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Publicado el 19 Febrero, 2019 por Yamila Berdaye en Le contesta Bohemia
 
 

¿Michelines?

Sobre esos pliegues de grasa en forma de rollo que se acumulan en determinadas zonas del cuerpo, se interesa Teresa Santiesteban, de Camagüey
¿Michelines?

La grasa que se acumula en el cuerpo es antiestética, dificulta la circulación y puede poner en peligro el corazón. (Foto: elconfidencial.com).

A cargo de YAMILA BERDAYE

Si haces ejercicios y sudas la gota gorda en el gimnasio para decir adiós a las libras de más, no solo transitas el camino de tener una mejor figura sino que sumas años de vida. Porque por cada 10 centímetros de cintura que se reduzca disminuirá en alrededor de un 29 por ciento el peligro de que el corazón falle, según se puede leer en la revista Circulation del año 2016. La grasa que acumula el cuerpo empeora la función de los vasos sanguíneos y dificulta la expansión de las arterias.

Por otra parte, según investigaciones médicas, estas redondeces favorecen el deterioro óseo y la osteoporosis, tanto en mujeres como en hombres. Igualmente, estudios recientes están ligando la grasa abdominal a la aparición de enfermedades como asma o depresión y a un riesgo 3.6 veces mayor de sufrir pérdida de memoria o demencia al envejecer.

Incluso si la báscula indica que el peso está dentro de lo que se considera normal, tener pliegues de grasa aumenta la tasa de mortalidad por cualquier causa, según demuestran estudios del Imperial College de Londres y de la Clínica Mayo, en Estados Unidos. Al fin y al cabo, no solo importa cuánto tejido adiposo almacenas, sino, sobre todo, dónde se ubican los indeseables depósitos. De ahí que los expertos recomienden que, además de pesarnos, echemos mano de la cinta métrica para determinar si llevamos a cuestas más grasa insana de la cuenta.

Un dato: según estudios, una cintura de más de 100 centímetros en mujeres o de 120 en hombres, duplica las probabilidades de fallecer prematuramente frente a tallas de 65 cm y 80, respectivamente.

Por otra parte, un equipo internacional de científicos ha descubierto las bases genéticas de la obesidad tras identificar18 nuevos genes asociados a ella –el índice de masa corporal (IMC)– y 13 vinculados a la distribución de grasas, radio cintura-cadera (RCC). Los estudios, publicados en Nature Genetics, se basan en datos de más de 200 000 participantes, lo que la convierte en la mayor investigación genética de un rasgo humano llevada a cabo hasta la fecha.

“Nuestro objetivo final es explicar por qué cada persona tiene una susceptibilidad diferente a la obesidad”, asegura Joel Hirschhorn, del Instituto Broad de MIT y Harvard, integrado al gremio de más de 400 científicos de 280 instituciones de todo el mundo a cargo del estudio.

Dónde se almacena la grasa no es un asunto trivial. Las personas que tienden a acumularla en la zona abdominal, poseen mayor riesgo de sufrir problemas cardiovasculares y diabetes que las que acumulan tejido adiposo en las caderas. De hecho, los odiados michelines son un buen indicador para medir el riesgo de sufrir infarto. Conocer las zonas del genoma que determinan si la grasa se deposita en la cintura o en las caderas, y entender por qué existen claras diferencias en este sentido entre hombres y mujeres, tiene un gran interés biológico y médico, según la coautora del estudio, Cecilia Lindgren, de la Universidad de Oxford, que puntualiza: siete de los 13 nuevos genes descubiertos en relación con el radio cintura-cadera, tienen mayor efecto en las mujeres.

La obesidad es una patología, enfermedad que se convierte en la segunda causa de muerte prevenible, después del cigarrillo.

 


Yamila Berdaye

 
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