nunca soportó grilletes. Culpable: la pandemia. Cuatro o cinco jornadas quizás sean entonces demasiado poco para cada quien andar y desandar entre los stands.

El quid de la cuestión debe radicar, por tanto, en aprovechar cada minuto: los organizadores para hacerle honor a esa condición y el público, hilando fino, sobre la base de gustos, preferencias, necesidades y –no lo perdamos de vista– correlación precio-bolsillo, tratar de llevar a la praxis el conocido slogan de “hacer (en este caso comprar o adquirir) más con menos”.

 

 

 

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