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Publicado el 11 Julio, 2017 por Yamila Berdaye en Le contesta Bohemia
 
 

Vibrante carga

A todos nos gusta la electricidad, pero odiamos la energía estática, sugerencia de Juan Manuel Martínez, de Habana del Este
Vibrante carga.

A veces nuestro cuerpo o los objetos que nos rodean se cargan con electricidad electroestática. (Foto: ejemplosde.com.mx).

A cargo de YAMILA BERDAYE

Puede que las sábanas de la cama lancen chispas cuando las rozamos con las manos, incluso –al decir de afectados– se aprecian chispeos que asustan. También es gracioso ver a un niño que de repente se le ponen los pelos de punta o si secas el pelo con secadora y el cabello se eriza. Sin embargo, indican entendidos en electroestática –rama de la Física que estudia las interacciones entre cuerpos cargados eléctricamente y que están en reposo–, que hay respuesta al asunto, porque materiales como rayón, nailon y otros sintéticos se cargan de electrones de manera fácil, con solo frotarlos.

Por otra parte, según expertos en física, el cuerpo humano tiene pequeñas cargas de electrones o energía que se liberan en todo momento, por ejemplo: cuando se toca un objeto, también –aunque no se vea–, existe un manto eléctrico que nos recubre, el aura, por eso al rozar la piel con otros materiales los electrones se repelen y salen disparados en forma de destellos generando electricidad. Es estática contenida en cuerpos que reposan.

No es que existan personas especialmente sensibles a la electricidad estática, lo que sucede es que hay individuos con más tendencia a cargarse, a acumular electricidad en su organismo, quizá, por mayor volumen corporal o por vestir-calzar materiales sintéticos, “las suelas de goma te aíslan… separan tu cuerpo de la tierra. La electricidad estática que vas cargando en tu cuerpo no se va por ningún sitio”, afirma Fernando Pérez Fernández, vicepresidente, geobiólogo y analista de la Fundación española para la Salud Geoambiental, rama de la medicina ambiental dirigida a la identificación de diferentes factores de riesgo físico-químico en el ambiente, elementos de origen geofísico, tecnológico y químico que confluyen en el interior de los edificios en los que trabajamos o vivimos.

En la escuela estudiamos que todo lo que vemos está formado por átomos que a su vez se dividen en partículas como protones, neutrones, electrones, diferenciadas a su vez, por la carga eléctrica que poseen; en protones es positiva, electrones negativa y los neutrones por supuesto son neutros, es decir no tienen. Por regla general estas cargas eléctricas se encuentran compensadas, o sea, tienen el mismo número de protones que de electrones, y la carga global del átomo es neutra. El problema viene cuando las cargas se descompensan.

Si frotamos dos objetos entre sí, algunos electrones pueden pasar de unos átomos a otros, los átomos que ganan nuevos electrones tendrán entonces carga negativa, en cambio los que lo pierden obtendrán positiva. Cuando esto sucede estamos ante electricidad estática. Ya dice la sabiduría popular que en las relaciones entre personas los polos opuestos se atraen mientras que los polos iguales se repelen. Lo mismo sucede con las cargas eléctricas, en consecuencia con nosotros y lo que nos rodea.

Entonces, si eres de los que sufren de estos efectos, ahora en verano, estarás un poco más libre de ellos, porque el aire es más húmedo que en invierno y ayuda a que los electrones salgan de nuestro cuerpo. Por otra parte el agua es conductora de electricidad, por lo que es más difícil cargarnos y percibir consecuencias.

Pero, atención, si posees energía estática en el cuerpo, la acumulación puede ocasionar efectos como dificultades para conciliar el sueño, sensación de ansiedad o tensión.

Vibrante carga.

El fenómeno electricidad estática es conocido desde la Antigüedad. (Foto: thumbs.dreamstime.com).

Asimismo, los entendidos recomiendan evitar la incomodidad de este arrojo, utilizando fibras naturales en nuestras prendas de vestir, es bueno el tejido de algodón, lana o lino. Los zapatos deben ser con suela de cuero para que la carga eléctrica se descargue hacia el suelo. Igualmente, las camas que contienen estructuras metálicas son susceptibles de captar la energía generada de los aparatos eléctricos que usamos en el cuarto: televisor, radio y otros, hay que desconectarlos para dormir. Es recomendable utilizar colchones de látex o de espuma.

Para descargarte de forma rápida y eficaz de una sobrecarga, apoya los pies descalzos sobre algo metálico que pueda absorber energía y conducirla a tierra. El estrés también es uno de los factores que puede determinar que se agrave la situación de angustia producida por una sobrecarga eléctrica.

La dolencia –como se sabe– es respuesta del organismo ante situaciones de peligro, puede hacer latir el corazón más fuerte, que los sentidos se agudicen y aumentar el estado de alerta, entonces se duerme mal y nos alimentamos así mismo, ocasionando también otras enfermedades.

Para evitar el estrés, en la medida de lo posible, se deben programar las actividades, delegar responsabilidades, hacer inmediatamente lo que se pueda y olvidarse de lo que no podemos lograr. Asimismo, en estos casos, puedes descargar la energía –si llega–, tocando tierra, es decir, superficies que tengan hule, madera o simplemente como habíamos mencionado antes, tocando el suelo.


Yamila Berdaye

 
Yamila Berdaye