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Publicado el 5 Septiembre, 2019 por Yamila Berdaye en Le contesta Bohemia
 
 

Tengo catarro

Tengo catarro.
Con facilidad se propagan la gripe y los refriados. (Foto: as.com).

A cargo de YAMILA BERDAYE

Resfriados y gripe llegan sin falta cada año. Cuando sentimos un cosquilleo en la garganta comenzamos a buscar remedios para evitarlos. Un grupo de científicos de Estados Unidos, de la Universidad de Oregón, indagando cómo se propaga y evoluciona este virus, encontró que las epidemias suelen durar más en las ciudades con alta densidad de población y mejor comunicadas, incluso si las condiciones climáticas no son las adecuadas para su propagación. Los hallazgos fueron publicados en la revista estadounidense Science.

El biólogo Benjamin Dalziel, investigador principal de la institución académica mencionada, analizó datos sobre la gripe en varias ciudades, prestando atención sobre todo a la humedad relativa en cada una, así como en la forma en que los habitantes trabajan: “Quería saber si los residentes convergen regularmente […]”.

Lo que el especialista descubrió fue que, cuando hay mucha gente y los patrones de transporte los unen, los virus de la gripe pueden encontrar nuevos huéspedes.

La gripe se transmite por las gotas de humedad que las personas enfermas exhalan al toser, estornudar o hablar; estas partículas contienen el virus, que se propaga al ser respiradas por personas cercanas. Dalziel lo llama una nube de riesgo.

“A medida que disminuye la humedad específica, el virus permanece viable en el aire durante más tiempo, expandiendo efectivamente esa nube”, dice el biólogo. “Sin embargo, si una persona infectada está a tu lado importa menos cual es la humedad específica”.

Esta enfermedad se extiende con más facilidad –aseguran– en los centros urbanos superpoblados con mejores redes de transporte durante los meses de invierno, al principio y final de la temporada, incluso cuando el clima no es el más apropiado para la transmisión de la gripe. No obstante, en poblaciones más pequeñas los casos de gripe se concentran con mayor frecuencia en un breve período.

“Una cosa que distingue a los centros urbanos de las ciudades pequeñas es la presencia de focos localizados de alta densidad de población que están conectados por patrones organizados de movimiento”, apunta Dalziel. “Descubrimos que eso marca la diferencia en cómo se propaga la influenza en diferentes épocas del año”.

Los resultados también señalan que en las metrópolis los casos de gripe se extienden más durante los meses fríos.


Yamila Berdaye

 
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