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Publicado el 9 Junio, 2016 por Yamila Berdaye en Le contesta Bohemia
 
 

Indiscutible placer

Sobre relaciones sexuales, indaga Rogelio Cruz, de Ciego de Ávila
Sexualidad, pareja.

La sexualidad es una construcción que hacen las personas de manera individual. (Foto: elguarimbero.com).

A cargo de YAMILA BERDAYE

El tema es reseñado por muchas investigaciones y se entiende como el conjunto de comportamientos que involucran a personas capaces de dar-recibir placer y alcanzar orgasmo. Incluye prácticas de magreo o caricias íntimas, incluso sin ningún tipo de penetración, sexo oral y el coito.

De manera reciente, un estudio liderado por psicólogos de la Universidad de Queensland, Australia, –que publica la revista US National Library of Medicine National Institutes of Health–, examinó parejas heterosexuales –de casi todo el mundo–, la duración del acto sexual con penetración, entre otros parámetros relacionados precisamente con la relación sexual-satisfacción. El trabajo se centró fundamentalmente en el momento de la eyaculación.

A propósito, se tuvo en cuenta la presión –quizá por tabú–, que pueden llevar algunos hombres en cuanto a conseguir más tiempo de sexo, lo que lleva en muchos casos a que sea la mujer quien logre primero el éxtasis, por el miedo de ellos, tal vez, a eyacular primero y no lograr el goce deseado por ambos.

Los resultados investigativos revelaron que el tiempo promedio de las relaciones sexuales varía, entre 33 segundos-44 minutos, y a pesar de la posible creencia popular de que el uso de preservativos hace perder erección, por falta de sensibilidad, se comprobó que no es cierto, ni tampoco motivo de afectación en la duración del coito. Sin embargo, la edad física sí sobresaltó en cuanto a la duración de la relación sexual. Por ejemplo, parejas mayores disfrutaron de menos tiempo. De esta manera, ante la duda –¿cuánto tiempo debería durar el sexo? –, y teniendo en cuenta datos diferenciados, los estudiosos dicen: “es evidente que no hay una definición estándar o normal”. En fin, quizá sea buena noticia saber que placer, deleite, amar y sentirse amado, no se concibe en números.

Otras investigaciones abordan los beneficios de las relaciones sexuales para la salud y advierten que fortalecen el sistema inmunológico; ser sexualmente activo enferma menos, genera anticuerpos y protege al cuerpo de virus y gérmenes. Una investigación de la Universidad de Wilkes en Pennsilvania (EE.UU.) demostró que mantener relaciones sexuales una o dos veces por semana eleva los niveles de ciertos anticuerpos.

Asimismo, se evidencia buena asociación entre sexo y presión arterial; en concreto, reduce la presión arterial sistólica. Además se le adjudican reacciones de causa-efecto; si es frecuente, devendrá mejor sexo y beneficiará la libido. En mujeres, puede generar lubricación vaginal extra, aumento del flujo sanguíneo y mejor elasticidad.

Los hombres, con la reiteración, reducen probabilidades de desarrollar cáncer de próstata. Según estudio divulgado en la revista Journal of the American Medical Association, eyacular al menos 21 veces al mes, protege contra el cáncer y si te masturbas, también cuenta.

Lograr placer es receta antiestrés y estar cerca de la pareja, relaja y reduce ansiedades. Abrazar, tocar, besar a nuestro compañero o compañera, se siente bien y las relaciones sexuales liberan un químico cerebral que acelera el centro del goce y la recompensa del cerebro. El sexo agranda autoestima y felicidad.

Hércules y Onfalia, óleo sobre tela de Francois Boucher.

Hércules y Onfalia, óleo sobre tela de Francois Boucher (1735) (Museo Pushkin de Bellas Artes, Moscú, Rusia).

La sexualidad es también ejercicio físico, quema alrededor de cinco calorías por minuto. Indican entendidos que el orgasmo puede bloquear dolores, porque libera la hormona que se ocupa del umbral malestar. Se resalta igualmente, que la estimulación vaginal sin orgasmo bloquea dolores de espalda, menstrual, artritis y de cabeza.

De igual forma, ayuda a descansar, porque tras el éxtasis, se libera prolactina, hormona responsable de somnolencia-relajación. Es favorable para el corazón, reduce a la mitad las probabilidades de morir por enfermedades de esta causa, aumentan el ritmo cardiaco y mantienen en equilibrio niveles de estrógeno-testosterona, que en inestabilidad estimulan la osteoporosis; entonces cuanto mayor sea la frecuencia erótica, mejor estaremos en este acápite. Dicen los médicos que la práctica fortalece los músculos pélvicos.

Ahora, no todo es color de rosa, hay factores descritos como debilitadores de la salud sexual, auténticos obstáculos para la intimidad, entre ellos: la autoestima, o sea, sentir que se es menos atractivo sexualmente, mala alimentación y aumento de peso.

También se cree que problemas económicos y discusiones suelen generar tensión y crear distancias emocionales graves, alejamiento de la vida sexual. En cuanto a experiencias pasadas o antecedentes sexuales, hay opiniones controvertidas, unos afirman que puede suponer problemas de cara a nuevos amoríos, para otros, las relaciones pasadas conforman una evolución de la persona para disfrutar mejor del sexo.

Como colofón se menciona detractor de la buena salud sexual el miedo a fallar, a no estar a la altura, el defraudar a la otra persona y aquí los hombres se llevan la mayor ansiedad. Por su parte, escuelas de medicina explican que otro factor debilitante es el estrés y la fatiga, que dejan al instinto sexual relegado a segundos o terceros planos.

A juicio del doctor cubano Pedro Pablo Valle, la sexualidad es parte de la vida, se aprende y modifica todos los días, y hay que educarla, para logar relaciones placenteras.

La recomendación, en cualquier caso, va dirigida también a lo importante de la comunicación de pareja, como excelente terapia que factura la más sublime relación sexual.


Yamila Berdaye

 
Yamila Berdaye