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Publicado el 29 Marzo, 2017 por ACN en Medio ambiente
 
 

Ante la prolongada sequía, renacen viejas tradiciones

Aunque ligeras, en la ciudad cabecera se aprovechan las lluvias, con la colocación de barriles y otros depósitos debajo de las canales instaladas en la cubierta de las viviendas por los propios moradores
Vuelven las viejas tradiciones; la intensa sequía renueva viejas costumbres.

Vuelven las viejas tradiciones; la intensa sequía renueva añejas costumbres. (Foto: beamazon.org).

Por MARLENE MONTOYA

La prolongada sequía que afecta a la provincia de Santiago de Cuba ha obligado a muchos a retomar viejas tradiciones como es la recogida de agua de lluvia, cada vez que las nubes amenazan, como sucedió días atrás.

Aunque ligeras, en la ciudad cabecera se aprovechan con la colocación de barriles y otros depósitos debajo de las canales instaladas en la cubierta de las viviendas por los propios moradores, como sucede en casa de Isleydis de la O, en la barriada de El Tivolí.

Ello, dijo, le permite contar con esa reserva, mientras llega la distribución por el acueducto, ahora con ciclos que varían de 15 a 20 días por la situación existente con la disminución de los niveles en los embalses.

Como se ha reiterado la solución es que llueva, y nada halagüeños son los pronósticos de no ocurrir un milagro de la naturaleza, expresó Isleydis mirando al cielo.

Por eso quienes viven en casas se las agencian cada vez que “San Pedro abre la llave” para llenar cuanto recipiente tienen a mano, retomando prácticas de siglos atrás cuando a través de las canales era acopiada el agua, ya que en aquellos tiempos no había acueducto, ni el sistema de embalses del cual Cuba se privilegia hoy.

Actualmente está en marcha en el centro urbano Abel Santamaría y el poblado de Sevilla, un proyecto de colaboración internacional para fortalecer las capacidades locales de adaptación al déficit de precipitaciones, a partir de experiencias cubanas y de países de Centroamérica y el Caribe.

La ingeniera Letty Domecq, del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos en el territorio, explicó que en la primera etapa fue concebido un manual de buenas prácticas para la resiliencia a la sequía en una gran ciudad, como es el caso de la recogida en edificios cuando llueve. Ahora se valida para su publicación y distribución, acotó la especialista.

Destacó que en él aparecen medidas desarrolladas por personas con percepción de riesgo, y que constituyen iniciativas para ahorrar agua y otras de carácter ecológico y medio ambiental.

Junto con las acciones de Cuba en tal sentido, el proyecto pretende preparar a la población para hacer frente a la sequía como fenómeno natural y responder con alternativas de fácil cumplimiento para el ahorro del vital recurso.

El programa es financiado por la Oficina de Ayuda Humanitaria y Protección Civil de la Unión Europea (ECHO) y tiene en este territorio oriental tres etapas en su ejecución.


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