La perpetuidad de Leal

“Quise encerrar a La Habana Vieja en las paredes pétreas de un museo, pero ella me hizo prisionero de sus muros para siempre”. Así escribió el inigualable Eusebio Leal sin saber que no solo quedaría entre los muros de su ciudad, sino también para siempre en el alma cubana.

En él se inspiró José Villa Soberón, Premio Nacional de Artes Plásticas y su equipo al recrear su imagen en una estatua en tamaño natural que perpetua la personalidad y la presencia del Historiador de La Habana. La pieza está ubicada en la Calle de Madera, a la entrada del Museo de la Ciudad, antiguo Palacio de los Capitanes Generales, uno de los espacios preferidos por Leal en la capital. Un lugar al que llegan cada día cientos de personas, sin duda, se convertirá en sitio de obligada cercanía a propósito del 503 aniversario de la urbe y para todos los tiempos.

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4 comentarios

  1. pocas veces se puede detener el tiempo, diría que sólo es posible mediante la fotografia, esta puede, de hecho plasma para siempre un instante en el siempre estaremos jóvenes o menos, significa que la labor de un fotógrafo es detener el tiempo. Este maestro que aquí muestra sus imágenes ya es un viajero del tiempo y de su ciudad.

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