No se oye
Fijar la mirada puede volvernos momentáneamente sordos; el oído y la vista comparten mecanismos neuronales. La experiencia apreciable hoy en el uso de los móviles.
Lograr concentración es tarea que exige atención visual y que puede interferir en la percepción –al menos por instantes–, de estímulos sonoros. Así lo indica un equipo de investigadoras de la University College de Londres, en un estudio que publica la revista Journal of Neuroscience.
Sugieren expertos en neurociencia cognitiva, que oído y vista comparten mecanismos neurales. “Cuando se trataba de una prueba especialmente exigente, muchos no lograban detectar los estímulos sonoros incluso aunque estos les resultaran perfectamente audibles en otras circunstancias”. Experimentos indican que a veces las personas no solo ignoran o filtran sonidos, sino que ni siquiera los escuchan.
Aunque se conoce la existencia de este fenómeno desde hace tiempo, el estudio por magnetoencefalografía, permitió conocer que en las primeras fases del proceso auditivo: “Nos encontramos a diario con este tipo de situaciones”, sordera que se da, por ejemplo, cuando nos dirigimos a alguien que está muy concentrado en un libro o videojuego, lo que no significa que ignore, y sí que no escucha.
Lo mismo puede ocurrir -aunque ya no estaría más en juego la atención que la vista-, cuando se utiliza el teléfono móvil-celular, mientras esperamos en una parada a que llegue el autobús o cruzamos una calle y vamos haciendo además otra actividad como podría ser oír música. Así es muy probable que ni siquiera se oiga la aproximación de algún vehículo; quizá se logre percibir algo ruidoso, como la sirena de una ambulancia, pero no el motor de un auto que pasa justo en el momento y cerca de nosotros.
Concentrarse en alguna tarea es importante pero, por otra parte, saber escuchar y estar atentos, entender, es un arte, demuestra empatía, profundidad intelectual, comprensión, existencia de un espacio de comunicación y, por supuesto, evita peligros.
Quien escucha pondrá en ejercicio el sentido del oído. Entonces valga la mesura en este hacer para lograr esa fusión perfecta entre concentración y correcta aptitud mental.




