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Publicado el 1 Octubre, 2019 por Yamila Berdaye en Le contesta Bohemia
 
 

Miel adulterada

Sabemos elegir miel de calidad, propuesta de Noel Cansio, de Artemisa
miel adulterada

La miel es altamente nutritiva, contiene minerales, hierro, calcio, fosfato, cloruro de sodio, potasio y magnesio, además de vitaminas, glucosa y fructosa. (Foto: saludcasera.com).

A cargo de YAMILA BERDAYE

Acerca de reconocer una miel de calidad hay opiniones erróneas, según lo explican especialistas en el tema. Por ejemplo, se dice: está en un frasco, lo volteas y si se van rápido las burbujas que se producen, la miel es adulterada; si la pones en un plato en el microndas y sigue líquida, es mala; si es de color claro, no es buena.

Según el académico Ángel Martínez, de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), todas las argumentaciones anteriores son mitos, no son ciertas; además, el profesor indica que el color, sabor y aroma de la miel dependen del tipo de flor de las que liben las abejas.

¿Entonces no se puede saber qué miel es genuina?, por supuesto que sí. La mejor manera de reconocer un producto de calidad es a través de estudios especializados de laboratorio. La miel que se cristaliza a la semana, o después de varios meses, es buena, lo que depende de su origen y de la temperatura del ambiente. La otra opción es adquirirla en lugares certificados para su venta.

El citado especialista mexicano afirma que hay vendedores que ofrecen miel adulterada, a la que le agregan jarabe de fructosa, pedazos de cera y hasta abejas muertas para hacer creer que es un producto puro.

La miel tiene muchos beneficios para nuestro cuerpo internamente, ya que todos los componentes de este producto natural hacen bien para la salud y el organismo, ayuda a su mejor funcionamiento; y sus propiedades también tienen efectos positivos en el exterior del cuerpo, físicamente.

Está repleta de vitaminas y nutrientes que ayudan al cuidado del cabello y la piel, lo que la convierte en un tratamiento de belleza fácil de ocupar y reporta beneficios en muchos sentidos, útil para incorporarla a la rutina de embellecimiento. Tiene múltiples usos cosméticos: debido a sus enzimas naturales es capaz de lograr una piel superhidratada; la forma de utilizarla puede ser directa sobre el cuerpo o incorporarla a cremas hidratantes, en las cuales se notan resultados. Es antioxidante natural, evita el envejecimiento prematuro. Con mascarillas faciales a base de miel, combinándola con limón, retrasa la aparición de surcos faciales propios del paso de los años.

También regenera la piel con facilidad, gracias a las vitaminas que posee; ideal para tratar cicatrices, eliminar bacterias y así evitar marcas e infecciones. Igualmente, mejora el acné, tiene peróxido de hidrógeno que ayuda a reducir la aparición de espinillas, elimina manchas y, por sus enzimas, es un excelente limpiador facial. Su glucosa, fructosa y ácidos alfahidróxidos permiten que las células muertas de la piel sean removidas, logrando darle suavidad y renovación.

Pero, hay más, evita la caída del cabello, logra nutrirlo impidiendo el quiebre y la pérdida. Es muy recomendable sobre todo cuando se usan tintes, utilizándolo como acondicionador. Agregar al frasco de champú dos cucharaditas de miel y dos de canela, hará la diferencia. Estimula el crecimiento del pelo por la capacidad que posee de retener el agua, la miel puede humectar.

En cuanto a las abejas, además de  producir la miel, su labor más destacable es la polinización, proceso vital para la mayoría de los alimentos que consumimos los humanos.

Lamentablemente, sus poblaciones se están reduciendo en todo el mundo de manera alarmante: entre 50 y 80 por ciento, según informe de la Dirección General de Comunicación Social de la UNAM.

¿Por qué es tan importante que las abejas realicen la polinización?  Este es un proceso de transferencia del polen de las flores, resulta esencial para la vida por ser fundamental en la reproducción y sobrevivencia de las plantas, así como en el acceso de los animales a granos y frutas.

Ante la reducción de este insecto, Rafael Ojeda Flores, académico de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM, comentó: “Estamos ante un problema de índole mundial, nos preocupa la forma como sus poblaciones están decayendo, las abejas son un indicador importante del estado de salud que guardan estos y otros polinizadores a nivel global”.

Si esta problemática no se atiende, advirtió Rafael, se tendrán repercusiones importantes en la producción de vegetales y animales hasta poner en riesgo la seguridad alimentaria y el estado de conservación de la biodiversidad.

Existen otras amenazas naturales como el cambio climático, que ha modificado los patrones de las lluvias y altera la floración de la que dependen. Por otro lado van exterminando a las abejas el uso de agroquímicos: herbicidas, funguicidas, insecticidas en zonas de cultivo; las tierras de monocultivos que se riegan con sustancias tóxicas matan a estos insectos.

Igualmente, las abejas son dañadas por algunas enfermedades, en especial la causada por un parásito llamado varroa, que las chupa y afecta sus defensas, ocasionando que produzcan menos miel y vivan menos tiempo, detalló el especialista. La agricultura extensiva y la carencia de áreas de polinización impactan en su ecosistema y las obliga a recorrer grandes distancias para encontrar alimento.

También la inadecuada capacitación de los apicultores es un inconveniente, especialmente cuando las abejas no son bien manejadas y presentan problemas de salud. Para revertir estos daños, se recomienda promover el cultivo de plantas locales en áreas verdes comunes y jardines para permitir a los polinizadores nutrirse y resguardarse, además de modificar hábitos para priorizar el consumo de alimentos locales y orgánicos.


Yamila Berdaye

 
Yamila Berdaye