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Publicado el 29 Octubre, 2019 por Yamila Berdaye en Le contesta Bohemia
 
 

Beso francés

Besarse es maravilloso, no importa si es por amistad, cariño familiar o amor, propuesta de Denise Ríos, de Villa Clara
Beso francés.

Cuando dos bocas se unen, un mecanismo químico se activa para el placer y el apego. (Foto: commons.wikimedia.org).

A cargo de YAMILA BERDAYE

Los humanos prodigamos un encadenamiento de comportamientos afectuosos, que incluyen abrazos, besos, caricias y apretones de manos. Pero uno de los más curiosos de los acoplamientos es el llamado beso francés, donde las lenguas de dos personas hacen contacto.

Las noticias de besos a boca abierta aparecen en varios textos antiguos y la primera mención emerge en obras en sánscrito alrededor del año 1500 a.n.e. En el famoso texto de Kama Sutra, del siglo III, los lugares del cuerpo designados para besar incluyen los labios y el interior de la boca, lo que sugiere que en ese momento se estaba practicando el beso en la lengua en la India

No obstante, como término, el beso francés entró en el habla vernácula inglesa en el año 1923, según escribe Sheril Kirshenbaum en su libro: The Science of Kissing (La ciencia de besar). El concepto fue probablemente acuñado en Francia durante la Primera Guerra Mundial por los militares estadounidenses y británicos, quienes notaron que las mujeres galas estaban más abiertas a emplear la técnica erótica que sus contrapartes norteamericanas.

Entonces, explican los investigadores que, si bien los galos no fueron los primeros en practicar ese tipo de ósculos, parece justo que se les acredite debido al entusiasmo amoroso de los amantes franceses hace un siglo. Sin embargo, el término y la práctica tardaron un tiempo en volverse costumbre en los Estados Unidos.

Curiosamente, los franceses no poseían una palabra específica para su famosa exportación, no tuvieron una expresión para identificar este estilo de besar; fue en el año 2014 cuando el diccionario Petit Robert agregó un nuevo verbo: Galocher, que literalmente significa besar con la lengua.

La Academia Francesa, que regula la lengua y la protege contra las palabras extranjeras, aún no acepta la palabra; sin embargo, esa forma de besar se ha hecho tan popular que curiosamente se reporta que un estudiante graduado de la Universidad de Electro-Comunicaciones de Chofu City, Prefectura de Tokío, inventó un aparato que transmite las sensaciones de un beso francés, funcional para parejas que viven distanciadas.


Yamila Berdaye

 
Yamila Berdaye