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Publicado el 30 Octubre, 2017 por Yamila Berdaye en Le contesta Bohemia
 
 

Caos microbiano

Lo que le ocurre al cuerpo cuando se vive en pareja, sugerencia de Alexei Alarcon, de Villa Clara
Caos microbiano.

Vivir con tu pareja no solo es un cambio de tu vida, también modifica tus células. (Foto: confirmado.com.ve).

A cargo de YAMILA BERDAYE

Un desbarajuste de bacterias vive en cada centímetro de nuestro exterior e interior; las que vegetan en nuestro cuerpo y se aprovechan de él, superan en número a nuestras propias células, la proporción es de más de 10 por una. En términos generales, todo el conjunto de vida que nos acompaña se llama microbioma y las parejas acaban compartiéndolo más de lo que se cree.

Cuando convivimos con otros, también lo hacemos con un sinfín de microbios. Una relación conduce a compartir: baño, cocina, cama, es mudanza que incluye a los gérmenes de la piel.

De esta manera lo determina un equipo de investigadores de la Universidad de Waterloo en Ontario, Canadá, que concluye que cuando vivimos en pareja se produce un gran intercambio de microbios, lo que provoca que nuestro perfil microbiano cambie.

El estudio publicado en MSystems –revista de acceso abierto de la sociedad americana de microbiología– declara que cada persona en una relación influye de manera significativa sobre las comunidades microbianas de la piel de su otro.

Usando datos infecciosos y algoritmos informáticos, los enamorados emparejan en más o menos un 86 por ciento de precisión. Noticia que enfatiza a los pies como la parte del cuerpo donde hay mayor intercambio de bacterias.

¿Por qué precisamente esta zona? La causalidad no se analizó, pero los científicos creen que podría ser debido a que los implicados caminan descalzos sobre las mismas superficies de la casa, lo que resultaría fácil a la hora de transferir microbios entre ellos y el entorno inmediato.

“Te duchas y caminas descalzo en el mismo suelo, y este proceso probablemente sirve como una forma eficaz de intercambio microbiano con la pareja, y también con la propia casa”, comenta Josh Neufeld, líder del trabajo.

Los expertos analizaron un total de 340 muestras de epidermis de 10 parejas heterosexuales que habitan el mismo hogar, para prestar atención a la influencia de la convivencia en la piel de ellas. Las muestras fueron recogidas de varios sitios del cuerpo, incluyendo ombligo, axilas y fosas nasales.

Si bien es cierto que los individuos poseen varias comunidades bacterianas de dermis según la zona que se analice, este hallazgo muestra que factores como la cohabitación pueden realmente dar una nueva forma del genoma de la microbiota.

A pesar de que no todas las áreas de la piel comparten el mismo microbioma en la pareja, los investigadores descubrieron que las bacterias recogidas en los muslos eran más parecidas en las personas del mismo sexo que entre las que vivían juntas. Lo que quizá podría relacionarse con el hecho de que las que existen en el interior de los muslos femeninos son influenciadas por microbios vaginales.

Los microbiomas son únicos pero al mismo tiempo fácilmente influenciables. Dieta, ambiente, e incluso un simple encuentro casual, pueden afectarlos, por lo que no es sorprendente compartir la cama con alguien y tener también sus bacterias en la piel.

Sin embargo, es importante saber que la mayoría de los bacilos de la epidermis son inofensivos e incluso beneficiosos, lo que impide que virus patógenos puedan causar infección o habiten la zona.

Los resultados del estudio coinciden con investigaciones previas que ultiman: el sistema inmune de parejas casadas se influye mutuamente. Los sistemas inmunitarios tienden a reflejar hábitos, estilos de vida, como: dieta, ejercicios, pueden coincidir en parejas que viven juntas y ser la razón por la que solemos enfermar a la vez, contagiarnos un resfriado, se está en el mismo ambiente y se respiran iguales contaminantes.


Yamila Berdaye

 
Yamila Berdaye