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Publicado el 5 Junio, 2018 por Yamila Berdaye en Le contesta Bohemia
 
 

Mi celular

Eres adicto al móvil o a las relaciones sociales, sugerencia de Marcelo Hidalgo, de La Habana
Mi celular.

El hábito de usar en demasía el móvil es conducta peligrosa. (Foto: diariopopular.com.ar)

A cargo de YAMILA BERDAYE

Un estudio acerca del uso de teléfonos móviles muestra que la dependencia a ellos puede ser consecuencia de la necesidad de socializar.

Quizá casi todos los días vemos personas que se pasan horas y horas sin apartar la vista del móvil, enviando mensajes constantemente y comprobando lo que sus conocidos comparten en las redes sociales. De esta manera numerosos ensayos han explorado los problemas psicológicos que podría entrañar este hábito.

Un equipo científico de la Universidad McGill, en Canadá, estudia el asunto y esboza la posibilidad de que se esté encarando mal la cuestión, así, en un artículo publicado en la revista Frontiers in Psychology, Samuel Veissière y Moriah Stendel, del Departamento de Psiquiatría de la citada institución, señalan que, en realidad, podría ser un ejemplo de conducta hipersocial.

Notifica Veissière –especialista en antropología cognitiva–, que el deseo de observar, controlar a los demás y también de ser mirado e inspeccionado por otros, se encuentra firmemente enraizado en el pasado evolutivo de nuestra especie. Los humanos somos animales sociales, necesitamos relacionarnos para reforzar nuestra identidad y cerciorarnos de que nuestro comportamiento es apropiado desde un punto de vista cultural. En este sentido, Veissière y Stendel han observado que todas las adicciones al teléfono móvil comparten el elemento común de las ansias de conectar con otras personas.

Según los investigadores, estos dispositivos echan una mano con lo que quizá podría considerarse normal y saludable necesidad de socializar, también facilitan una forma de hiperconectividad que lleva al límite el sistema de recompensa de nuestro cerebro –un mecanismo que hace sentirnos bien cuando se hace una determinada actividad–, lo cual puede estar incidiendo en la aparición de una adicción.

De este modo, la necesidad de relacionarnos y el uso de los celulares como medio para ello puede llegar a ocasionar algún cuadro maníaco relacionado con lo que se podría denominar una forma de control hipersocial, indican los autores.

“En relación con este asunto se ha instaurado una especie de sensación de pánico”, señala Veissière. “Nuestra intención ha sido ofrecer un punto de vista más optimista y recalcar que lo que resulta adictivo son nuestras ganas de interactuar con otras personas, algo que es posible tratar”, añade.

Los expertos dan algunos consejos para tener control y superar esta adicción. Indican: relajarse y percatarse de que comunicarse es necesidad humana de estar en contacto con otros, además, proponen fijar horas determinadas para consultar el teléfono.


Yamila Berdaye

 
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