0
Publicado el 30 Septiembre, 2021 por Yamila Berdaye en Le contesta Bohemia
 
 

Cuestión necesaria

Por qué los seres humanos no tenemos la piel cubierta de pelaje como otros mamíferos, interrogante de Oziel Cruz, de Mayabeque
Compartir
mapache

El pelaje que recubre a los animales está relacionado con el entorno en que viven. Foto: xatakafoto.com

A cargo de Yamila Berdaye

Ese pelaje que recubre el cuerpo de algunos mamíferos terrestres funciona como bloqueo o protección del organismo hacia agresiones del exterior, además de proporcionarles el calor que sus cuerpos necesitan. No obstante, en el caso de aquellos que viven en climas desérticos o de calor extremo, también cumple una función de protección contra condiciones extremas.

El recubrimiento puede tener texturas y coloraciones diferentes, de acuerdo a las necesidades de adaptación de cada especie. Sin embargo, los seres humanos no estamos recubiertos por esta capa de pelo sobre la piel, sino solo en lugares muy específicos. Los científicos aclaran el porqué.

Un estudio conducido por la Facultad de Medicina de la Universidad de Pensilvania determinó que esta situación es producto de una proteína específica en los seres humanos. Nuestra especie tiene apenas un vello delgado sobre las piernas, brazos, genitales y sobre todo en la cabeza.

La respuesta genérica hasta hace algunos años era que, según el camino evolutivo humano, no habíamos desarrollado la necesidad de recubrirnos de matas espesas de pelos. Sin embargo, este estudio reveló que existen a nivel celular unos canales que se encargan de desencadenar el crecimiento piloso.

Explican los autores del estudio, que es notable que en el caso de axilas y entrepierna, los seres humanos hemos desarrollado un vello más grueso y oscuro que el de las piernas o los brazos, por ejemplo. Igualmente enfatizan que por una cuestión estética, algunas mujeres y hombres toman la decisión de afeitarlo. No obstante, tal vellosidad corresponde a una cuestión de protección natural.

En el caso del vello púbico y el de las axilas, en hombres como mujeres sugieren una respuesta contundente: “[…] tenemos la glándula apocrina, que produce un tipo de sudor más denso y graso. Estas glándulas están ubicadas en las axilas y la entrepierna, lo que estimularía el crecimiento del vello”.

De acuerdo con la investigación, el vello está ahí para evitar fricciones sobre esa zona de la piel, que se caracteriza por ser más sensible que en otras partes. Además, su objetivo principal es proteger de infecciones al organismo, por lo cual, tiende a ser más tupido.

Compartir

Yamila Berdaye

 
Yamila Berdaye