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Publicado el 17 Abril, 2018 por Yamila Berdaye en Le contesta Bohemia
 
 

Daño permanente

El alcohol provoca un deterioro en el ADN y aumenta el riesgo de padecer cáncer, propuesta de Osmel Torres, de Artemisa
Daño permanente.

El alcohol daña el ADN y aumenta el riesgo de padecer enfermedades. (Foto: cdn2.salud180.com).

A cargo de YAMILA BERDAYE

Una reciente investigación demuestra cómo el alcohol daña el ADN en células madre de ratones, lo que aclara el motivo por el que su ingesta aumenta el riesgo de cáncer.

El asunto se completa con una creciente colectividad investigativa que relaciona el consumo de alcohol con un mayor riesgo de padecer la enfermedad, y a la sazón un equipo de científicos del Laboratorio de Biología Molecular del Consejo de Investigación Médica de Reino Unido, cree haber encontrado la explicación meritoria.

En estudios con roedores, después de darles alcohol diluido, químicamente conocido como etanol, se utilizó el análisis cromosómico y la secuencia de ADN para examinar el daño genético causado por el acetaldehído, químico dañino que se produce cuando el cuerpo procesa la bebida. De esta manera se descubren deterioros en el ADN, en las células madre formadoras de sangre a causa de este subproducto en el proceso de metabolización de líquido.

El acetaldehído puede dañar y causar roturas de cadena doble en el ADN dentro de las células, alterándolas permanentemente. Así, cuando se consume alcohol en cantidades, el cuerpo necesita luchar para metabolizarlo, se acumula en las células y causa estragos. Si todo funciona correctamente, un grupo de enzimas (llamadas aldehído deshidrogenasas (ALDH) se encargan de neutralizar el acetaldehído convirtiéndolo en acetato, que el cuerpo usa para conseguir energías. Pero, cuando se acumula, comienzan los problemas.

“Este documento proporciona pruebas muy sólidas de que un metabolito del alcohol causa daño en el ADN, a las células madre importantes que se convierten en tejidos”, explica Ketan Patel, líder del trabajo. “Vimos gran cantidad de daño en el ADN de estas células. Se eliminaron pedazos de este, se rompieron pedazos e incluso vimos partes de los cromosomas moviéndose y reorganizándose”.

En investigaciones anteriores se había encontrado que el acetaldehído genera daño al ADN, pero los experimentos se realizaron en cultivos celulares, no en organismos vivos. El usar un ser vivo, para estudios, se convierte en avance calificador y comprensión acertada de lo que puede suceder con la bebida dentro del cuerpo.

Por ejemplo, se comprueba que alrededor de 540 millones de personas en Asia, tienen una mutación en el gen ALDH2, o sea, no pueden procesar el acetaldehído; de ahí que, cuando beben, este se acumule provocando una tez sonrojada y malestares asociados. Las personas con esta mutación tienen un mayor riesgo de cáncer de esófago, dicen los investigadores.

“Nuestro estudio destaca que no poder procesar el alcohol de forma efectiva puede llevar a un riesgo aún mayor de daño relacionado con el alcohol y, por lo tanto, ciertos cánceres. Pero es importante recordar que los sistemas de eliminación del alcohol y de reparación del ADN no son perfectos y el alcohol puede seguir causando cáncer de diferentes maneras, incluso en personas cuyos mecanismos de defensa están intactos”, comenta Patel.

Hasta el momento, el consumo de la bebida se ha asociado a un mayor riesgo de cáncer de boca, garganta, esófago, laringe, mama, hígado e intestino, e incluso el consumo ligero, con una mayor mortalidad.


Yamila Berdaye

 
Yamila Berdaye