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Publicado el 13 Marzo, 2017 por ACN en Medio ambiente
 
 

Caibarién: La leyenda del monte sagrado

Imagen ilustrativa tomada de Radio Caibaríen

Mairyn Arteaga Díaz

Caibarién, Villa Clara,  (ACN) Al Norte, Caibarién está coronado por cayos e islotes que se precian de una belleza sin par, entre estos la ensenada Cayo Jutía, distinguida por resguardar grupos de árboles que, como un bosque, permanecen intactos en medio del mar.

Dicen los carboneros de la Villa Blanca que esa zona es la que posee mejor leña de todos estos contornos pero que nadie se atreve a cortarla por la leyenda de espíritus que habitan en esa especie de isla.

Cuentan que en cierta ocasión una familia de Caibarién llegó a la ensenada de Cayo Jutía, dispuesta a cortar un poco de madera y se prepararon para pasar la noche allí; era la década de 1940 y el paraje estaba casi virgen.

Cuando al amanecer comenzaban a partir los troncos, el primer hachazo fue seguido del lamento de una mujer y el llanto de algunos niños; curiosos caminaron en dirección de los gemidos y justo en la punta del cayo yacían cinco cruces en la tierra.

Claro que ni cortaron leña y se apresuraron a volver a la ciudad; en el pueblo les contaron que en el islote, tiempo atrás, se había ahogado una mujer y sus cuatro hijos y que desde entonces se oían por esos lares sus quejidos.

La historia se hizo pública y de generación en generación se convirtió en leyenda; privilegio de los pueblos de mar que atesoran las peripecias de sus hijos.

Real o producto de la imaginación, lo cierto es que gracias a esta tradición en Caibarién, una ciudad rodeada de agua, permanece intacto, y en el medio del mar, un bosque que reverdece al pasar de los años.

 


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