1
Publicado el 12 Junio, 2018 por Yamila Berdaye en Le contesta Bohemia
 
 

Con emoción

La empatía puede tener componentes genéticos, interesante propuesta de Cristina Monteagudo, de Artemisa
Con emoción.

Las variantes genéticas asociadas con una menor empatía es relacionada con un mayor riesgo de autismo. (Foto: leonardoalva9.files.wordpress.com).

A cargo de YAMILA BERDAYE

Advierten especialistas que el sentimiento de reciprocidad afectiva respecto a lo que inquieta a otros es una habilidad que puede aprenderse pero también desplegarse en la infancia, gracias al ambiente en que nos desenvolvemos; sin embargo, recientes estudios concluyen que ser más o menos empático no solo depende de la educación y la experiencia, sino que está vinculado a componentes genéticos.

Según los investigadores la empatía puede dividirse en dos: capacidad de reconocer pensamientos-sentimientos de otra persona y condiciones de responder con emoción apropiada a las reflexiones, conmociones de ella. La primera parte se llama empatía cognitiva y la segunda afectiva.

No es la primera vez que los científicos tratan de identificar el origen biológico de esta participación expresiva. Indagaciones previas demostraron que algunos de nosotros lo somos más que otros y que en promedio, las mujeres son más empáticas que los hombres.

Igualmente, se indica que las personas que padecen autismo tienen un puntaje más bajo en test psicológicos, y que esto se debe a que tienen dificultades con la empatía cognitiva, a pesar de que la afectiva esté intacta.

En estudio publicado en la revista Translational Psychiatry, un equipo internacional de científicos ha plasmado la siguiente afirmación –utilizando la información genética de las personas investigadas–: la empatía se debe, en parte, a la herencia, lo que confirma conclusiones de otras búsquedas al respecto, que la examinaron en gemelos idénticos y no idénticos.

Asimismo se corroboró que a pesar de ser más empáticas mujeres que hombres, la diferencia no está en el ADN. No se hallaron incompatibilidades en los genes que contribuyen a esta intención de comprender sentimientos y emociones entre sexos diferentes.

Diferencia sexual y empatía es resultado de otros factores biológicos no genéticos, como pueden ser la influencia de la hormona prenatal, o factores no biológicos de socialización, que también difieren entre sexos, apuntan los entendidos.

Eso sí, el estudio halló que las variantes genéticas relacionadas con la menor empatía se asocian con un mayor riesgo de padecer autismo. No obstante, solo una décima parte de las diferencias individuales de esta capacidad de percibir, compartir y comprender a otros se deben a la genética, por lo que es importante entonces entender los factores no genéticos, que explican el otro 90 por ciento.

El nuevo estudio demuestra que los genes cumplen una función en la empatía, pero aún no se identifican los específicos en el asunto. Sin embargo, los investigadores esperan que las conclusiones del trabajo conduzcan a la mejor comprensión de la biología del autismo, y por supuesto al rápido y preciso diagnóstico.


Yamila Berdaye

 
Yamila Berdaye