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Publicado el 5 Febrero, 2019 por Yamila Berdaye en Le contesta Bohemia
 
 

Besar para sentirse mejor

Acerca de lo beneficioso que resulta besarse, pregunta Daniela Gómez, de La Habana
Besar para sentirse mejor.

Besar a nuestra pareja puede mejorar la satisfacción de la relación y ser importante en los amoríos a largo plazo. (Foto: mamiverse.com).

A cargo de YAMILA BERDAYE

Besar nos hace sentir bien y a su vez reporta bienestar a nuestro cuerpo. Ayuda a que las personas se sientan conectadas y fortalece vínculos.

Generalmente los seres humanos nos enfadamos por disimiles razones, pero asimismo también nos besamos por otras tantas como amor, suerte, para decir hola o adiós, un besuqueo simple y que apetece.

Pero si reparamos en el acto de besar en sí mismo o sea presionar nuestros labios a los de otra persona e incluso intercambiar salivas, puede llegar a parecer comportamiento extraño. Lo cierto es que acerca de este tema hay estudios e investigaciones científicas.

Existen varias teorías acerca del origen del beso y del por qué nos besamos, algunos científicos creen que es comportamiento aprendido, ya que aproximadamente el 10 por ciento de los humanos no se besan y menos aún lo hacen con fines románticos o sexuales. Otros creen que besarse es instintivo, enraizado en la biología.

Ellos son portadores de una reacción química en el cerebro, la explosión de oxitocina que se conoce como hormona del amor, porque interviene en procesos neuroquímicos, como la maternidad, la lactancia, y se dice que despierta sentimientos de afecto y apego.

Según un estudio del año 2013, la oxitocina es particularmente importante para ayudar a los hombres a establecer vínculos con una pareja. Las mujeres, curiosamente, experimentan una inundación de oxitocina durante el parto y el acto de amamantar, lo cual fortalece el vínculo madre-bebé.

Por otra parte, con la llegada de un amor aparece el efecto de la dopamina en la vía de recompensa del cerebro. Esta hormona se libera cuando haces algo que te hace sentir bien, como besar o pasar tiempo con alguien que te atrae.

Los besos, incluso los de la familia y amigos, tienen beneficios mentales y físicos que hacen que valga la pena dar uno o recibirlo. Una acción que permite al cerebro liberar como un coctel de sustancias químicas que hacen sentir bien porque encienden los centros de placer del órgano pensante. Estas enjundias químicas incluyen la citada oxitocina, dopamina y serotonina, que nos ponen eufóricos y fomentan sentimientos de afecto y vinculación. Igualmente reducen los niveles de cortisol que es la hormona del estrés.

Un equipo de investigadores –estudio del año 2016–, descubrió que los participantes que no estaban contentos con su apariencia física tenían niveles altos de cortisol y aunque aclararon que se necesita seguir indagando al respecto. Experimentar una disminución temporal del cortisol cada vez que se besa no es mala idea. En fin –alegan los especialistas– besar disminuye los niveles de estrés, ellos y otras comunicaciones afectivas, como abrazar y decir te amo, te quiero, tienen impacto en los procesos fisiológicos relacionados con el control de este.

Igualmente hacerlo aumenta el ritmo cardíaco, dilata vasos sanguíneos y amplía el flujo de sangre, disminuyendo la presión arterial. Esto significa que besar es bueno para el corazón, literal y metafóricamente.

Asimismo, se cree que ayuda a aliviar los dolores menstruales. Que nos besen estando en medio de esos días del mes realmente –al decir de médicos–, vale la pena. Además previene los dolores de cabeza.

En disertación del año 2014 publicada en la revista Microbiome se descubre que las parejas que se besan con frecuencia comparten la misma microbiota en saliva y lengua. Intercambiar un salivazo puede aumentar la inmunidad porque nos exponemos a nuevos gérmenes que fortalecen el sistema inmune. Se ha demostrado que los besos proporcionan alivio significativo en alergias asociadas con polen y ácaros de polvo doméstico. Otro estudio, publicado en la revista Western Journal of Communication encontró que las parejas que se besaron mucho de manera romántica, mejoraron los niveles de colesterol total y con ello las enfermedades cardíacas y cerebrovasculares.

Por si fuera poco, igual se comprueba que previenen caries, porque estimulan las glándulas salivales, aumentan la producción de saliva, lo que hace que se lubrique la boca, convirtiéndose en una segura ayuda a la hora de tragar los alimentos y evitar que los restos de comida se peguen a los dientes.

El acto de besar involucra de dos a 34 músculos faciales, hacerlo a menudo y usar estos músculos es ejercicio práctico y efectivo para cara y cuello. Desarrollar los músculos fisonómicos aumenta la producción de colágeno, contribuye a tener la piel firme y más joven. No lo olvides, besa y besa a menudo.


Yamila Berdaye

 
Yamila Berdaye