0
Publicado el 2 Mayo, 2017 por ACN en Medio ambiente
 
 

El sol alumbra para todos, un gran privilegio de los terrícolas

es.paperblog.com

Maritza Padilla Valdés

El sol está irresistible, es una expresión difundida por muchos, sobre todo cuando en primavera y verano sus rayos se sienten más calientes, las temperaturas ascienden velozmente y el calor comienza a sofocar.

Muchos se protegen de sus rayos ultravioletas con prendas de mangas largas y las féminas echan mano al llamado tapasol, una pieza muy de moda por estos tiempos en Cuba, cual uniforme espontáneo con variedad de colores.

En tanto, otros prefieren refrescar, y lo cierto es que cuando el calor “aprieta”, ni cervezas, ni jugos o agua de coco bien fría, pueden atenuar sus efectos;  pero, por suerte, como dice el refrán no hay mal que dure 100 años ni cuerpo que lo resista. y para bien se inventaron los equipos de climatización.

Aún así, cada día todos los seres vivos del planeta, tendrían que agradecer al astro rey las alumbradas y lo confirman científicos quienes han estudiado hasta la saciedad qué pasaría si un día explotara o sencillamente se apagara.

Una pincelada curiosa publicada en una revista de la  Defensa Civil de Cuba, expone algunas consideraciones basadas en investigaciones de expertos de otras latitudes y afirma que aunque físicamente es imposible, si el interruptor del sol accionara la tierra se mantendría caliente –al menos en comparación con el espacio que la rodea- unos millones de años.

No obstante, aseguran páginas digitales, a los terrícolas los abrazaría el frío mucho antes y en tan solo una semana, la temperatura de la Tierra estaría por debajo de los 0 grados Farenheitt y en un año, a  menos 100.

Uno de los primeros cambios en percibirse, sería la ausencia de luz, aunque no de forma instantánea, pues el astro tarda ocho minutos y 20 segundos en la llegada de su clarinada a la Tierra, para mejor entendimiento, se empezaría a notar la ausencia de luz ocho minutos y 20 segundos después de apagarse.

Como consecuencia de la desaparición total de luz natural, la carencia de brillo en la Luna, y sin fuerza gravitatoria, el planeta saldría sin rumbo fijo hacia el espacio.

El colapso total se fija entre 10 y 20 años después, porque la temperatura alcanzaría menos 240 grados Centígrados y la atmósfera desaparecería y de llegar el caso, el ser humano estaría extinto a menos que desarrollara colonias subterráneas o se aventurara a colonizar el espacio profundo.

Aunque la gran mayoría de la bibliografía consultada afirma que el apagón solar nunca llegará, algunos astrónomos dan por hecho el consumo de alrededor de la mitad de su combustible de hidrógeno en los últimos 4.6 billones de años, por lo cual calculan aún le queden cinco billones más para seguir dando calor y energía.  Después se irá pagando progresivamente.

Conjeturas o no, la realidad es que el sol nació para dar vida, con mayor o menor calidez según el punto geográfico, y resulta  un privilegio para la humanidad que cada día asome su rostro para iluminar a todos.  (ACN)


ACN

 
ACN