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Publicado el 10 Abril, 2018 por Yamila Berdaye en Le contesta Bohemia
 
 

Trastorno

Trastorno peiquiátrico.

Hay que perder el miedo a abandonar el control. (Foto: arqhys.com)

A cargo de YAMILA BERDAYE

La mayoría de las personas cuando deciden irse a descansar o dormir piensan: ¿cerré bien la puerta de casa? y puede que lo comprueben una y otra vez. Para algunos quizá sea acto normal pero, para otros, reviste evidencias de una perturbación como la ansiedad. Según expertos en medicina, el punto de inflexión está en poseer miedo a la pérdida del control.

Por ejemplo, explican galenos que si se revisa la puerta de la vivienda una docena de veces y se dan varias vueltas en el hogar para estar totalmente seguro de que todo está bien, probablemente se está ante un caso de trastorno obsesivo-compulsivo, disturbio ansioso caracterizado por la obsesión de vigilancia –o sea, intentos de controlar lo incontrolable– con pensamientos recurrentes-negativos.

No obstante, muchas personas están expuestas a estallidos súbitos de indecisión, ¿apagamos el gas antes de salir de casa? ¿Cerramos todas las ventanas?, entre otras interrogantes.

Distracciones y prisas tienen como resultado los lapsus de memoria y de inmediato una conmoción imprevista al no ir seguros de si hicimos lo que deberíamos, comentan los especialistas.

Una reciente investigación de la universidad de Concordia, en Montreal, Canadá, sugiere que ese temor a perder el control puede dar como resultado un comportamiento recurrente de vigilancia y ofuscación. A juicio de entendidos, este puede ser el núcleo de algunos trastornos de ansiedad.

“Hemos demostrado que las personas que creen que van a perder el control son significativamente más propensas a mostrar un comportamiento de control con mayor frecuencia”, comenta Adam Radomsky, coautor del trabajo en la revista Journal of Obsessive-Compulsive and Related Disorders.

Los hallazgos obtenidos con la investigación verifican la tesis inicial de los científicos: “Los temores y creencias de las personas sobre perder el control pueden ponerlos en riesgo de una gran variedad de problemas, incluyendo trastorno de pánico, fobia social, trastorno de estrés postraumático, ansiedad generalizada, desorden y otros”.

Según Radomsky, este trabajo tiene el potencial de mejorar la capacidad para comprender y tratar toda la gama de problemas relacionados con la ansiedad. Así las cosas, examinar el comportamiento podría equivaler a un menor deseo de control.


Yamila Berdaye

 
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