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Publicado el 3 Enero, 2018 por Yamila Berdaye en Le contesta Bohemia
 
 

Sucumbir de sed

Sucumbir de sed.

También se puede aportar agua al organismo a través de jugos naturales, zumos, frutas y verduras con altos contenidos del líquido. (Foto: mejorconsalud.com).

A cargo de YAMILA BERDAYE

El agua es elemento indispensable para la vida. La mayor parte de los organismos de la Tierra tienen en su composición este componente en mayor o menor proporción. En el caso de las personas, el líquido constituye un 60 por ciento de su constitución, es decir, más de la mitad de nuestro cuerpo es agua. Cuando se carece de la bebida no es posible una hidratación correcta y hay un rápido deterioro e incluso puede llegar el deceso.

El porcentaje de pérdida de peso por falta de líquidos es medidor de niveles de deshidratación. Si el agua en el cuerpo se reduce a uno por ciento, los osmorreceptores –células encargadas de detectar la disminución de agua celular– inician el mecanismo de la sed.

Hasta el dos por ciento, los osmorreceptores liberan la hormona antidiurética o HAD que disminuye la pérdida de agua a través de la orina. Una persona con peso corporal entre 72-75 kilos pierde entre 0.72 a 1.50 kg de peso y los síntomas son: sed intensa, pérdida de apetito, fatiga, debilidad y dolor de cabeza.

De tres a cinco por ciento, se sentirá la boca seca, poca orina, descensos graves de rendimiento, dificultad de concentración, hormigueo en extremidades, irritabilidad, somnolencia y aumento de la temperatura corporal, entonces el peso de la persona descenderá entre 2.16 a 2.25 kg. Entre seis y ocho por ciento, el cuerpo extraerá el agua de las células y la enviará al sistema circulatorio para mantener funcionando los vasos sanguíneos. Las células se encogen ante la pérdida del líquido, con síntomas de aumento de la frecuencia cardiaca, mareos, confusión mental, debilidad muscular y pérdida de 4.32 a seis kilos del peso corporal.

La deshidratación avanza con nueve y 11 por ciento, a medida que el volumen de agua en el torrente sanguíneo disminuye, el corazón no es capaz de mantener el flujo de sangre a los tejidos. Se frena la sudoración y la capacidad del cuerpo de disipar calor. De 12 por ciento en adelante significan alto riesgo de muerte, por ejemplo, un 15 por ciento provoca sequedad en la piel, se detiene totalmente la diuresis y se imposibilita la capacidad de tragar alimentos; hay dificultad para beber y 20 por ciento de pérdida de peso corporal es el límite máximo de deshidratación.

En esta fase la piel se agrieta; el cerebro se encoge y ocupa menos espacio en el cráneo. Los vasos sanguíneos que lo conectan pueden romperse; el volumen de sangre deja de llegar a los órganos. Sobreviene la muerte.

Una persona podrá sobrevivir sin probar alimentos pero con líquidos hasta un mes. Sin tomar agua, solo de tres a cinco días y si las condiciones son adversas, el tiempo de vida puede llegar a solo 48 horas. El consumo de agua diario es necesario e importante, porque proporciona la hidratación adecuada al cuerpo y aporta innumerables beneficios a la salud.


Yamila Berdaye

 
Yamila Berdaye