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Publicado el 16 Febrero, 2016 por Yamila Berdaye en Le contesta Bohemia
 
 

De tiro rápido

Quien duerme mal amanece peor que quien no duerme en toda la noche, y en ocasiones hasta el mal humor se asocia a las noches en que el descanso no ha sido lo suficientemente reparador
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Teresa Flores: Según estudios de la escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, Baltimore (EE.UU.), dormir mal afecta más que descansar poco. Se asocia el mal humor a una mala noche. La investigación publicada en la revista Sleep, explica que dormir es necesario para ayudar a mejorar el sistema inmunológico, la productividad y por supuesto, el estado de ánimo.

Además, se afirma, que calidad de sueño es tan importante como su duración; lo que podría explicar por qué las personas que padecen de insomnio crónico son más proclives a sufrir depresiones. Sin embargo, un estudio de la Escuela de Psicología de la Universidad Estatal de Florida (EE.UU.) ha añadido al asunto algo que pudiera parecer increíble: fregar platos, como actitud consciente que centra la atención en la calidez del agua, el tacto de la loza, vasos, olor del detergente que se usa, puede desencadenar estados de ánimo positivos.

Los investigadores están convencidos de que la atención plena a esta actividad obliga a omitir pensamientos negativos o de distracción, para traer sentimientos del momento, disminuir ansiedad, estrés –reducir depresión–, y además podría contribuir a mejorar la calidad del sueño.

Ana Esther: A finales del siglo XIX un grupo de arqueólogos suecos encontró –en Birka, isla de BJörkö, a más o menos 30 kilómetros de Estocolmo, Suecia–, un anillo árabe del siglo IX, perteneciente a una princesa vikinga. Más de cien años pasaron y en 2015, un equipo de investigadores de la Universidad de Estocolmo realizó profundos y detallados análisis para descubrir nuevos datos sobre la extraña pieza.

El anillo de plata y vidrio coloreado era exótico en tierras vikingas y tenía una inscripción en caligrafía cúfica –la escritura árabe más antigua– donde se lee: il-la-lah, que se traduce como Alá. La prenda quizá pudiera ser testimonio de la relación que mantuvieron estas dos lejanas civilizaciones.

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Yamila Berdaye

 
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