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Publicado el 13 Febrero, 2018 por Yamila Berdaye en Le contesta Bohemia
 
 

No tan limpio

Es bueno que los niños se ensucien, sugerencia de Adriana Moreno, de la provincia de Granma
No tan limpio.

El exceso de limpieza en los niños puede ser negativo, el cuerpo debe estar en contacto con microorganismos. (Foto: ugc.kn3.net).

A cargo de YAMILA BERDAYE

En los primeros años de vida, el sistema inmune necesita exponerse a microbios para aprender a combatirlos. Con la limpieza y la desinfección, tan malo es pasarse como no llegar, si bien nadie discute que eliminar las bacterias del agua o pasteurizar la leche ha ayudado a reducir la mortalidad infantil y ha salvado millones de vidas, pero no faltan quienes aseguran que llevar la pulcritud al extremo puede tener consecuencias negativas.

Recientemente un equipo de alergólogos suecos demostró que los niños que viven en casas donde se lavan los platos a mano y se compra comida directamente de las granjas sufren menos casos de asma, rinitis, conjuntivitis y eccemas en la piel. Otra investigación reveló que los infantes que crecen en medios rurales, en contacto directo con animales, desarrollan menos alergias y enfermedades autoinmunes como la esclerosis múltiple, diabetes y psoriasis.

Hay médicos que señalan que pudiera parecer un fenómeno contradictorio pero tiene lógica. Existen ciertos linfocitos normalmente encargados de responder a los parásitos que alcanzan cantidades demasiado altas en los niños que viven en ambientes sumamente limpios. Es necesario que exista un contacto temprano con los microorganismos para que nuestro sistema inmune tenga las proporciones correctas y aprenda a autorregularse. De lo contrario, la superpoblación de células especializadas en defendernos de agresiones externas puede hacer que nuestro organismo sea demasiado sensible y tienda a reacciones exageradas frente a sustancias y microbios inocuos.

Por su parte, inmunólogos aseguran que los microorganismos con los cuales evolucionaron los seres humanos cuando vivían en contacto con la naturaleza asumieron el rol de poner a punto los mecanismos regulatorios que permiten a nuestras defensas actuar como es debido. Si los eliminamos con pulcritud extrema, obsesiva, el sistema inmunológico se descontrola y puede atacar moléculas inofensivas, como partículas de polvo, e incluso a células propias. La conclusión es clara: no es dañino que los niños se ensucien un poco para que crezcan sanos y fuertes.


Yamila Berdaye

 
Yamila Berdaye