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Publicado el 11 Diciembre, 2018 por Yamila Berdaye en Le contesta Bohemia
 
 

Libro analógico

Se cree que leer lo impreso en papel es buena opción para recordar, propuesta de Yanelis Castillo, de Holguín
Libro analógico.

Libros impresos y digitales van a coexistir, porque tienen utilidades diferenciadas, lo importante es no dejar de leer. (Foto: julianmarquina.es).

A cargo de YAMILA BERDAYE

Los gustos pueden ser variados y en nuestro tiempo cada cual elige el formato que desee para leer: impreso o digital; sin embargo, hay estudios que confirman que hacerlo de manera analógica ayuda a concentrarse, comprender y retener mejor.

Un estudio con libros de papel y digitales en pantallas de ordenadores –de la Universidad de Stavanger, en Noruega–, arrojó que el nivel de comprensión es mayor cuando los niños leen a la vieja usanza. De hecho –según la investigación–, la información que se lee digital desaparece antes de la memoria. Asimismo, los autores comprobaron que no importa el tipo de texto, es decir, si es ficción o no, la retención es mayor cuando la lectura se realiza en libros impresos.

Pero, por qué ocurre esto, una diferencia obvia entre libros digitales y analógicos es que el último convida a la experiencia, por ejemplo, se palpa el material de su confección, o sea, su textura, se siente su peso, se sabe cuándo empieza y termina, en qué momento de la lectura se está, en la mitad o llegando al final, y todo esto aporta información al cerebro, permite dibujar un mapa mental del texto en la totalidad. Se procesa mejor la información cuando se toca y se ve.

Estudios previos subrayan que este esquema que se dibuja en nuestra mente es particularmente importante cuando lo que se lee es largo. Además, es esencial que se pueda volver atrás y también recorrer fácilmente las páginas para quizás releer, recordar y comprender mejor las relaciones entre personajes y contextos.

Un libro electrónico lo permite igual, pero el deslizamiento en una pantalla impide experimentar la textura de las hojas al pasar número de páginas que hemos retrocedido, información que como se dice y confirma, ayuda en los procesos cerebrales.

Según la autora del estudio, Anne Mangen, el papel parece comunicar más emoción que las pantallas. Se realizó un experimento donde se leía un texto en papel y en tableta, entonces se notó que los que lo hicieron en el formato clásico se involucraron más en la historia.

Estos resultados vienen a corroborar la sospecha de que cuerpo y mente van conectados. Es decir, tu cerebro interpreta lo que tu cuerpo toca. Veterana sabiduría, que las filosofías perpetúan y es que la acción de recordar está llamando sobremanera la atención de científicos, neurólogos, psicólogos y filósofos. Los autores, no obstante, advierten que aún se investiga y que es pronto para hacer conclusiones.

¿Significa entonces que se deban olvidar los avances tecnológicos?, ¡en absoluto! De hecho, hay textos que pueden ser muy comprendidos en una pantalla, por ejemplo, si buscamos información sobre un hecho concreto, dígase enfermedad o suceso. De manera indudable el formato digital tiene ventajas.

Además, a algunas personas les parece más práctico llevar consigo un dispositivo digital, manejable y que aporte la posibilidad de transportar fácilmente una extensa biblioteca, por ejemplo, si se va de vacaciones y se quiere leer en algún momento. Eso sí, es importante saber que hay que evitar utilizar algunos dispositivos antes de acostarse, porque la luz azul que emiten los ordenadores, tabletas o móviles alteran la segregación de melatonina, hormona del sueño, y que puede trastocar el dormir.


Yamila Berdaye

 
Yamila Berdaye