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Publicado el 2 Febrero, 2021 por Yamila Berdaye en Le contesta Bohemia
 
 

Mala pasada

Dormir poco puede aumentar el peso corporal, sugerencia de Raydel Gómez, de La Habana
Dormir poco puede aumentar el peso corporal.

No dormir lo suficiente, puede causar aumento de peso, incluso si estás siguiendo una rutina de ejercicios. (Foto: computerhoy.com).

A cargo de YAMILA BERDAYE

Si no se descansa lo suficiente –al menos siete horas –, cada noche, puede que subamos el peso corporal. Incluso, si estamos haciendo dieta para rebajar libras de más corremos el riesgo de echar a perder los beneficios de esta, así lo publica una investigación en la revista médica Annals of Internal Medicine.

Al estudio se sometió un grupo de personas que estaba a dieta y cuando sus cuerpos recibieron el descanso adecuado, la mitad del peso que perdieron fue de grasa. Sin embargo, cuando disminuyeron la cantidad del sueño, la grasa perdida se redujo a la mitad de la que habían perdido antes, a pesar de que seguían la misma dieta.

La falta de sueño provocó un aumento considerable del apetito, sensación de hambre, poca satisfacción después de las comidas y una reducción de energías. Generalmente, aquellos con una dieta y privados de sueño experimentaron una reducción del 55 por ciento en la pérdida de gordura que sus homólogos bien descansados.

Si se piensa en una mala noche, de desvelo, amanecemos agotados, aturdidos y confusos, incluso hasta de mal carácter. Al decir de especialistas no solo cerebro y cuerpo se sienten de esta manera, también las células grasas. Cuando el cuerpo está privado de sueño, sufre de “aturdimiento metabólico”.

Tal término lo acuñan investigadores de la Universidad de Chicago, que analizaron lo sucedido después de cuatro días de mal sueño y comprobaron que las hormonas que controlan las células grasas ante el descontrol no van igual. La capacidad del cuerpo para usar adecuadamente la insulina (hormona producida por el páncreas, que se encarga de regular la cantidad de glucosa de la sangre) se altera por completo, disminuye alrededor de un 30 por ciento.

De hecho recalcan que cuando la insulina funciona bien, las células grasas eliminan los ácidos grasosos-lípidos del torrente sanguíneo, o sea, evitan el almacenamiento y si van en exceso, se acumulan en los lugares equivocados. Es exactamente así como se engorda y se puede padecer de enfermedades como diabetes.

Por otra parte, aseguran, que muchas personas creen que el hambre está relacionada con la fuerza de voluntad y aprender a controlar la llamada del estómago, pero eso es incorrecto. El hambre está controlada por dos hormonas: leptina y grelina.

La primera se produce en las células grasas. Mientras menos leptina se produzca, más se sentirá vacío el estómago. Cuanta más grelina se produzca, más estimulará el hambre y al mismo tiempo reducirá la cantidad de calorías quemadas (tu metabolismo) y aumentará la grasa que se almacena.

En otras palabras, se deben controlar esas hormonas para perder peso con éxito. Sin embargo, dicen los entendidos en el tema que el dormir poco o tener malos hábitos de sueño lo hace casi imposible.

La investigación publicada en la revista médica Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism, revela que dormir menos de seis horas desencadena el área del cerebro que aumenta la necesidad de alimentos al tiempo que deprime la leptina y estimula la grelina. Además, agregan: “[…] la pérdida de sueño crea una batalla interna que hace que sea casi imposible perder peso”.

Cuando no duermes lo suficiente, tus niveles de cortisol aumentan. Esta es la hormona del estrés que con frecuencia se asocia con el aumento de grasa y ella también activa centros de recompensa en tu cerebro que hacen querer comida.

Al mismo tiempo, la pérdida de sueño hace que el cuerpo produzca más grelina. La combinación grelina alta-cortisol cierra las áreas del cerebro que hacen que te sientas satisfecho después de una comida, así se tiene hambre todo el tiempo, incluso después de comer una gran comida.


Yamila Berdaye

 
Yamila Berdaye