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Publicado el 15 Marzo, 2016 por Yamila Berdaye en Le contesta Bohemia
 
 

Alergias alimentarias

Respuesta exagerada del sistema inmune por el consumo de un alimento específico, sus derivados o aditivos, tema preocupante sugerido por Tahimí Segura, de Cienfuegos
Síntoma de alergia alimentaria

Alergias alimentarias, respuesta exagerada del sistema inmunológico. (Foto: oxigenolaboral.cl).

Explican especialistas en medicina, que la respuesta normal del sistema inmunitario ante los alimentos es la de tolerarlos; sin embrago, en algunos casos pueden aparecer contradicciones o alteraciones en este hacer, con efectos nocivos, reacciones del sistema inmunológico y alergias alimentarias.

Las reacciones adversas por alimentos son motivo de consulta frecuente en el servicio de alergia de los hospitales de nuestro país, en ocasiones el diagnóstico es complejo, y requiere estudios específicos, sobre todo, cuando hay síntomas respiratorios, rinitis, asma, o cuando existe sensibilidad a más de un alimento, así lo explican los especialistas y doctores Mirta Álvarez Castelló, Xiomara Hevia, Iris M. Gómez, Raúl Castro Almarales y José Rodríguez Canosa, en la Revista Cubana de Medicina General Integral.

Se enfatiza que las reacciones adversas a los alimentos (RAA), son muy comunes, incluso se cree que se provocan por disímiles causas, pero únicamente se entiende por alergias alimentarias aquellas relacionadas-mediadas por el elemento inmunológico.

El testimonio más antiguo del asunto data del año 2500 a.n.e., en China, cuando el emperador Shen-Nung advertía que las mujeres embarazadas no debían comer carne ni mariscos y en el siglo V a.n.e. el poeta y filósofo romano Lucrecio Caro apuntaba la posible anafilaxia inducida por alimentos (queso) al decir: “…mientras que algunos alimentos son saludables para unas personas, para otras podrían constituir venenos violentos y mortales”. También en la antigua Grecia, el médico Hipócrates de Cos (460-370 a.n.e.), describió síntomas como cefalea, distensión abdominal y contaminación de la sangre por bilis después de la ingestión de leche de vaca.

Pero no es hasta el siglo XX que se describen avances importantes en este terreno, por ejemplo, en el año 1921, los polacos Prausnitz, bacteriólogo, y Kustner, ginecólogo, demostraron que un factor del suero de un alérgico al pescado se podía transferir. En la prueba se inyectaba intradérmico 0.1 milímetro del suero del paciente alérgico, en la piel de uno que no lo era, una respuesta positiva quizá podría ser un eritema en un período corto. Esto –sin duda–, fue un desafío útil y se convirtió en patrón para el estudio de reacciones alimentarias adversas.

A juicio de los galenos, no hay dificultad para diagnosticar los casos que, tras comer o incluso tocar con sus labios un alimento, presentan reacción inmediata, en segundos o minutos, con habones-urticaria-ronchas, eritema-enrojecimiento de la piel por inflamación, prurito-hormigueo-irritación, angioedema-hinchazón similar a la urticaria anafilaxis o sensibilidad excesiva. El problema está cuando el lapso entre la ingesta y la aparición de los síntomas es, al menos, de varias horas y la sintomatología no es digestiva, cutánea o cardiovascular.

Bebé con sistema inmune alterado.

Un sistema inmune alterado en el momento de nacer, podría causar a los bebés alergias alimentarias. (Foto: static2.todanoticia.com)

Entre los comestibles responsables de más reacciones alérgicas consta: leche de vaca, huevo, pescado, mariscos, frutos secos, granos y cereales. Igualmente, son los alimentos la causa más frecuente de enfermedades alérgicas en la primera infancia, y sobre todo en los dos primeros años de vida. En Cuba se ha comprobado que en menores de cinco años, la máxima frecuencia corresponde a la leche de vaca y al huevo, seguidos de pescado, frutas, por lo que se enfatiza, atendiendo a edad, maduración del sistema inmunológico y digestivo, en la importancia de la lactancia materna y la no introducción de otros alimentos en los primeros cuatro meses de vida. Es muy beneficioso en niños la dieta natural.

También hay que saber que todos los alimentos tienen el potencial de causar anafilaxis y algunos pueden ocasionar reacciones potencialmente fatales para la vida, entre los más comunes, nombran los frutos secos, por ejemplo: nuez y maní.

Actualmente, el estudio de la alergia a los alimentos, se encamina no solo a síntomas-signos producidos por ellos, sino también a los alérgenos, o sea los mediadores que participan en la respuesta, esto ha ayudado notablemente a un mejor conocimiento de la manifestación inmune. La eliminación de productos alergénicos de la dieta es el único tratamiento contra la dolencia, cada paciente debe llevar vigilancia de manera estricta y continua de lo que ingiere. En caso de comestibles procesados, se recomienda fijarse y leer bien las etiquetas, también saber la composición exacta de las comidas cuando se realizan fuera del hogar.

Por otra parte, un equipo de científicos del Instituto de Investigación Médica de Parkville (Australia) ha descubierto que muchos de los niños que desarrollan alergias alimentarias en los primeros años de vida presentan un sistema inmune alterado en el momento de su nacimiento, con células que predisponen el problema. Los investigadores analizaron la sangre recogida del cordón umbilical de infantes que pasaron por pruebas de detección de alergias al cumplir un año y los análisis demostraron que los que presentaban intolerancias alimentarias tendían a tener en la sangre de su cinta umbilical monocitos –un tipo de célula del sistema inmune– más sensibles a las bacterias y virus que los de los niños que no desarrollan alergias. Los monocitos hiperactivos disparan los mecanismos responsables de las reacciones alérgicas

Tales resultados no indican de qué forma se produce esta sensibilización excesiva, ni si surge durante el parto o gestación, pero quizá podrían llevar a una mejor comprensión de las causas de estas intolerancias, y al desarrollo de tratamientos preventivos contra estas reacciones del sistema inmune que pueden poner en peligro la vida de quienes las sufren.

También se debe tener en cuenta que en muchas ocasiones se confunden alergias alimentarias con intolerancia, no obstante aunque comparten similitudes, como los efectos nocivos en el organismo a causa de la ingesta de determinados alimentos, no son lo mismo. Ambas se pueden diagnosticar adecuadamente, utilizando métodos de detección científicamente válidos.

Si alguien piensa que puede estar sufriendo una respuesta alérgica a determinadas sustancias alimenticias, lo primero y más importante es ir al médico, asegurarse en primera instancia de que sus síntomas no se deben a otra enfermedad, para luego consultar al especialista en alergias e inmunología.


Yamila Berdaye

 
Yamila Berdaye