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Publicado el 24 noviembre, 2016 por Yamila Berdaye en Le contesta Bohemia
 
 

Síndrome de Solomon

Acerca del poder que ejercen los grupos, pregunta Leinier Castillo, de Pinar del Río
Síndrome de Salomón es sinónimo de baja autoestima.

Las personas con síndrome de Solomon se frenan ante opiniones propias y dejan de destacar su talento. (Foto: ined2i.com).

A cargo de YAMILA BERDAYE

Solomon Asch, nació en Varsovia, Polonia, y emigró a los Estados Unidos en 1920, sin embargo, se le conoce como psicólogo estadounidense y se prestigia por sus trabajos pioneros en psicología social.

En el año1951, realizó un experimento sobre conducta humana que aún hoy sigue provocando fascinación. La serie de sus experimentos demostró el poder de conformidad en los grupos. El objetivo explícito de su investigación era estudiar las condiciones que inducen a los individuos a permanecer independientes o a someterse a las presiones de grupo cuando estas son contrarias a la realidad.

El investigador encontró que en la mayoría de las veces la presencia de la presión de grupo causaba que los participantes se dejaran llevar por una opción incorrecta o se conformaran con el punto de vista mayoritario.

Posiblemente, el miedo a ser el elemento discordante de un grupo siente las bases de una patología, como el síndrome de Solomon, trastorno caracterizado porque el individuo toma decisiones o lleva a cabo conductas evitando destacar o sobresalir por encima de los demás o sobre el entorno social que le rodea. Este comportamiento tan determinado lleva a estas personas a ponerse obstáculos a sí mismas para continuar en la senda de la mayoría.

Los afectados por el síndrome tienen baja autoestima y falta de confianza en sí mismos, lo que les lleva a evaluarse según las valoraciones de su propio entorno y no según sus propias apreciaciones, tienen miedo a que sus virtudes brillen y otros se vean ofendidos por ello.

Es posible que el hecho de que nos vaya bien, sea en algún momento mal visto y lleve algunos a fijarse más en carencias que en el decoro, puede que el desear lo que no tenemos provoque actitudes de inferioridad al dárseles un destacado lugar a los reveses y no a las fortalezas y por supuesto, que en el embrollo cueste mucho más asimilar esa premisa humana y necesaria de alegrarnos de las cosas buenas que les suceden a los demás.


Yamila Berdaye

 
Yamila Berdaye