1
Publicado el 26 diciembre, 2016 por Yamila Berdaye en Le contesta Bohemia
 
 

¿Alarma interna?

Hay quienes se preguntan por qué despiertan antes que la alarma del despertador, una inquietud de Belkis Sierra, de Guantánamo
Si descansa suficientemente, puedes despertar antes de que suene el despertador.

Si te despiertas antes de que suene el despertador, es probable que hayas tenido un descanso suficiente. (Foto: cdn.com.do).

A cargo de YAMILA BERDAYE

Pocos objetos hay que desagraden tanto como los despertadores, porque suenan quizá en el momento menos oportuno, cuando quisiéramos seguir durmiendo. Sin embargo, a lo mejor te has sorprendido algún amanecer abriendo los ojos antes de que el reloj te avise que llegó el momento de ponerse en pie.

El cuerpo es inteligente y suele darnos respuesta de lo que sucede con nuestro organismo, no solo cuando se está enfermo, sino también en buenas condiciones. Con el descanso sucede lo mismo, necesitamos reposar para recargar energías y justamente por esto, no siempre se necesita una alarma para levantarse a tiempo. Científicos del Instituto Salk de Estudios Biológicos (EE. UU.), aseguran que la clave de esta capacidad reside en el componente reloj biológico, y lo publican en la revista Science.

Cada mañana, el tictac biológico refuerza nuestro metabolismo y pone en marcha funciones fisiológicas que dicen a nuestro cuerpo que ha llegado el momento de ponerse en pie. “El cuerpo es en esencia un conjunto de relojes”, aseguran los encargados del estudio. “Conocíamos vagamente el reloj que nos hace caer rendidos cada noche, pero no el que nos activa de nuevo al amanecer”, explican. Ahora que lo han encontrado –una proteína llamada JARID1a–, se asegura que “podremos entender mejor el insomnio, y por qué nuestro reloj biológico falla a medida que envejecemos o cuando desarrollamos enfermedades crónicas”.

En los mecanismos moleculares que controlan nuestro ciclo de sueño-vigilia interviene una proteína llamada PERIOD (PER). El número de proteínas PER en cada célula del cuerpo aumenta y disminuye cada 24 horas. Nuestras células usan este nivel como indicador de la hora del día, y en función de esas cantidades le dicen al cuerpo si debe estar despierto o dormido. De hecho, al llegar la noche los niveles de PER caen y el sistema biológico se vuelve más lento: baja la presión arterial, el latido cardíaco es más pausado, los procesos mentales disminuyen y todo vuelve a ponerse en marcha a la mañana siguiente, según refieren los investigadores, y es necesario que intervenga la proteína JARID1a, que es como un interruptor que vuelve a encendernos.

De cualquier manera, cuando necesitas ser despertado es porque no duermes el tiempo suficiente y un despertador es el método más eficaz que tienes para interrumpir tu sueño e iniciar la jornada diurna. Por eso, comúnmente utilizamos este objeto más entre semana o cuando tenemos un compromiso importante que atender temprano, y usualmente no nos suele ayudar mucho a levantarnos de buenas ganas.

De todas formas, no se puede olvidar que no todos los cuerpos funcionan de la misma manera y siempre habrá a quienes les cueste un poco más de esfuerzo pararse de la cama, así, los relojes despertadores seguirán siendo una constante en nuestras vidas.

Compartir en…Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedInPin on Pinterest

Yamila Berdaye

 
Yamila Berdaye