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Publicado el 2 Junio, 2021 por Yamila Berdaye en Le contesta Bohemia
 
 

Me asfixio

Me asfixio

El atragantamiento es la incapacidad para respirar debido a una obstrucción en la garganta o la tráquea. (Foto: tiempolanoticiadigital.com).

A cargo de YAMILA BERDAYE

Cuando se come, el cuerpo inicia un proceso controlable, de abrir la boca y masticar, que continúa de forma involuntaria. Después de triturar los alimentos, la lengua y el paladar empujan cada bocado hacia la faringe, en ese momento, la epiglotis, un cartílago que tenemos detrás de la lengua, cierra instintivamente la laringe para bloquear el paso de alimentos y líquidos hacia las vías respiratorias y se deja de respirar por un momento, hasta que la comida cae al esófago.

Sin embargo, cuando alguien se ríe, intenta hablar o está en movimiento mientras pasa un bocado, es posible que la laringe no se cierre por completo y el alimento alcance las vías respiratorias obstruyendo el paso del aire.

Este fenómeno, conocido como atragantamiento puede ser parcial, cuando la persona empieza a toser y puede sacar el bocado por sí misma; o total, una emergencia que requiere actuar rápidamente con palmadas u otras maniobra de índole médico.

A lo mejor se cree que esto es un problema menor, sin embargo, diferentes estudios demuestran que se trata de causa de muerte y es más común de lo que parece. Los alimentos que pueden causar atragantamiento son los esféricos, ovalados o de una consistencia resbaladiza: uvas, salchichas, frutos secos y caramelos encabezan la lista.

Aunque no existe un estudio pormenorizado al respecto, una buena parte de la población enfrenta dificultades para tragar pastillas, especialmente cuando se trata de antibióticos y otras cápsulas de gran tamaño. Problemas que pueden ir desde necesitar una gran cantidad de agua, hasta acumular diversos intentos fallidos antes de lograr tragarla, o quedarse con una sensación de intranquilidad de que la pastilla se encuentra atorada a medio camino del esófago.

No obstante, la evidencia demuestra que entre todos los orígenes de atragantamiento, las tabletas ni siquiera figuran en el listado, por lo tanto, es casi imposible ahogarse con una pastilla, siempre que se acompañe de un vaso de agua y se haga de manera correcta, evitando hablar, gritar o reír mientras se ingiere.

A pesar de esto, el riesgo puede aumentar cuando se trata de suplementos alimenticios o dietéticos: si bien los distintos organismos encargados de aprobar medicamentos en cada país exigen que las pastillas no excedan determinado tamaño para que puedan ser tragadas con facilidad, las tabletas de suplementos que no son medicamentos escapan de esta clasificación y en ocasiones, su tamaño puede ser mucho mayor que el de un antibiótico, por ejemplo, una investigación publicada en la revista científica Annals of Internal Medicine, determinó que más de tres cuartas partes de las personas que sufren dificultades para tragar comprimidos son adultos mayores.

Todos estos productos comparten dos características: una dimensión mayor de 17 milímetros de largo y ser suplementos alimenticios y no medicamentos. De ahí que una recomendación cuando se trata de vitaminas sea partir las tabletas a la mitad, especialmente cuando se administran a los de más edad.

Y como resulta estadísticamente más probable morir de atragantamiento por cualquier trozo de comida que en un accidente automovilístico, lo mejor es masticar bastante cada bocado, comer con calma y sobre todo, evitar reír o intentar hablar mientras se degluten los alimentos.


Yamila Berdaye

 
Yamila Berdaye