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Publicado el 12 Mayo, 2020 por Yamila Berdaye en Le contesta Bohemia
 
 

Sí, conserva alimentos

Por qué la sal preserva los alimentos, propuesta de Yaima Muñoz, de La Habana
Sí, conserva alimentos.

Los riñones son los encargados de controlar la cantidad de sodio en el cuerpo. Cuando se está sano, éstos eliminan el sodio extra para mantener el balance requerido.

La sal no es solo condimento para los alimentos, es también arma eficaz contra los microbios porque ellos no soportan la salinidad excesiva.

Esta sustancia es capaz de retirar el contenido acuoso de los alimentos, y al ser la concentración salina más elevada en el ambiente que en el interior de los microbios, ellos pierden agua en cantidades exageradas a través de su membrana, mediante ósmosis, así el microorganismo muere deshidratado.

Sin embargo, hay bacterias inmunes a la sal, aunque su efecto puede ser superficial; por ejemplo, el bacalao seco que a veces adquiere una tonalidad rosada, lo que no significa que esté echado a perder, sino que los microbios han sido neutralizados, y adquirieron este color, por lo cual solo hay que lavarlo bien.

La acidez de los diferentes alimentos va a variar dependiendo de los componentes que posee; la sal, por ejemplo, tiene su propio nivel de acidez. Las comidas con bajos niveles de acidez son las que tienden a echarse a perder rápidamente, pero al agregarles sal esta altera los niveles de pH en el alimento, lo que enlentece el proceso de descomposición. Por este motivo, carnes y vegetales tienden a conservarse con sal, por altos niveles de pH o, lo que es lo mismo, bajos niveles de acidez.

Mucha importancia tenía la sal en la protección de los alimentos en épocas antiguas y también un alto valor; por ejemplo, las legiones romanas recibían en ocasiones su sueldo o soldada en sal. De ahí viene que el cobro por un trabajo prestado reciba el nombre de salario.

La sal es parte elemental de una dieta, el cuerpo necesita sodio. No obstante, se ha convertido en un enemigo de la salud, al igual que el azúcar. Explican entendidos en el asunto que el problema a veces no es tanto la cantidad que añadimos a las comidas, sino la que ya existe en todos los alimentos procesados.

Según la Organización Mundial de la Salud, con más del consumo de sal que necesita el cuerpo humano, el volumen de la sangre aumenta, el corazón trabaja más de la cuenta, y acrecienta el riesgo de hipertensión y de ataque al corazón.


Yamila Berdaye

 
Yamila Berdaye